<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980</id><updated>2012-01-21T19:25:08.536-08:00</updated><category term='Pelo Gallo'/><category term='Cuentos Bro'/><title type='text'>Tianguis Bloguero</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>78</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4146367002511104341</id><published>2012-01-17T15:47:00.000-08:00</published><updated>2012-01-18T16:12:19.113-08:00</updated><title type='text'>Una amplia disculpa:</title><content type='html'>Hola que tal buenas noches, soy El Agus, el actor que le da vida a...bueno, a mi mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la seriedad de estos acontecimientos me quiero permitir quitarme mi nariz y mi pelu...esperen, no tengo...bueno, prosigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy aqui para ofrecer la más amplia disculpa, a nombre mio y de mi perso...bueno, de mi mismo de nuevo. El día de ayer publiqué un status en Facebook en el que puse un video de Platanito contando un chiste burlándose de los niños fallecidos en la Guardería ABC, creando una gran polémica, pero más que una gran polémica ha causado mucho dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy quiero pedir la más amplia disculpa a las familias de los haitianos fallecidos en el temblor, a los muertos y sus familias en el terremoto del 85, a las familias de los fallecidos en el terremoto de Japón, a los fallecidos y a sus familias de San Juan Ixhuatepec, a los niños y madres de Somalia, a Dios por contar tantos y tantos chistes sobre él (el de “o me haces más grande el hoyo o más chico el huevo” es buenísimo...em...este...prosigo), a los argentinos, a los españoles, a los cubanos, a Fidel Castro, a Hugo Chávez, al Peje, a Calderón, a los choferes de micros, a los fresas, a los homosexuales, a las lesbianas, a los negros, a las mujeres que ayudan al quehacer doméstico, a los jardineros, a los choferes, a los taxistas, a los indígenas, a Bush, a los iraquíes, a Ninel Conde, a Alicia Machado, a Dulce María, a Kalimba, a todos aquellos famosos que, falsamente, maté en twitter, a Diego Fernández de Cevallos, a Salinas, a Cordero, a Mouriño (el ex de Gobernación no al entrenador del Real Madrid...digo, luego me los confunden), a Blake Mora...en fin, a todos aquellos sobre los que, segurito, en algún momento de mi vida conté o les escuché un chiste a mis amigos y, peor aún, cometí el pecado sacrílego de publicarlo en alguna red social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir del día de hoy les prometo que habrá un mejor Agus. Porque estas caídas sirven para levantarse. Quiero comentar que nunca fue como una burla, fue como...ok pues, sí fue burla. Sólo quiero decir que no puedo evitar ofenderme por las cosas que siento más cercanas y por las que considero se sigue cometiendo una gran injusticia e impunidad. Si viviera en Haití es probable que me ofendería si les escucho un chiste sobre el temblor de Haití, pero no, soy mexicano, por eso brinco y me indigno si escucho un chiste sobre los niños fallecidos en la Guardería ABC de Sonora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente les quiero reiterar mis más sinceras disculpas para todos aquellos que enlisté en el cuarto párrafo de este post. Mil perdones. Muchas gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4146367002511104341?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4146367002511104341/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4146367002511104341&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4146367002511104341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4146367002511104341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2012/01/una-amplia-disculpa.html' title='Una amplia disculpa:'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-2911357684850500006</id><published>2012-01-12T07:38:00.000-08:00</published><updated>2012-01-12T08:14:27.949-08:00</updated><title type='text'>Bosón de Higgs</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-V9yJyJ08hlk/Tw8ETP4soRI/AAAAAAAAA6k/P7WGnOUTD-g/s1600/peter_higgs.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 340px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-V9yJyJ08hlk/Tw8ETP4soRI/AAAAAAAAA6k/P7WGnOUTD-g/s400/peter_higgs.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5696776782375330066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Peter Higgs. El físico que propuso nos volvieramos locos buscando su bosón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02 a partir de la explicación de El Explicador que lo explica muy bien. &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://blog.elexplicador.info/2011/12/111213-el-boson-de-higgs.html"&gt;El Podcast del explicador lo pueden escuchar aca&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta donde se sabe, la materia parece hecha de unos cuantos grupos fundamentales de partículas. Toda la materia conocida del universo está hecha de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81tomo"&gt;átomos&lt;/a&gt;, los cuales, básicamente, se componen de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Neutrones"&gt;Neutrones&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Protones"&gt;Protones&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Electrones"&gt;Electrones&lt;/a&gt;. Los Electrones tienen una carga eléctrica negativa, los protones positiva y los neutrones no tienen carga eléctrica, por supuesto. Los protones tienen mayor masa que el electrón. Estas tres partículas forman todos los átomos. La diferencia entre los átomos de los distintos elementos es el número de protones y electrones que la componen y de neutrones para equilibrar las cargas. Se sabe también que los protones y los neutrones residen en el núcleo del átomo y los electrones giran a su alrededor, con frecuencia, intercambiándose con otros átomos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente, los electrones, hasta ahora, no parecen estar hechas de algo más pequeño, mientras que los protones y los neutrones están formados por partículas más pequeñas llamadas &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quarks"&gt;Quarks&lt;/a&gt;. A su vez, ahora se sabe que hay otras partículas medio parientes del electrón (comparte muchas de sus características) llamadas &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lept%C3%B3n"&gt;Leptones&lt;/a&gt; (de hecho, los electrones en realidad forman parte de la familia de los leptones). Así, los Quarks se unen para formar Protones y Neutrones y éstos a su vez los núcleos atómicos y alrededor de éstos giran leptones particulares llamados electrones. Resulta que los quarks pueden llegar a formar otras partículas, pero éstas no son tan estables, que cuando llegan a formarse (por ejemplo en las reacciones termonucleares de las estrellas) se desintegran enseguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se sabe también que entre los leptones que giran alrededor del núcleo y el núcleo mismo, hay un intercambio incesante de partículas responsables de las fuerzas de atracción y repulsión que mantienen estables a los átomos (no sé si la analogía sea válida, pero equivaldría a las fuerzas gravitatorias que permiten a los planetas girar alrededor del sol). A estas partículas se les llama Vectores (por tener fuerza y dirección) o, también, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bos%C3%B3n"&gt;Bosones&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así los Bosones son partículas que transmiten fuerzas de atracción y repulsión. En sentido estricto, los bosones o vectores también están formados de Quarks, pero estas partículas no son estables. A su vez, entre los leptones también hay un bosón en particular muy famoso: El &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fot%C3%B3n"&gt;fotón&lt;/a&gt;, que es la partícula de Luz. Cuando dos electrones intercambian fotones entre ellos, dichos electrones se repelen. En este caso, el fotón resulta ser un bosón de repulsión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, se dice que los bosones son responsables de la forma de los átomos y de que éstos no se desintegren y se forman de un intercambio entre los electrones y las partículas del núcleo. Pero ahí faltan aún más partículas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas de las características de estos elementos y su comportamiento pueden ser descritos utilizando fórmulas matemáticas. Los principios de la teoría de la relatividad fueron originalmente el desarrollo lógico de un conjunto de fórmulas que describían la teoría de la gravedad de Newton. De hecho, aquí es importante entender que muchas teorías sobre el universo y la estructura de la materia han sido desarrollos matemáticos puros que luego han ido paulatinamente corroborándose en los aceleradores de partículas y otros laboratorios (u observatorios del universo, etcétera). Por ejemplo, hubo algún físico por ahí que dijo que a partir de las fórmulas de la teoría de la relatividad predijo la existencia de los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Agujero_negro"&gt;agujeros negros&lt;/a&gt;. Si las fórmulas de la relatividad eran correctas, entonces en el universo tendría que haber necesariamente concentraciones de materia con una gravedad tan intensa, que ni la luz podría escapar de ahí. En los años 50’s se corroboró la teoría con el descubrimiento del primer agujero negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, cuando los físicos comenzaron a estudiar las descripciones matemáticas del comportamiento del electrón (las cuales son muy exactas pues el electrón suele hacer lo que las fórmulas dicen), descubrieron que esas fórmulas sugieren la existencia de otro tipo de partículas. De hecho, la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antimateria"&gt;antimateria&lt;/a&gt; es un tipo de partícula que fue primero descubierta matemáticamente y luego corroborada en laboratorio (es una especie extraña de electrón con carga positiva).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos desarrollos matemáticos han sugerido entonces la existencia de diversas partículas adicionales (muchas de ellas ya descubiertas en el CERN), una de ellas la del llamado Bosón de Higgs, propuesto precisamente por Peter Higgs basada en las matemáticas de la mecánica cuántica. El bosón de Higgs sería la partícula que le confiere a la materia algunas propiedades como la inercia (y otras que francamente ignoro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bronca del bosón de Higgs es que en sí mismo es muy inestable. Si se logra formar un bosón de Higgs en una millonésima de segundo desaparece. Lo que hacen en el CERN es acelerar chorros de protones y hacerlos chocar contra otro chorro, de modo que en su choque genera una cantidad muy grande de energía en un pequeño punto y dada la célebre fórmula einsteniana E=mc2, perfectamente se puede despejar eme y de concentraciones grandes de energía en espacios muy pequeños se  puede obtener materia. ¿Cómo saben que las partículas que salen de esos destellos de energía son el bosón de higgs, bueno, porque están descritas sus propiedades matemáticamente. Al descomponerse el bosón de higgs debe generar ciertos destellos de energía y otras partículas que pueden ser detectados por las máquinas superespecializadas del CERN y los datos luego analizados para determinar si se trata de esto o no. Cierto patrón de partículas y energía puede salir del bosón de higgs y no de otras partículas y es ese patrón el que tienen que detectar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chiste del Bosón de Higgs es que la corroboración de su existencia le da consistencia a las descripciones matemáticas de la mecánica cuántica (y si nunca corroboran su existencia, entonces la mecánica cuántica tiene un brete, porque su fundamento matemático tiene un agujero) y aumenta la probabilidad de que otros de sus desarrollos teóricos sean correctos, entre ellos el de la teoría de las supercuerdas y otro aún posterior llamado teoría de las Branas, que son otro rollo todavía, pero que sugieren la existencia de universos paralelos a éste e incluso en una sucesión infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;P.D. Por El Agus:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La verdad a mi me siguen quedando un montón de dudas, asi que en tanto las resuelvo (si es que las resuelvo) les dejo un video breve explicando que es el Bosón de Higgs:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/BxuU4SHGeIk" allowfullscreen="" width="560" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-2911357684850500006?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/2911357684850500006/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=2911357684850500006&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2911357684850500006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2911357684850500006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2012/01/boson-de-higgs.html' title='Bosón de Higgs'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-V9yJyJ08hlk/Tw8ETP4soRI/AAAAAAAAA6k/P7WGnOUTD-g/s72-c/peter_higgs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3116889826907155099</id><published>2011-12-28T15:38:00.001-08:00</published><updated>2011-12-28T15:38:52.164-08:00</updated><title type='text'>La soledad del moco</title><content type='html'>¿Dónde embarro el moco que traigo en el dedo? ¿dónde dónde?....mmmm, veamos....apliquemos la técnica de hacerlo bolita y lanzarlo hacia el frente, invariablemente siempre funciona. Entre más ignoremos el punto exacto en donde haya quedado pegado más felices seremos de no volverlo a encontrar en nuestras vidas. Nada más triste que un moco solitario abandonado por la nariz de su dueño en el marco de una puerta, adornando una pulcra ventana o en la soledad de una pared inmensa. Sin un vello nasal que lo acompañe en su sufrimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3116889826907155099?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3116889826907155099/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3116889826907155099&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3116889826907155099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3116889826907155099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/12/la-soledad-del-moco.html' title='La soledad del moco'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-8717476126258483348</id><published>2011-12-07T14:34:00.000-08:00</published><updated>2011-12-07T14:48:53.616-08:00</updated><title type='text'>Los tres libros que marcaron mi vida.</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Independientemente de que el tema sirvió para exhibir &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=sUMwy7ZolNg"&gt;la pobreza intelectual y cultural de Enrique Peña Nieto&lt;/a&gt; y para que se diera vuelo el ingenio de los internautas mexicanos con la aparición multitudinaria de chistes sobre lo frágil que es su discurso cuando se sale del guión y que en el fondo como candidato es sólo un cascarón que depende de sus padrinos políticos, sus asesores y, sobre todo, sus publicistas (como espléndidamente retrata Denise Dresser en este video)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/Wt0xJhwwVOY" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde mi muy personal punto de vista la pregunta de cuáles son los libros que marcaron nuestra vida además de peligrosa para los políticos, en el fondo es un &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=sofisma"&gt;sofisma&lt;/a&gt; y quisiera explicar por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente hay libros que lo marcan a uno, pero sería un auténtico crimen que sólo fueran tres. Si así fuera, seguramente nos distinguiría nuestro dogmatismo e intolerancia. Además, esa pregunta me parecería pertinente si se hiciera en el ocaso de la vida, no cuando uno tiene, al menos teóricamente, por delante una gran cantidad de libros por leer y aún no sabemos cuál de ellos podría darle a nuestra vida un vuelco o, al menos, una buena sacudida interna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De entrada, tendríamos que responder cuáles han sido los 3 libros más importantes en cada etapa de nuestra vida. Seguro que el libro para colorear que usamos cuando teníamos tres o cuatro años jugó un papel esencial que marcó las habilidades futuras del resto de nuestros días. Ese libro merecería sin duda una mención muy especial. Así que la pregunta, formulada con más precisión nos pediría que enlistáramos los tres libros que marcaron cada etapa de nuestra vida, poniéndonos a su vez de acuerdo en cuáles son éstas, aunque podríamos usar la división clásica: infancia, adolescencia, adultez y tercera edad (aunque yo dividiría la edad adulta en nivel uno y dos, digo, uno a los casi 50 no piensa ni de lejos como cuando se tienen veintitantos y en ambos momentos se nos considera adultos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego está el problema de plantear en qué sentido tienen que tomarse las marcas de la vida ¿las que forjan nuestro carácter? ¿Nuestros conocimientos? ¿Nuestra formación profesional? ¿Nuestra capacidad para interpretar y asumir la realidad que nos rodea? Recuerdo que en mi adolescencia me marcó particularmente &lt;a href="http://www.google.com.mx/url?sa=t&amp;amp;rct=j&amp;amp;q=gracias%20por%20el%20fuego&amp;amp;source=web&amp;amp;cd=3&amp;amp;ved=0CD0QFjAC&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fwww.uniurb.it%2Flingue%2Fmatdid%2Fdarconza%2Flibros_electronicos%2FE-books%2520ispanoamericani%2FGracias%2520Por%2520El%2520Fuego.pdf&amp;amp;ei=l-vfTuQWsOSxAr_JkdkG&amp;amp;usg=AFQjCNGuGatd1gBi-ZGImH1EJdtE324ZCg&amp;amp;sig2=ECByyuKTt5g1vEWS8hybSg&amp;amp;cad=rja"&gt;“Gracias por el fuego”&lt;/a&gt;, del maestro &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Benedetti"&gt;Mario Benedetti&lt;/a&gt; (y conste que recordé autor y título sin titubear), pero recuerdo también que por las mismas fechas fue muy importante para mí leer y comprender un folletito de trigonometría publicado por la UNAM, cuyo autor quedó en el olvido, pues me dio toda la confianza que necesitaba para enfrentar con éxito matemáticas durante ese semestre. Marcas así no deberían olvidarse, ni pasarse por alto en el recuento de la vida. Sin embargo, dada la fama que ya adquirieron las malas respuestas ante la pregunta en cuestión, el folleto no podría ser mencionado nunca, lo cual en sentido estricto sería una injusticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, están los libros que se supone deberían marcarnos a todos (por la cantidad de veces que son citados como poseedores de tal cualidad marcante) y  pobres de nosotros si no llevamos dicha marca.  Cuando tenía 19 años leí &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cien_a%C3%B1os_de_soledad"&gt;“Cien años de soledad”&lt;/a&gt; de ya saben quién (y si no lo saben a su vida les falta una marca, según), pero recuerdo que realmente lo disfruté muchísimo cuando lo releí por ahí de los 27 o 28 años, aunque no siento que haya sacudido o marcado mi vida, sólo me proporcionó, como debe ser, el profundo goce que produce leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras concepciones del mundo se forman no sólo de los libros que leemos, aunque deberían ser fuente fundamental de las mismas, sino también de nuestra experiencia personal, nuestro entorno material y social y, por supuesto, nuestras capacidades y limitaciones que nos vienen por herencia genética, salud y otras circunstancias. En esa mezcla ¿qué libros debemos mencionar como esenciales en nuestra vida? ¿Qué tanto persiste una marca de un libro que ayer nos pareció impactante y hoy intrascendente? Tenía 12 o 13 años cuando leí un libro con una aventura sobre vampiros. Recuerdo vagamente los monitos sobre una portada azul, pero de la anécdota no puedo decir nada, salvo el hecho de que soñé con ella una buena temporada. Están, por supuesto, aquellos otros que quisiera releer en algún momento de mi vida, como &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_mundo_y_sus_demonios"&gt;“El mundo y sus demonios”&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Sagan"&gt;Carl Sagan&lt;/a&gt; y otros que, aunque me causaron una profunda impresión, me erizaron la piel y disfruté intensamente su lectura, difícilmente releería para no quitarles el lugar a otros por venir, como &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_Evangelio_seg%C3%BAn_Jesucristo"&gt;“El evangelio según Jesucristo”&lt;/a&gt; de Saramago, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_guerra_del_fin_del_mundo"&gt;“La guerra del fin del mundo”&lt;/a&gt; de Mario Vargas Llosa o &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_dos_ciudades_%28novela%29"&gt;“Historia de dos ciudades”&lt;/a&gt; de Charles Dickens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fortuna yo no soy más que un ciudadano común al que nadie le pregunta cuáles son los tres libros que marcaron mi vida. Seguramente al día de hoy no tendría manera de responder con certeza por las razones ya apuntadas (aunque eso sí, sin equivocarme en títulos y autores). Lo que sí sabría decir es cuál libro de mi futuro le tengo puestas fuertes expectativas de que me influya de algún modo. Me refiero a la última recomendación de El Explicador, el a su vez muy recomendable Sr. Enrique Ganem, “Gödel, Escher, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%B6del,_Escher,_Bach:_un_Eterno_y_Gr%C3%A1cil_Bucle"&gt;Bach: un Eterno y Grácil Bucle”&lt;/a&gt; de Douglas R. Hofstadter, el cual por cierto me salió mucho más barato en Amazon que en cualquiera de las grandes librerías de este país, y que comenzaré por ahí de enero, cuando termine &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/A_Dance_with_Dragons"&gt;“Danza con dragones”&lt;/a&gt; de George R.R. Martín que aunque no está marcando mi vida, está muy bueno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-8717476126258483348?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/8717476126258483348/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=8717476126258483348&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8717476126258483348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8717476126258483348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/12/los-tres-libros-que-marcaron-mi-vida.html' title='Los tres libros que marcaron mi vida.'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/Wt0xJhwwVOY/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-1604673755114122063</id><published>2011-12-06T11:37:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T14:24:13.667-08:00</updated><title type='text'>Pifias y más pifias...</title><content type='html'>&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/FBTNcOpvwDI" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="560" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/UgENWkH8yy0" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/1gSW4YPijDg" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="560" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/7Np6tU4rTGE" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/Rn0bUZCQDDU" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/X8JRbKdRyTg" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas que recuerdo y, desde luego, pude encontrar en Youtube.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-1604673755114122063?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/1604673755114122063/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=1604673755114122063&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1604673755114122063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1604673755114122063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/12/pifias-y-mas-pifias.html' title='Pifias y más pifias...'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/FBTNcOpvwDI/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5795217845255373566</id><published>2011-11-12T11:03:00.000-08:00</published><updated>2011-11-13T16:40:07.601-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pelo Gallo'/><title type='text'>Pelo gallo (Cero y van dos)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-YqgWvCawg5E/Tr7DLjEndLI/AAAAAAAAA5c/v7Pkca6oZpY/s1600/blake_mora.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 312px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-YqgWvCawg5E/Tr7DLjEndLI/AAAAAAAAA5c/v7Pkca6oZpY/s400/blake_mora.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674187183693984946" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;José Francisco Blake Mora (1966-2011)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5795217845255373566?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5795217845255373566/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5795217845255373566&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5795217845255373566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5795217845255373566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/11/pelo-gallo-cero-y-van-dos.html' title='Pelo gallo (Cero y van dos)'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-YqgWvCawg5E/Tr7DLjEndLI/AAAAAAAAA5c/v7Pkca6oZpY/s72-c/blake_mora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-989975386255040934</id><published>2011-10-30T19:13:00.000-07:00</published><updated>2011-10-30T19:20:40.228-07:00</updated><title type='text'>Corridas de toros</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-ZRu2LD5ZJbI/Tq4EjGIRnJI/AAAAAAAAA44/B98FFVg6SfA/s1600/torosNotaa.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 302px; height: 238px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-ZRu2LD5ZJbI/Tq4EjGIRnJI/AAAAAAAAA44/B98FFVg6SfA/s400/torosNotaa.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5669473981893287058" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Imagen tomada de &lt;a href="http://www.eluniversal.com.mx/noticias.html"&gt;El Universal&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de las escenas de la película “Dead poets society”, el profesor John Keating, interpretado por Robin Williams, sale con sus alumnos a jugar futbol. Les dice “Algunos devotos les dirán que inherentemente un deporte es mejor que otro; para mí, el deporte es la oportunidad que te dan otros seres humanos para superarte”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase es muy cierta, piensen en el futbol soccer, once contra once y ganan los que tengan más talento para golpear la pelota con los pies y colocarla dentro de una portería. El basquetbol, ganan aquellos que sepan dar pases más rápido y botarla con habilidad para meterla en una canasta (no por nada es el “deporte ráfaga”). El tenis, uno contra uno y gana aquél con la precisión de colocar una pelota en el campo del contrario al golpearla con una raqueta. El box, dos seres humanos con el mismo peso buscando conectar los golpes precisos para doblar y noquear al adversario en el menor número de rounds.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continué pensando en los deportes existentes y en todos noté algo, finalmente son seres humanos contra seres humanos bajo las mismas reglas y, efectivamente, obligando al contrario a superarse, a ser mejor, teniendo el mismo sistema de puntuación y, al final, el mismo castigo o premio para aquellos que pierdan o ganen el encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué sucede con las corridas de toros? Reconozco que no sé las reglas, tradiciones o elementos que conforman una corrida de toros. Sin embargo es probable que mi ignorancia me permita ver las cosas más claramente. Lo primero que veo es a un ser humano azuzando a un toro con un trapo rojo. Aparentemente la idea es lograr que el toro pase el mayor número de veces posibles a través del trapo rojo sin que al torero le toque alguna cornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por principio es un encuentro desigual, por un lado un ser humano con mucha mayor inteligencia armado con un trapo rojo y una espada. Por el otro un toro con bastantes más kilos de peso que el ser humano aunque con menos inteligencia y con dos cuernos afilados. Tal vez, para hacerlo más justo, deberían hacer crecer al ser humano al peso del toro, quitarle la espada y el trapo rojo y darle dos cuernos. O bien al toro adelgazarlo al peso del ser humano, darle más inteligencia y dotarlo de una espada y un trapo rojo. Que ambos contrincantes tengan igualdad de circunstancias. ¿Cómo ven? Ok, está difícil pues…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo también que la mayoría de las corridas taurinas terminan o bien con la muerte del toro o con éste ganándose el “indulto”.  Claro que ya habríamos terminado con las corridas de toros si la mayor parte de las veces perdiera el torero. No somos tan estúpidos para conservar una “tradición” en la que los humanos que participan en ella casi siempre se murieran. Por supuesto que no. Digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, también el asunto de los premios y castigos para el que pierde y el que gana. Si el toro pierde lo matan. Si el torero pierde lo abuchean y, me imagino, deja de ser torero y se dedica a otra cosa. También puede recibir cornadas y terminar en el hospital desde luego. Si el toro gana le perdonan la vida. Si el torero gana tiene fama, lo invitan a más corridas, tiene más renombre, gana más dinero. ¿Como que no es pareja la cosa no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Honestamente no estoy pensando en “los derechos de los animales”. Sólo pido corridas de toros con igualdad de circunstancias. Mismas armas y peso para los dos, torero y toro, y mismos castigos y premios para el que gane o pierda. Esperen…¿sí sería muy cruel si el toro gana que matemos al torero verdad? Tal vez solamente darle de premio al toro el rabo y las orejas del torero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que como suceden ahorita no me gustan las corridas de toros. Espero que algún día logren que sea una competición más equitativa. Gracias por su atención.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-989975386255040934?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/989975386255040934/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=989975386255040934&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/989975386255040934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/989975386255040934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/10/corridas-de-toros.html' title='Corridas de toros'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ZRu2LD5ZJbI/Tq4EjGIRnJI/AAAAAAAAA44/B98FFVg6SfA/s72-c/torosNotaa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-6399702868446172615</id><published>2011-10-19T11:34:00.000-07:00</published><updated>2011-10-19T11:35:37.387-07:00</updated><title type='text'>Hoy miércoles 19 de octubre streaming en vivo desde la Feria Alternativa del Libro #FeriaAlameda</title><content type='html'>No se pierdan a las 18:30 hrs. el streaming en vivo desde la Feria Alternativa del Libro #FeriaAlameda desde www.argostv.com con la presencia de Daniel Gershenson @alconsumidor y Julio Márquez @luliomarquez1 (padre de Julio César quien murió en el incendio de la Guardería ABC) hay que presionar a Felipe Calderón para que publique la Ley 5 de Junio -aprobada por unanimidad en las dos cámaras) en el Diario Oficial. Daniel y Julio presentarán el libro de Diego Osorno sobre la Guardería ABC.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-6399702868446172615?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/6399702868446172615/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=6399702868446172615&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6399702868446172615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6399702868446172615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/10/hoy-miercoles-19-de-octubre-streaming.html' title='Hoy miércoles 19 de octubre streaming en vivo desde la Feria Alternativa del Libro #FeriaAlameda'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-1826690987290300295</id><published>2011-09-29T07:45:00.001-07:00</published><updated>2011-10-04T15:56:49.081-07:00</updated><title type='text'>Sábado 1 de Octubre. 16:00 hrs</title><content type='html'>&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/6X7SMTBmKCc" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="560" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/Wac7RwzX64g" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-1826690987290300295?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/1826690987290300295/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=1826690987290300295&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1826690987290300295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1826690987290300295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/09/sabado-1-de-octubre-1600-hrs.html' title='Sábado 1 de Octubre. 16:00 hrs'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/6X7SMTBmKCc/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-849425642410567026</id><published>2011-08-22T09:13:00.000-07:00</published><updated>2011-08-22T14:17:05.097-07:00</updated><title type='text'>La sangre de San Genaro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-dMbdNTvD1D8/TlKiCy4LSGI/AAAAAAAAA2s/hzI4U-IehFs/s1600/200px-Saint_Januarius.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 200px; height: 281px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-dMbdNTvD1D8/TlKiCy4LSGI/AAAAAAAAA2s/hzI4U-IehFs/s400/200px-Saint_Januarius.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5643751451949484130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Poco antes del fallecimiento del Papa Juan Pablo II, le fue extraída sangre por si acaso necesitaba una transfusión. &lt;a href="http://laprimeraplana.com.mx/2011/08/22/contempla-felipe-calderon-reliquias-del-beato-juan-pablo-ii/"&gt;Esa sangre ahora se encuentra en la Ciudad de México y es expuesta al público en general&lt;/a&gt;, como una de las reliquias del ahora extinto pontífice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sangre, apenas una gota, encapsulada en una botella parece que no es lo suficiente como para lograr el milagro de la sangre de San Genaro.  Esa si mis respetos para que vean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-1iaKhxpP2aw/TlKixF48MaI/AAAAAAAAA20/Tx5E4AweHbI/s1600/sangre_san_genaro.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 215px; height: 215px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-1iaKhxpP2aw/TlKixF48MaI/AAAAAAAAA20/Tx5E4AweHbI/s400/sangre_san_genaro.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5643752247326945698" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;San Genaro fue Obispo de Benevento (noreste de Nápoles) en el siglo III. Durante la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Persecuci%C3%B3n_de_Diocleciano"&gt;persecución de cristianos ordenada por el emperador romano Diocleciano&lt;/a&gt; (hagan de cuenta que en esa época la religion cristiana era como ahora las drogas: ilegal. Y hasta que llegó al poder el emperador Constantino I y la legalizó, hubo matanzas de miles y miles de cristianos. Como ahora por las drogas...en fin.) bueno, pues resulta que San Genaro, obispo de Benevento fue capturado por los romanos y decapitado en el año 305.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En honor a él, el 19 de septiembre, aniversario de su muerte, se expone en la Catedral de Nápoles una urna que contiene su cabeza y un recipiente con su sangre solidificada y negruzca (imagínense, ahi está desde hace 18 siglos...digo). Los fieles comienzan a rezarle tanto a su cabeza como a su sangre y ésta, inexplicablemente, comienza a tornarse nuevamente líquida y rojiza. Esto también sucede el primer sábado anterior al primer domingo de mayo en el que se celebra la fiesta del traslado de San Genaro y el  16 de diciembre en la fiesta de San Genaro, Patrono de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inexplicablemente dicen los que profesan la religión cristiana desde luego, la explicación dada por los científicos es que la sangre es un fluido no-newtoniano. Este tipo de fluidos se mantienen sólidos mientras están en reposo y líquidos (es decir entran en proceso de licuefacción) cuando se les aplica algún tipo de fuerza y comienzan a moverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconozco como sea exactamente la ceremonia en la que los encargados sacan la cabeza y la sangre de San Genaro, pero me imagino que en algún momento agitan la sangre de tal forma que esta pasa de sólida a líquida obrando asi el milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien tiene la oportunidad de ver la cápsula donde está la sangre de Juan Pablo II aplíquele una agitada como si estuviera preparando un coctel. Digo, por simple curiosidad a ver que sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;P.D. Post publicado también en el &lt;a href="http://cuarentaynueve.wordpress.com/2011/08/22/la-sangre-de-san-genaro/"&gt;blog cuarentaynueve.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-849425642410567026?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/849425642410567026/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=849425642410567026&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/849425642410567026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/849425642410567026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/08/la-sangre-de-san-genaro.html' title='La sangre de San Genaro'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-dMbdNTvD1D8/TlKiCy4LSGI/AAAAAAAAA2s/hzI4U-IehFs/s72-c/200px-Saint_Januarius.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-7328740513379394534</id><published>2011-08-19T11:52:00.000-07:00</published><updated>2011-08-19T11:56:44.201-07:00</updated><title type='text'>Día Mundial de la Fotografía</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[Post que escribí hace casi 3 años al propósito de esta fotografía:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-zr4ZQg3i9SQ/Tk6xMBMsqsI/AAAAAAAAA2k/1oxG0ga-3fY/s1600/20070319elpepspag_1.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 294px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-zr4ZQg3i9SQ/Tk6xMBMsqsI/AAAAAAAAA2k/1oxG0ga-3fY/s400/20070319elpepspag_1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5642642203180051138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;honestamente está cortado y pegado, asi que ustedes disculparán los datos ya caducados. Lo vuelvo a postear porque me entero que hoy es Día Mundial de la Fotografía, asi que va:]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién vimos como un periodista iraquí (Muntazer Al-Zaidi) le arrojó dos zapatos al aún presidente George Bush al mismo tiempo que lo llamaba “perro”. Evidentemente, al ser testigo de lo que el susodicho Bush le ha hecho a Irak durante la invasión norteamericana, el periodista actuó en consecuencia a sus ideas y principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este acontecimiento me llevó a reflexionar sobre los periodistas que, por su trabajo, son testigos de matanzas, tragedias, genocidios e injusticias. ¿Hasta donde pueden soportar su papel de periodistas y no volverse parte del conflicto que tienen que cubrir para los medios?. ¿Hasta cuando dejan de lado al ser humano para ser simples observadores y describir la realidad de los hechos sin intervenir en ellos?. Kevin Carter fue uno de los que finalmente no soportó ser simple observador y se arrepintió de no haber participado en el hecho que capturó con su cámara fotográfica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kevin Carter fue un fotógrafo sudafricano; durante toda su vida estuvo cubriendo los conflictos entre los negros y los blancos en el apartheid. Literalmente estuvo gran parte de su vida viendo como negros y blancos se mataban unos a otros y su trabajo como fotógrafo fue dejar registro de esos asesinatos. Al cabo de los años le sucedió lo peor que le puede pasar a un ser humano: se volvió insensible. O bien fue obligado a ser insensible, porque de no haberlo sido hubiera interferido con su trabajo. Le ayudaba el alcohol y las drogas que consumió durante el tiempo que duró el apartheid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En marzo de 1993 decidió irse a Sudán para tomarse unas vacaciones, al llegar ahi fue cuando vio a una niña famélica (vamos, “famélica” es una palabra demasiado elegante). Vio a una niña cuya piel se confundía con sus huesos, una niña cuya desnutrición era tan evidente como su muerte en las siguientes horas. Un buitre detrás de ellas esperaba paciente su comida. Kevin Carter sacó varias fotografías y después se le ocurrió que tendría más impacto si el buitre agitaba las alas. Asi que esperó durante veinte minutos a que lo hiciera; sin embargo el buitre se mantuvo inmóvil esperando que la niña se convirtiera en su comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La foto (ver arriba) ganó el premio pulitzer en abril de 1994. Pero también fue el final para Kevin Carter. La gente cercana a el le preguntaba sorprendida como era posible que no hubiera ayudado a la niña inmediatamente después de sacar la foto. Decidió no involucrarse y hacer simplemente su trabajo. Seis días después, uno de sus mejores amigos (Ken Oosterbroek), fallecía en un tiroteo en Tokoza. Ken tampoco se involucró en los hechos que fotografiaba: lo involucraron matándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kevin Carter recibió el premio pulitzer y después se emborrachó durante varios días. La culpa de no haber ayudado a la niña lo atormentó al igual que la muerte de su amigo. Decidió estacionar su carro cerca del rio donde jugaba de niño y se dedicó a respirar monóxido de carbono emanado de una manguera hacia su asiento hasta morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah por cierto: Feliz Navidad a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://cuarentaynueve.wordpress.com/2008/12/17/kevin-carter/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;P.D. Post original del 17 de diciembre del 2008&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-7328740513379394534?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/7328740513379394534/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=7328740513379394534&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7328740513379394534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7328740513379394534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/08/dia-mundial-de-la-fotografia.html' title='Día Mundial de la Fotografía'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zr4ZQg3i9SQ/Tk6xMBMsqsI/AAAAAAAAA2k/1oxG0ga-3fY/s72-c/20070319elpepspag_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4698650110394996567</id><published>2011-08-14T08:55:00.000-07:00</published><updated>2011-08-14T09:23:03.865-07:00</updated><title type='text'>Tacos de placenta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-UQWGZ4xudDs/TkfzgVXpWRI/AAAAAAAAA2c/_-FBKfre_Io/s1600/placenta-side2.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 304px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-UQWGZ4xudDs/TkfzgVXpWRI/AAAAAAAAA2c/_-FBKfre_Io/s400/placenta-side2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640744795122522386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En California no tienen problema con comérsela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Inglaterra la comen para disminuir la depresión postparto e incluso organizan una fiesta para preparar platillos con ella y celebrar la llegada del nuevo integrante de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://en.wikibooks.org/wiki/Cookbook:Placenta_with_Broccoli"&gt;Se puede preparar con brócoli&lt;/a&gt; o bien al &lt;a href="http://en.wikibooks.org/wiki/Cookbook:Spicy_Australian_Placenta"&gt;estilo australiano con picante.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que tiene una consistencia elástica similar al del corazón humano y que sabe parecido a la carne de res.  Así platicado parece que no tiene nada de desagradable.&lt;br /&gt;Me refiero a la placenta humana. Ese órgano que funciona durante el embarazo para proveer de alimento al bebé los 9 meses que dura el crecimiento en el vientre materno. Cuando es expulsada del cuerpo de la madre en el parto, la placenta puede llegar a pesar medio kilo, medir entre 1 y 5 centímetros de grosor y de 15 a 20 centímetros de diámetro. Suficiente para varios tacos con cebollitas cambray.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos, no hagan caras de fuchi. Hasta Tom Cruise se comió la placenta de su esposa Katie Holmes cuando nació su hija. Y yo lo veo sano al cuate. Es sólo cosa de animarse. Finalmente tiene &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oxitocina"&gt;oxitocina&lt;/a&gt; que ayuda a la madre a la producción de la leche materna para poder alimentar a su bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si gustan pueden acompañarla con una taza de café Kopi Luwak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Provechito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;P.D. También pueden disfrutar su taco de placenta leyendo este post en el &lt;a href="http://cuarentaynueve.wordpress.com/2011/08/14/tacos-de-placenta/"&gt;blog cuarentaynueve.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4698650110394996567?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4698650110394996567/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4698650110394996567&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4698650110394996567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4698650110394996567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/08/tacos-de-placenta.html' title='Tacos de placenta'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-UQWGZ4xudDs/TkfzgVXpWRI/AAAAAAAAA2c/_-FBKfre_Io/s72-c/placenta-side2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3617551422155131753</id><published>2011-08-08T11:01:00.000-07:00</published><updated>2011-08-09T06:30:23.417-07:00</updated><title type='text'>¿Un cafecito?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-NeHwcaRRofw/TkAkshWY7VI/AAAAAAAAA2M/TQhAoQhlhJw/s1600/cafe_Kopi_Luwak.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-NeHwcaRRofw/TkAkshWY7VI/AAAAAAAAA2M/TQhAoQhlhJw/s400/cafe_Kopi_Luwak.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5638547080752983378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;900 euros el kilo. O sea que si el Euro hoy amaneció a 16.80 estamos hablando que una bolsita de a kilo nos cuesta $ 15,120 pesos. Ahi nomás. Y los conocedores dicen que ese café de $ 15,120 pesos sabe exquisito. También le dicen Café de Civeta. Y uno que no se quiere quedar con la duda pues me puse a averiguar que es una civeta. Es un mamífero carnívoro parecido al gato aunque su hocico es más parecido a la mangosta. Se alimenta de insectos, otros pequeños mamíferos y frutas como la fruta roja del café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-quAqldHhweo/TkAkxjpu_BI/AAAAAAAAA2U/VP4mepJyo7w/s1600/civeta-rayas.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 281px; height: 293px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-quAqldHhweo/TkAkxjpu_BI/AAAAAAAAA2U/VP4mepJyo7w/s400/civeta-rayas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5638547167270337554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La fruta roja del café que se comen las civetas es de donde proviene el café de $ 15,120 pesos llamado Kopi Luwak. “Kopi Luwak” en Indonesio significa “Café de Civeta”. El proceso para la elaboración es dejar que la civeta se coma los frutos de café, la civeta hace digestión, caga los granos de café, se lavan y se tuestan ligeramente y listo. Tiene usted sus granos exquisitos de café Kopi Luwak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé ustedes pero yo, nada más para probar si es tan exquisito, si me tomaba una taza de café hecha con granos cagados. Literalmente cagados. No debe saber tan mal. Digo, los tuestan ligeramente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;P.D. Este post fue escrito originalmente por su servilleta para el blog &lt;a href="http://cuarentaynueve.wordpress.com/"&gt;cuarentaynueve&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3617551422155131753?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3617551422155131753/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3617551422155131753&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3617551422155131753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3617551422155131753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/08/un-cafecito.html' title='¿Un cafecito?'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-NeHwcaRRofw/TkAkshWY7VI/AAAAAAAAA2M/TQhAoQhlhJw/s72-c/cafe_Kopi_Luwak.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-1210830398674761028</id><published>2011-07-29T11:16:00.000-07:00</published><updated>2011-08-03T16:10:01.481-07:00</updated><title type='text'>I know was you Fredo Parte 2</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-pFxNVNf0sdA/TjnU23aVZdI/AAAAAAAAA18/_Q55TdGSKpY/s1600/Picture%2B1.png"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 80px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-pFxNVNf0sdA/TjnU23aVZdI/AAAAAAAAA18/_Q55TdGSKpY/s400/Picture%2B1.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636770447683315154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-PK5UMUbBprs/TjL6KU1DMHI/AAAAAAAAA10/15CgMMsriAc/s1600/c7f642fec055ecb7c5a321bf1a5fcfe7_int470.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-PK5UMUbBprs/TjL6KU1DMHI/AAAAAAAAA10/15CgMMsriAc/s400/c7f642fec055ecb7c5a321bf1a5fcfe7_int470.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634841139090763890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-6HSyZdzxocU/TjL6D4RS-QI/AAAAAAAAA1s/SaI29NxRWqs/s1600/portada.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 251px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-6HSyZdzxocU/TjL6D4RS-QI/AAAAAAAAA1s/SaI29NxRWqs/s400/portada.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634841028345395458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/FcFlp6kl508" allowfullscreen="" frameborder="0" height="349" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;[Fotos de &lt;a href="http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/43ce1154b9b35f5df68a76643efa49cc"&gt;Milenio&lt;/a&gt; y de &lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2011/07/29/"&gt;La Jornada&lt;/a&gt; respectivamente]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/783440.html"&gt;Yo por eso no meto las manos al fuego por nadie. Ni mis labios se posan en los cachetes de cualquiera.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-1210830398674761028?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/1210830398674761028/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=1210830398674761028&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1210830398674761028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1210830398674761028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/07/i-know-was-you-fredo.html' title='I know was you Fredo Parte 2'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-pFxNVNf0sdA/TjnU23aVZdI/AAAAAAAAA18/_Q55TdGSKpY/s72-c/Picture%2B1.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-7130407077382982608</id><published>2011-07-25T08:04:00.000-07:00</published><updated>2011-07-25T08:26:24.406-07:00</updated><title type='text'>Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-MflLTISphLM/Ti2GzglCGII/AAAAAAAAA1k/12tRigP1Ud4/s1600/7720508-10258682-thumbnail.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 266px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-MflLTISphLM/Ti2GzglCGII/AAAAAAAAA1k/12tRigP1Ud4/s400/7720508-10258682-thumbnail.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633306928387070082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo reconocer que de una de las sagas fantásticas más famosas que existen, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_se%C3%B1or_de_los_anillos"&gt;El Señor de los anillos de J.R.R. Tolkien&lt;/a&gt;, sólo he leído el primer libro &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_hobbit"&gt;El hobbit&lt;/a&gt;. Sin embargo, debo de haber visto la trilogía de películas dos o tres veces. Suficientes para saber que, en el fondo, la anécdota es sencilla: los humanos, enanos, elfos y hobbits deben unirse para luchar contra la maldad de Mordor que, de triunfar, sumirá al mundo en la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más o menos ocurre lo mismo con la también fantástica saga de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Harry_potter"&gt;Harry Potter&lt;/a&gt;. Las fuerzas del bien, representadas por Harry y sus amigos, deben vencer sobre la magia oscura del despiadado Lord Voldemort y sus mortífagos. El bien contra el mal, sin matices y sin más motivos para unos que ser el mal, como para otros representar el bien. Rara vez con dudas y jamás con protagonistas que cambien de bando. Siempre blanco y negro, A o B, Ying y Yang. Igual que los Jedi y Darth Vader, que Supermán y Lex Luthor, que Buzz Lightyear y el malvado emperador Zurg, que la ardilla voladora y Boris Malosnof, etcétera. Siempre tan esquemático que es motivo de parodia en Megamente contra Metroman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, no bien había visto los dos o tres primeros capítulos de la serie llamada &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Game_of_Thrones"&gt;Game of thrones&lt;/a&gt; de HBO cuando ya me había abalanzado sobre el primer tomo de la saga de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Canci%C3%B3n_de_hielo_y_fuego"&gt;George R.R. Martin, Canción de Hielo y Fuego&lt;/a&gt;, de la cual se han publicado 5 tomos en inglés y 4 de ellos en español, de los siete planeados para toda la historia, y cuyos títulos son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;1.- Juego de tronos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;2.- Choque de reyes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;3.- Tormenta de espadas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;4.- Festín de cuervos (Híjole, después de lo leído, ya me imagino qué tal está este título, hasta escalofrío me da, me recuerda a Peña Nieto y los priístas, no se por qué)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;5.- Danza con dragones (Sospecho que uno de los personajes, Daenerys, viene a poner a todos en su lugar, espero)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de terminar los dos primeros libros y si no fuera porque me estoy retrasando en el desarrollo de mi curso sobre &lt;a href="http://www.guiasinmediatas.com/curso_autocad2012/indice.html"&gt;Autocad 2012&lt;/a&gt;, ya hubiera continuado con el tercero porque es una historia muy buena, magistralmente escrita, adictiva e increíblemente interesante de leer. Lo definiría así: es el conflicto por el poder, representando por un siniestro trono de hierro al que todos quieren acceder, entre múltiples personajes no necesariamente buenos o malos, en un contexto también complejo que incluye elementos adicionales (ausentes en otras sagas) como el peculiar comportamiento de las estaciones del año. Pero intentemos dar un bosquejo de que va la historia, a ver si tal cosa es posible en un solo post.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/PZ5p18wIQEI" allowfullscreen="" frameborder="0" height="349" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo transcurre en un mítico continente del poniente, en donde habitaban 7 reinos que fueron, doscientos años antes de la trama principal, unificados a sangre y fuego (de dragón) en un solo trono de hierro por el primer rey de todo el continente, creando entonces un solo reino, pero siete regiones presididas por los herederos de los antiguos reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas siete casas crean alianzas o se enfrentan entre sí cuando a la muerte del último rey, &lt;a href="http://images4.fanpop.com/image/photos/17600000/Robert-Baratheon-game-of-thrones-17629743-1280-720.jpg"&gt;Robert Baratheon&lt;/a&gt;, la legitimidad del heredero al trono queda en duda, desatándose la guerra. Por una parte, los Baratheon, hermanos del rey, cada uno por su lado, que reclaman el trono para sí, por la otra, la esposa del rey muerto la &lt;a href="http://images4.fanpop.com/image/photos/18200000/Cersei-Lannister-game-of-thrones-18214856-864-486.jpg"&gt;Reina Cersei&lt;/a&gt;, de la casa Lannister, que defiende el trono a favor de su hijo (el cual, a su vez, no es hijo del rey, sino de una relación incestuosa con &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-0QbVhzyJHnI/TcK8SrJYOyI/AAAAAAAAfmk/hcM7ORrP1u8/s1600/Jaime-Lannister-game-of-thrones-20317262-1280-720.jpg"&gt;Jaime Lannister&lt;/a&gt;). Por otra parte, están los Stark, señores del norte, que se alzan también contra el nuevo y joven rey cuando su padre, &lt;a href="http://www.circulodeisengard.es/files/posted_images/user_10_edard.jpg"&gt;Eddard Stark&lt;/a&gt;, es decapitado por órdenes de éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, la última descendiente de los Targaryen, &lt;a href="http://images4.fanpop.com/image/photos/17600000/Daenerys-Targaryen-game-of-thrones-17630408-864-486.jpg"&gt;Daenerys&lt;/a&gt;, vive exiliada en tierras lejanas soñando con el día en el que pueda regresar a recuperar el trono de sus antepasados, que por sangre le corresponde. En su periplo termina incubando tres huevos de dragón que, obviamente, le darán en algún momento el poder que tuvo su antepasado Aegon I que conquistó los siete reinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo anterior no fuera suficiente, tenemos que el continente del poniente está delimitado al norte por un gigantesco muro de hielo, que divide el reino de los hombres de lo que hay más allá en una evidente referencia a la muralla china, creada para contener a hordas de bárbaros. Ese muro está custodiado y defendido por un menguado pero leal ejército llamado “La Guardia de la Noche” que no participa de las luchas entre los grandes señores. Pero no se queda ahí, no sólo hay hordas de salvajes más allá del muro agrupándose para asaltarlo y destruir todo el reino; al parecer también hay gigantes y una amenaza sobrenatural llamada Los Otros. Todo aquél que cae muerto por Los Otros se levanta para seguir matando. O sea, también tenemos zombis.&lt;br /&gt;Agréguese además el peculiar comportamiento de las estaciones, que duran cantidades irregulares de años. Conforme va iniciando la guerra va acabándose el verano, que lleva más de diez años y el invierno, que se prevé más prolongado y hostil que nunca, se avecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta cierto punto uno podría pensar que los Stark son los buenos y los Lannister los malos, pero entre sí no son tan homogéneos. Por ejemplo, entre los Lannister está &lt;a href="http://www.seriesdetv.com/sites/www.seriesdetv.com/files/imagecache/completa/Tyrion-Lannister-game-of-thrones-1a.jpg"&gt;Tyrion&lt;/a&gt;, un enano mordaz y sumamente inteligente que cuando se convierte en la Mano del Rey (una especie de Primer Ministro o Secretario de Gobernación), intenta aplicar justicia a pesar de su inescrupulosa hermana, la reina Cersei. Por su parte, &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-CmticKHUZ84/TiMEeAyt2DI/AAAAAAAACC0/rI1HoeVe-eA/s1600/robb_stark.jpg"&gt;Robb Stark&lt;/a&gt;, hijo de Eddard, no se niega cuando sus vasallos lo nombran, ilegítimamente según yo, “Rey en el norte”, a pesar del honor y lealtad que los caracterizan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata pues de una historia que bien podría disputarle el trono de las sagas fantásticas a El Señor de los anillos: tiene un contexto y ambiente basto, sofisticado y con elementos únicos, como las estaciones, los dragones, magia (hay una especie de sacerdotisa-hechicera que engendra sombras que matan), monstruos sobrenaturales (como Los Otros), personajes que, per se, no son buenos ni malos, si no que encarnan y defienden los intereses típicos que suelen rodear al poder político, aunque tampoco falta el honor, heroísmo, traición y ambición. Hay otro elemento que llama mucho la atención, todos los hijos de Eddard Stark, toman como mascota un lobo (de una especie que los hace más grandes y fieros que lo habitual) con el cual desarrollan una relación muy intensa. Robb Stark sorprende a sus enemigos en batalla gracias a que el lobo le dice por dónde puede rodearlos o atacarlos más fácilmente. &lt;a href="http://images4.fanpop.com/image/photos/17900000/Bran-Stark-game-of-thrones-17904179-500-281.jpg"&gt;Bran Stark&lt;/a&gt;, que queda inválido después de que Jaime Lannister lo tira por ventana de una torre, logra abrir su tercer ojo, que le permite ver a través de su lobo, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, hay personajes que uno termina admirando o, por lo menos, sintiendo por ellos una enorme empatía, como el ya mencionado Tyrion, Daenerys, &lt;a href="http://markdeniz.files.wordpress.com/2011/04/arya-stark-game-of-thrones-20101170-1280-720_595.jpg"&gt;Arya Stark&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.juego-de-tronos.com/sites/default/files/jon-snow.jpg"&gt;John Snow&lt;/a&gt;, mientras que hay otros que pueden odiarse con facilidad, como el joven rey &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-dOmz387td2M/TgDc_4lbR-I/AAAAAAAAAZ0/8uOHi8X5AjM/s1600/joffrey-baratheon-1280.jpg"&gt;Joffrey Baratheon&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, para no alargar más esto, diré que acabaré con mis pendientes sobre Autocad para poder echarme el tercer libro, aunque me temo que tendré que tomarlo con calma, pues aunque lea pronto los cinco libros disponibles, seguramente pasarán tres, cuatro, cinco años, no sé, antes de George R.R. Martin termine de escribir la saga y sepamos quien finalmente ganará el juego de tronos, cosa que por cierto no ocurría mientras esperábamos el último libro de Harry Potter, donde la duda era apenas si, venciendo a Voldemort (lo que se daba por descontado), quedaba o no con vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-7130407077382982608?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/7130407077382982608/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=7130407077382982608&amp;isPopup=true' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7130407077382982608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7130407077382982608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/07/cancion-de-hielo-y-fuego-de-george-rr.html' title='Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-MflLTISphLM/Ti2GzglCGII/AAAAAAAAA1k/12tRigP1Ud4/s72-c/7720508-10258682-thumbnail.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-2567412159474621231</id><published>2011-07-22T12:19:00.001-07:00</published><updated>2011-07-22T12:20:32.703-07:00</updated><title type='text'>Tubos de plástico + viento =</title><content type='html'>Theo Jansen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/4ZK4V2YUA5U" allowfullscreen="" frameborder="0" height="349" width="425"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.strandbeest.com/"&gt;Página oficial&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-2567412159474621231?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/2567412159474621231/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=2567412159474621231&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2567412159474621231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2567412159474621231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/07/tubos-de-plastico-viento.html' title='Tubos de plástico + viento ='/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/4ZK4V2YUA5U/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-6294873106972815830</id><published>2011-07-12T16:16:00.000-07:00</published><updated>2011-07-12T16:22:06.636-07:00</updated><title type='text'>El Post más hermoso del mundo...</title><content type='html'>...no es este. Aunque se le parece. Debe haber otro por ahi bonito bonito pero es probable que no sea el más hermoso. Igual y sí es este pero pa saber. Luego cada quien sale con sus cánones de belleza tan distintos que no hay manera de saber cual es el más hermoso de todos. Eso es culpa de todos aquellos que les gusta complicarse. Por eso yo no me complico y declaro a este mi post mio de mi el más hermoso de todos los que hay en todos los blogs. Nomás porque es mio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asi es uno de repente de vanidoso. Asi me hizo mi amá, que le voy a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permisito, sigo meditando, pensando, filosofando, elucubrando y demás a ver si al rato me sale otro post igual de hermoso que este. Que miren que este me costó trabajo. Con permisito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Si esto fuera twitter pondría algo asi como [se aleja con las manos tomadas por atrás, la mirada baja y caminando lentamente como si, iluso de él, anduviera meditando, pensando, filosofando, elucubrando y demás a ver si le sale, como argumenta, otro post igual de hermoso que este] )&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-6294873106972815830?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/6294873106972815830/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=6294873106972815830&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6294873106972815830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6294873106972815830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/07/el-post-mas-hermoso-del-mundo.html' title='El Post más hermoso del mundo...'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3749637377128424906</id><published>2011-06-30T15:22:00.000-07:00</published><updated>2011-06-30T15:23:43.640-07:00</updated><title type='text'>Twitter-Blog</title><content type='html'>Debería tuitear (tweetear, twitear...como sea) aqui en el blog. Tendría muchas más actualizaciones que, además, ustedes leerían con mayor tranquilidad porque no rebasarían los 140 caracteres. ¿Cómo la beisbol?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3749637377128424906?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3749637377128424906/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3749637377128424906&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3749637377128424906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3749637377128424906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/06/twitter-blog.html' title='Twitter-Blog'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3255453722304842803</id><published>2011-06-14T15:15:00.001-07:00</published><updated>2011-06-14T15:15:57.024-07:00</updated><title type='text'>Titulo del post</title><content type='html'>Cuerpo del post.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah si: aca abajo los comentarios:&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3255453722304842803?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3255453722304842803/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3255453722304842803&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3255453722304842803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3255453722304842803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/06/titulo-del-post.html' title='Titulo del post'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-2317067388325646782</id><published>2011-06-03T17:15:00.001-07:00</published><updated>2011-06-03T17:17:26.476-07:00</updated><title type='text'>Usted...</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=582721"&gt;...no debería leer este blog. Digo, es viernes y debería andar de fiesta. Digo.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-2317067388325646782?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/2317067388325646782/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=2317067388325646782&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2317067388325646782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2317067388325646782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/06/usted.html' title='Usted...'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-1493960243410442205</id><published>2011-06-03T07:54:00.001-07:00</published><updated>2011-06-03T07:55:08.840-07:00</updated><title type='text'>Abel Membrillo</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/769790.html"&gt;Saber que te puede dar un infarto a los 40 años da para pensar y repensar muchas, muchas cosas...&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-1493960243410442205?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/1493960243410442205/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=1493960243410442205&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1493960243410442205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/1493960243410442205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/06/abel-membrillo.html' title='Abel Membrillo'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-7647908025011318637</id><published>2011-05-26T17:34:00.001-07:00</published><updated>2011-06-08T08:02:46.754-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos Bro'/><title type='text'>A otro mundo</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos 02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Llevo 12 años viéndola todos los días, como comprenderás estoy emocionado, la he visto crecer, la he visto desde que era nada hasta el punto en el que estoy ahora”. - Dijo mi amigo dándome la espalda y sin esforzarse por ocultar el tono de melancolía en su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es un sueño que ha absorbido mi vida, todo mi esfuerzo, mi dedicación y volvería a empezar si fuera necesario. - Añadió alzando los brazos para enfatizar la importancia de sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está listo, ya no hacen falta más pruebas, una vez que la ponga en marcha, no nos veremos más mi estimado, te voy a extrañar, de verdad. - Se volvió a mirarme entrecerrando los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-  Es magnífica, tiene 6 cerebros positrónicos dedicados, uno para cada sistema: El de navegación, el de suministro de consumibles, el de habitabilidad interior, el de auto reparación, la interfaz de comunicación con el usuario, le puse voz de mujer, y el de coordinación general y sistemas menores, que, podría decirse, es el sistema principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo se llevó las manos a los bolsillos y suspiró largamente mirando otra vez hacia fuera, se quedó quieto unos segundos que aproveché para mirar furtivamente a la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La cubierta exterior tuve que reforzarla con cerámica de alta presión, el problema es que eso me obligó a recalcular la propulsión, por el cambio de peso, lo que a su vez me llevó a rediseñar los tanques. Tú sabes que se trata de dos problemas fundamentales: la velocidad que debes alcanzar para escapar de la gravedad terrestre y luego la cantidad de combustible necesaria para llegar a la velocidad crucero estimada. Luego no hay problema, la inercia y algunos impulsos tangenciales que obtendremos por cortesía de los planetas nos permitirán mantener el paso hasta nuestro destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sigues con el plan original de llevarte a alguien más? - Pregunté parándome junto a él, también mirando a donde él lo hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-  Claro, ese es el plan original, la gente está elegida y avisada, todo mundo tiene además ya el kit que cada quien debe cargar. Se los mandé por adelantado para que fueran familiarizándose con él. Todos deben llegar entre ocho y diez de la noche, para irnos todos a las 11, iluminará bellamente el cielo oscuro, debes verlo, será un espectáculo que no te puedes perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿O sea que sigue siendo como un arca de Noe? – Pregunté sin poder evitar un tono sarcástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-  ¿Vuelves a burlarte infeliz? - Dijo trastornándose en un segundo en una máscara de ira, por lo que tuve que corregir de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, no, no, por favor perdóname, de ningún modo. ¿Cómo pude decir eso? Menos aún con ese diseño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te gusta el diseño? Aerodinámico ¿no? Toda una belleza en los cielos. Me van a decir que parece un ovni, pero eso es sólo cuando se le ve por atrás, por el frente sigue tan convencional como un jet. – Respondió regresando a su estado anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es muy grande, en el cielo podrá verse de muy diversas maneras, según el ángulo en el que se le mire. - Con esas últimas palabras había ganado los últimos segundos que hacían falta, en ese instante entraron los cinco enfermeros, todos vestidos de blanco. El último traía preparada la camisa de fuerza en las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena me dio pena, los cinco sujetos lo inmovilizaron en un instante, no le dieron tiempo ni de protestar. y lo echaron sin mucho tiento a la parte de atrás de una ambulancia. Cerraban las portezuelas en el instante en el que la mamá de mi amigo bajaba las escaleras de la casa y se paraba junto a mí con cara de resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias por venir, sin ti hubiera sido más difícil y le hubieran hecho daño. La verdad no sé cómo le hace, es la tercera vez que se escapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En realidad es una persona muy inteligente –le respondí mirando el cemento del patio vacío a través de la puerta abierta-, pero qué locura de quererse ir a fundar otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mamá de mi amigo cruzó los brazos y suspiró largamente mirando también a un punto indefinido en el exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-  Sí, es una locura. Dímelo a mí que soy su madre y he tenido que sufrir esto por tantos años. Pero lo que él no sabe es que cambié el código para iniciar la ignición, así que aunque quiera, no se va a poder ir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-7647908025011318637?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/7647908025011318637/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=7647908025011318637&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7647908025011318637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7647908025011318637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/05/otro-mundo.html' title='A otro mundo'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3583081540515772240</id><published>2011-05-23T21:32:00.001-07:00</published><updated>2011-05-24T09:56:49.239-07:00</updated><title type='text'>Volver a empezar</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuentito por Cosmos 02&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;I&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sentado al borde de la cama, en la semioscuridad de este sucio cuarto de hotel, me cubrí el rostro y no pude evitar el llanto. No podía más, ya no resistía nada más, todo se había ido al carajo, todo. Un desastre tras otro, como si realmente hubiera algo llamado Destino y el mío estuviera escrito sobre mí  alma de manera trágica. Lo peor era que podía verlo claramente: las circunstancias, las decisiones, la gente, los errores. Todo era fácil de entender y si pudiera regresar el tiempo seguramente no llegaría a este desesperante punto, este instante en el quiero con todas mis ansias que nada sea real. O que la realidad sea un espejismo, humo que se desvanece con la voluntad del viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo evitar repasarlo todo constantemente, con su carga de dolor atosigándome las sienes. Quisiera repasarlo en orden por lo menos, desmenuzarlo racionalmente para encontrar soluciones, ideas nuevas que al menos me sosieguen, pero es imposible. Una cacofonía de imágenes, frases, sonidos e ideas se agolpan unas sobre otras, asfixiantemente, como si todas ellas estuvieran ansiosas de estrellarse en mi mente y demostrar, en un concurso siniestro, que cada una tiene más mérito que las demás en mi infortunio. Como si hubiera orgullo en aportar un poco al recuerdo de mi desgracia personal, empresarial y hasta legal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hace un hombre de mi edad que, pese a sus talentos, pierde a su familia, amigos, patrimonio y acaba perseguido por la ley? ¿Qué debo hacer para salvarme de este dolor y recuperar mi vida? ¿Cómo y a quién le pido una segunda oportunidad? ¿Cómo puedo volver a empezar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;II&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo lo mal que me sentía anoche y cómo dormí entre sueños afiebrados de angustia  y desesperación. Inclusive, recuerdo el plan que a duras penas fui esbozando, el clavo ardiente del que me aferraría como última esperanza para enderezar un poco las cosas. Pero al despertar no fue así. Todo se tornó extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir los ojos distinguí de inmediato el techo de mi viejo cuarto en la casa de mis padres. Todo era igual, mi cama y su colcha de autos de carreras, el clóset color caoba, las cortinas amarillas, el espejo en la pared en su marco ovalado. Hasta el león de peluche que una tía me regaló al cumplir 9 años estaba ahí, nuevecito a mis pies. Mi muy rejuvenecida madre me llamaba diciéndome que se empezaba a hacer tarde para llegar a la escuela. Aunque confundido, curiosamente no entré en pánico al comprobar frente al espejo que era yo, ese niño de mirada perspicaz que estaba frente a mí era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse el uniforme, bajé a devorar el desayuno que la sirvienta de la casa, anciana que suponía muerta meses atrás, me acababa de servir joven y llena de vida. Disfruté en silencio el viaje a la escuela en el asiento trasero del auto de mi padre y fue cuando estaba en mi banca frente al maestro cuando comprendí que esta era mi segunda oportunidad, que estaba empezando de nuevo. Ese día, mientras me madre me recibía con un afectuoso abrazo fuera de la escuela, el maestro salió detrás de mí para felicitarla. “Su hijo siempre ha sido buen alumno.” Dijo, “pero hoy, señora, ha sido espectacular. Toda la clase se la pasó levantando la mano, todo lo supo, contestaba contento, añadía datos, no hubo nada que su hijo no supiera. Incluso cuando revisamos temas de historia, me dio la impresión de que su hijo tiene opiniones muy hechas, como si fuera un adulto. Señora, la felicito, su hijo es muy listo, muy maduro y sabe mucho”.  Un tímido “gracias” fue la respuesta de mi desconcertada madre. Por supuesto yo estaba feliz, pero ahora debía ocuparme de otra cosa: tenía que planear el futuro, no volver a cometer errores. Tenía la ventaja del conocimiento y más de una década para planear las cosas. Pero eran muchos detalles, no debía pasar nada por alto si realmente quería tenerlo todo, conquistar el mundo que se me negó la primera vez. A ella debo conocerla dentro de 8 años o 9 años, más o menos, en el primer semestre de la universidad. Debo evitar a mi futuro socio dentro de doce años, me va a hundir. No debo pelearme con el maestro de estadística de octavo, casi para terminar la carrera, sólo me va a retrasar un año. Debo evitar el accidente después, para eso en la noche de la fiesta aquella no debo tomar. Evitar el choque no es relevante realmente, pero ahora lo sé y sé también que me ahorrará problemas. No volveré a dejar pasar la oportunidad que vendrá un poco después, significará mucho dinero ¿Qué más? ¿Deberé escribirlo? No, sería arriesgado, no es prudente que los demás sepan mí secreto, debo hacer el ejercicio de recordar y de hacer distintas las cosas en el momento oportuno, en el momento exacto. Por lo pronto puedo disfrutar jugando con mis amigos otra vez, nunca fui malo pateando la pelota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;III&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Algo no anda bien. En realidad no sé que estoy haciendo. Según yo jamás reprobé matemáticas ¿por qué ahora reprobé matemáticas? Ni nunca estuve en una riña colectiva después de una fiesta ¿O sí? ¿Será que ocurrió y no lo recuerdo? Es como si mirara un cuadro que se ha movido, que no es igual, que recuerdo de un modo y al verlo descubro que es de otro. Ocurren tantas cosas que me es imposible compararlas todas con lo que tengo en la memoria, o al menos eso creía. Debe ser la distracción que viene con la adolescencia, será la tensión por redescubrir mis cambios hormonales. No lo sé.  Según yo tengo la vida planeada desde que era niño, aunque no recuerdo exactamente de dónde me vino esa idea o porqué es así, a pesar de que lo siento como una convicción muy fuerte.  Mi madre me dice que fantaseo mucho, que fantaseo de más, que lo he hecho siempre, pero más desde que tenía 9 años, que debería poner los pies en la tierra y mirar más seguido al presente, en vez de tener siempre la mirada puesta en un futuro que me jacto de conocer. Dice que a veces le da  miedo cuando me pongo a hablar del futuro en tiempo pasado. Si al menos pudiera recordar la razón por la que hago eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro. Algo raro tiene el futuro. Para mí era una zona llena de certidumbres, el gran patio de juegos en el que estaba ansioso por entrar a divertirme. Ahora no se, me parece nebuloso. Una zona extraña que creía tener en la mano y que se me escurre como arena, como un horizonte que desaparece conforme se mete el sol. ¿Es correcto que estemos haciendo maletas porque vamos a irnos a otro país en donde mi papá tiene “la mejor oferta de trabajo” de su vida? Debería saberlo, mejor aún, debería recordarlo, pero no puedo. Estoy convencido que dentro de poco, uno o dos años, debo conocer a alguien, es importante conocer a alguien, una mujer, una gran amor ¿se supone que deba ella hablar francés? Yo nunca hablé francés ¿O sí? No lo creo, aunque ya no sé si lo olvidé, o si no lo supe nunca. Igual y conozco una chica que hable francés, no estaría mal. Pero no es todo, había también algo que debía evitar, algo, un error, algo. Estaba en el plan, me lo dije a mí mismo desde hace muchos años y ahora que el momento se acerca no sé qué es, ni cuándo. No sé si tenga sentido seguir con estos juegos. Creo que ya debería convencerme de que toda esta imaginación vino de mi infancia y por alguna razón, tal vez la falta de hermanos, me obsesioné con ello. Sí, eso debe ser. Asumiré de una vez por todas que me estoy volviendo adulto y me dejaré de idioteces, así al menos mi madre no vivirá espantada pensando que siempre he estado un poco loco. Además, tengo que resolver lo de esa materia reprobada o de lo contrario me retrasaré un año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3583081540515772240?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3583081540515772240/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3583081540515772240&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3583081540515772240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3583081540515772240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/05/volver-empezar.html' title='Volver a empezar'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-8056136719200436376</id><published>2011-05-17T12:27:00.000-07:00</published><updated>2011-05-17T13:29:50.387-07:00</updated><title type='text'>El final de Harry Potter</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos 02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-kHXd9AxBwM4/TdLaPI5yK0I/AAAAAAAAA1E/RfatkeBVOZ4/s1600/emma-watson.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 343px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-kHXd9AxBwM4/TdLaPI5yK0I/AAAAAAAAA1E/RfatkeBVOZ4/s400/emma-watson.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5607784439652428610" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, en un portal de Internet me topé con un nuevo tráiler de la última película de Harry Potter, “Las reliquias de la muerte II”. Entre los fragmentos de imágenes de éste y el primer tráiler puede colegirse la siguiente escena: En una torre de la devastada Howgarts, Voldemort le pregunta a Harry Potter “¿Por qué no te mueres?” a lo que Harry responde, “Porque tengo algo porqué vivir”. Después parecen estar a la orilla de un muro roto de esa torre y Harry le dice a su enemigo: “Vamos Tom, acabemos con esto así como lo empezamos…. ¡Juntos!”, toma sorpresivamente a Voldemort del cuello y se lanza con él al vacío. Después hay otra escena de lo que parece ser el duelo final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas escenas me parecieron extrañas. Simplemente no recordaba haber leído una caída de ambos personajes ni un duelo que no fuera en el gran comedor del castillo y rodeado tanto de sus seguidores como de mortífagos, cosa que  no se ve en los trailers. Por eso y porque, no lo voy a negar, soy fan de la serie, me pareció que éste era el momento oportuno para volver a disfrutar la historia releyendo el séptimo libro, antes del estreno de la última película, cosa que hice con mucho gusto estos últimos días.  Y no sólo aclaré esas dudas, sino que, además, volví a refrescar en la memoria muchos otros detalles que me parece enriquecen la historia de modo interesante, mucho más allá del hecho de que se trata de todo un universo mágico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, es obvio que J.K. Rowling le basta con observar cómo se comporta la opinión pública de su país ante los tabloides sensacionalistas, que tienen una larga tradición en Inglaterra, para poder contar la historia de Rita Skeeter y las “escandalosas revelaciones” que hace sobre Albus Dumbledore. De modo indirecto J.K. Rowling no tiene empacho en señalar lo sinvergüenzas que suelen ser algunos periodistas si se trata de vender. Y si bien en el libro no se menciona ninguna relación entre Skeeter y Voldemort, la analogía del aspirante a dictador que usa como estrategia destruir la reputación y la credibilidad moral de sus enemigos es obvia. La Historia de la humanidad es rica en casos como esos. El poder se vale de todos los recursos a su alcance para debilitar al enemigo, entre ellos el uso faccioso de los medios de comunicación. En México los casos abundan. Decir Televisa y Tv Azteca, para mí es sinónimo de la más inescrupulosa manipulación informativa con fines de interés político y económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra analogía histórica interesante es la de la obsesión de Voldemort y sus seguidores por la supremacía de la sangre pura sobre los “sangre sucia” y los muggles, lo cual nos remite claramente a la obsesión de Hitler por la supremacía de la raza aria sobre el resto del mundo. Lord Voldemort es un fascista que se mueve tras las bambalinas del Poder para mover títeres en el Ministerio de magia (ellos cuentan con la maldición “Imperius”, lo que puede equivaler a jugosos sobornos o amenazas de muerte), perseguir y asesinar opositores, crear panfletos de propaganda ideológica, distorsionar las noticias y cambiar las leyes (o aplicarlas discrecionalmente) hasta lograr la instauración de un Estado totalitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo otro, que es lo que realmente se destaca en las películas y que le da su gran atractivo, es el universo mágico y todas sus peculiaridades: las varitas y las relaciones con sus dueños, los otros seres mágicos, como los elfos, hipogrifos, arañas gigantes y demás, la larga colección de hechizos, el uso del díctamo para curar rápidamente las más terribles heridas, la bolsa de mano en la que cabe todo, etcétera, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de resaltarse los Horrocruxes, auténtico sesgo demoniaco de la historia. La intrincada relación que hace Rowling de la historia personal de Dumbledore, la misión de Harry de destruir los horrocruxes y la existencia de las Reliquias de la Muerte crean un complejo entorno en el que, además, la narrativa va subiendo de tensión hasta llegar, casi al final del libro, al clímax del enfrentamiento final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta relectura fue exquisito para mí recordar tres detalles que habría que tener presentes como buenos fans: Para que la profecía del quinto libro tenga sentido (“Ninguno vivirá si el otro sobrevive”, palabras más palabras menos), Harry debe morir a manos de Voldemort porque él mismo es un horrocrux que se creó cuando le hicieron la cicatriz. Ese pedazo de alma está representado en el bebé deforme de la estación del tren cuando Dumbledore le aclara la historia a Harry. Al mismo tiempo, al morir Harry, Voldemort pierde la protección que adquirió de Harry cuando usó su sangre para renacer. Lo segundo nos remite al sexto libro. Cuando Snape mata a Dumbledore, quien le quita la varita un momento antes es Malfoy. A su vez, en el enfrentamiento en casa de los Malfoy, quien lo desarma es Harry, por tanto, no importa que Voldemort haya tomado la varita invencible de la tumba de Dumbledore y haya matado a Snape para obtener su lealtad, Harry es su dueño y Voldemort termina con ella matándose a sí mismo. Dudo mucho que en la película puedan verse con claridad esta anécdota.&lt;br /&gt;Lo tercero es la vuelta de tuerca final, la última sorpresa reservada y oculta celosamente en los seis libros anteriores. Todo un giro dialéctico en toda la trama: el aliado más fiel y sacrificado de Harry Potter es Snape. De hecho, el peor enemigo de Voldemort es Severus Snape, que por amor a Lily Potter fingirá por años y años para proteger a Harry y acabar con el señor oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Seguramente veré la película, igual y hasta la disfruto en 3D si tengo oportunidad, pero por muy espectaculares que sean los efectos cinematográficos y por muy hábil que sea el director para narrarnos la historia (la película 6 fue espantosa y el libro sensacional), nada puede compararse al inmenso deleite de ir develando sus misterios conforme se lee. Y será cliché, pero no deja de ser cierto: siempre será mejor leer que ver la película.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-8056136719200436376?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/8056136719200436376/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=8056136719200436376&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8056136719200436376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8056136719200436376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/05/el-final-de-harry-potter.html' title='El final de Harry Potter'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kHXd9AxBwM4/TdLaPI5yK0I/AAAAAAAAA1E/RfatkeBVOZ4/s72-c/emma-watson.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-7490604175676493478</id><published>2011-04-24T19:17:00.000-07:00</published><updated>2011-04-24T19:21:53.610-07:00</updated><title type='text'>Sólo por un día</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-8oILkEsFpLU/TbTaTOr_rjI/AAAAAAAAA08/MIolLDPdojc/s1600/CARITA_FELIZ.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 362px; height: 368px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-8oILkEsFpLU/TbTaTOr_rjI/AAAAAAAAA08/MIolLDPdojc/s400/CARITA_FELIZ.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599340260623363634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Solo por un día dejemos pasar el carro del carril lateral cuando nos prende las direccionales. Sólo por un día no tiremos basura en la calle. Sólo por un día no busquemos bajarle una lana de más a nuestros clientes. Sólo por un día no mandemos a nuestro paciente a hacerse estudios innecesarios. Sólo por un día no transmitamos anuncios de productos “milagro”. Solo por un día no maldigamos al compañero de trabajo que gana más que nosotros. Sólo por un día lleguemos más temprano a nuestro trabajo. Sólo por un día terminemos los pendientes para tener menos mañana. Sólo por un día demos un poco más de propina. Sólo por un día no nos estacionemos donde está prohibido. Sólo por un día no demos mordida aunque nos la pidan. Sólo por un día sonriamos a quien nos recuerda nuestra madrecita. Sólo por un día démosle a nuestro jefe motivos para aumentarnos el sueldo. Sólo por un día capacitemos a aquel que busca aprender. Sólo por un día conduzcamos las noticias sin editorializarlas. Sólo por un día compartamos lo poco que tenemos. Sólo por un día digamos la verdad. Sólo por un día escuchemos las dos caras de la moneda en una historia y no solamente aquella con la que estemos de acuerdo.Sólo por un día no disparemos aunque tengamos un arma en nuestras manos. Sólo por un día cambiemos nuestra dieta y comamos cosas más saludables.  Sólo por un día aceptemos que, en muchas cosas, estamos equivocados…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo por un día…ya después, con tiempito, asi, despacito y sin darnos cuenta, vamos a volverlo a hacer todo de nuevo pero sólo por dos días. Poco a poco. Luego, si tienen ánimos y ganas, vamos a repetirlo durante tres días. Y asi. Se van a sentir mejor. De veritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que hayan pasado excelente semana santa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-7490604175676493478?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/7490604175676493478/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=7490604175676493478&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7490604175676493478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7490604175676493478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/04/solo-por-un-dia.html' title='Sólo por un día'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-8oILkEsFpLU/TbTaTOr_rjI/AAAAAAAAA08/MIolLDPdojc/s72-c/CARITA_FELIZ.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5598436717800887599</id><published>2011-03-30T07:41:00.000-07:00</published><updated>2011-03-30T07:42:22.102-07:00</updated><title type='text'>30 de Marzo de 2011: 8:41 am</title><content type='html'>30 de Marzo de 2011: 8:41 am: Mi Blog me quita tiempo para mi Twitter.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5598436717800887599?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5598436717800887599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5598436717800887599&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5598436717800887599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5598436717800887599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/03/30-de-marzo-de-2011-841-am.html' title='30 de Marzo de 2011: 8:41 am'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3171085595326469555</id><published>2011-03-30T07:29:00.000-07:00</published><updated>2011-03-30T07:33:48.448-07:00</updated><title type='text'>Como Vito Corleone</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que operaron mi hernia hiatal, llegué al hospital a las 7 de la mañana tal cual me indicaron: recién bañado y con, al menos, 12 horas de ayuno. Me hicieron ponerme una bata y acostarme en la habitación que me tocaba del hospital. Cinco minutos después entró una enfermera y me puso la aguja para el suero en una vena del torso de mi mano izquierda. Magnífico trabajo, he de decir, pues  me palmeo y presionó la mano para resaltar el ducto sanguíneo adecuado al mismo tiempo que me hacía la plática, de modo tal que apenas y sentí el pinchazo y luego hábilmente me puso las telas adhesivas necesarias para dejar seguro el catéter. Luego me dijeron que me relajara y que irían por mí rato después. Me quedé dormido como una hora, según yo. Estaba hasta soñando cuando me despertaron un par de camilleros, me levantaron para ponerme en la ídem y me llevaron al quirófano. Una vez ahí otra enfermera me arregló una especie de turbante en la cabeza mientras otra me cobijaba estratégicamente, creo. El quirófano estaba también bastante bien, tenía en una pared una pantalla gigante y sobre mí, un juego de lámparas que, parecía obvio, incluían seguro las cámaras de esa pantalla. También había un pedestal del que colgaban instrumentos que ni de broma podría nombrar. Si me hubieran dicho que aquello era igual que una sala de experimentación con humanos de una nave extraterrestre, seguro lo habría tenido que creer, incapaz de distinguir diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego entró un médico que, por la consulta del antepenúltimo día, sabía que era el anestesista, el cual me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Amigo, lo noto muy preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No doctor, de verdad que no. –Y era cierto, no me sentía particularmente angustiado, puedo jurarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo creo que sí. –Insistió&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Debería estarlo? Estoy seguro que estoy en las mejores manos posibles. –No sé por qué creí que ése era el momento oportuno para hacerle la barba a uno de los que iban a ayudar a meterme bisturí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo creo que podemos administrarle un relajante previo a la anestesia –respondió sin hacer caso a mi leve intento de hacerme lambiscón; el reloj digital de la pared me dijo que eran las 8:30 en punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después todo cambió de repente, fue sólo un extraño pestañeo, un sorpresivo segundo en el que el techo tenía otro color y forma, el turbante en la cabeza se había ido, tenía un tubo metido en la boca, una manguerita de hule en la fosa nasal izquierda y una pinza mal puesta en el índice de la mano izquierda que me causaba dolor. Además, la cama tenía paredes laterales, como si estuviera metido en una caja. Escuché a alguien decir “Ya despertó”, con lo que, de inmediato, un enfermero me dijo “¿Puede respirar por la nariz?”. Yo le respondí haciéndolo, con lo que me quitó el tubo de la boca, con lo que pude quejarme de la pinza, que también quitaron. Luego llegó otro enfermero y me sacó del desconcierto: “Ya salió de cirugía señor González” “¿Ya? ¡Qué rápido!”, pensé contento. En realidad hasta ese momento habían pasado 5 horas y media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si por algún accidente médico hubiera muerto ahí, ni cuenta me habría dado, todo habría sido rápido y sin dolor, una pérdida de conciencia tan súbita, que no alcanzó siquiera a concebirse, a expresarse como idea: “Me estoy quedando dormido”, o algo así. Si pudiéramos elegir cómo morir, eso no estaría mal. Sería, tal vez, una opción muy popular entre la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos, tengo miedo de morir, por supuesto. La muerte es esa pequeña piedra en el zapato que nos molesta un rato todos los días, la punzada en el costado, el breve instante en el que, por miedo, nos falta el aliento de vez en vez. Esa permanente presencia que nos acompaña en la vida, en la noche, diciéndonos que ésta se va a acabar alguna vez y que tan poéticamente describe el maestro &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Benedetti"&gt;Mario Benedetti&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Pequeñas muertes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Los sueños son pequeñas muertes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;tramoyas anticipos simulacros de muerte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;el despertar en cambio nos parece&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;una resurrección y por las dudas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;olvidamos cuanto antes lo soñado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;a pesar de sus fuegos sus cavernas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;sus orgasmos sus glorias sus espantos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;los sueños son pequeñas muertes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;por eso cuando llega el despertar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;y de inmediato el sueño se hace olvido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;tal vez quiera decir que lo que ansiamos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;es olvidar la muerte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;apenas eso.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Sin embargo, insisto, si se pudiera elegir, yo preferiría morir como Don Vito Corleone, persiguiendo a un nieto para jugar con él, provocarle risa, sentir la chispa de una última broma con cáscaras de naranja aunque tenga que pagar el precio de una breve, brevísima, como la de Don Vito, aspiración agónica, tan corta, que no me deje sentir el golpe en el suelo para poder tener como última imagen el rostro feliz de un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sea, es sólo una reflexión fugaz, de esas que se proscriben escribiéndolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, para los tres lectores de &lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;“La Contraseña”&lt;/a&gt;, ya vamos a seguir publicando lo que sigue, es que he estado ocupado estudiando animación en 2D.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3171085595326469555?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3171085595326469555/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3171085595326469555&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3171085595326469555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3171085595326469555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/03/como-vito-corleone.html' title='Como Vito Corleone'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5972083432608750484</id><published>2011-03-25T12:10:00.000-07:00</published><updated>2011-03-25T12:12:46.348-07:00</updated><title type='text'>Misión Imposible</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ESTE BLOG SE&lt;br /&gt;ACTUALIZARA EN CINCO SEGUNDOS....&lt;br /&gt;CUATRO...TRES...&lt;br /&gt;DOS....UNO.....&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5972083432608750484?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5972083432608750484/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5972083432608750484&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5972083432608750484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5972083432608750484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/03/mision-imposible.html' title='Misión Imposible'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-6660976032444695452</id><published>2011-02-17T08:02:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T15:59:53.613-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XIX</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xiv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/02/la-contrasena-xviii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El disco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Antes dígame una cosa –preguntó Víctor Kuzmanovski a través de su muñeco de ventrílocuo que, viéndole bien la cara, me pareció el traductor-. ¿Qué posibilidades reales hay de que recuperemos ese disco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muchas –respondió parco mi papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- También debo resaltar las condiciones en las que estamos hablando –insistió el polaco-, nada de lo que aquí se diga debe revelarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso ya estaba establecido desde el principio, no es necesario insistir en el tema. En mi agencia el principio de confidencialidad es absoluto –terció William Baskerville con cierta severidad-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aún así –continuó el traductor al tiempo que escuchaba al polaco- negaré cualquier relación con ustedes si las cosas salen mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señor Kuzmanovski –respondió mi papá hablando con mucha calma- quisiera hacerle ver que debe usted dejarse de una vez de reticencias, es necesario que intercambiemos información para resolver esto a la brevedad. Si usted me oculta algo, eso podría entorpecer las cosas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nuestra prioridad –lo interrumpió el inglés mostrando impaciencia- es ahora recuperar el disco, enfoquémonos en eso entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, en cambio, ni llevaba prisa ni me sentía presionado. Por el contrario, estaba encantado con mi padre, que había doblegado a este sujeto de aspecto temible, pero con mirada sin brillo. Era como si esos ojos negros, en los que ahora reparaba con más detalle, estuvieran fijos, sin iris que reaccionara a la luz y que, por tanto, transmitían un mensaje ominoso, precisamente por su ausencia de expresión. Pero en la nueva circunstancia en la que estábamos, desde que volvimos al interior, cambiaron para pertenecer a un hombre vulnerable, ya no tan temible, sino necesitado de quien realmente había mostrado mayor voluntad: mi padre. Así que en realidad estaba yo internamente de lo más divertido, disfrutando el instante y pensando, más allá de que las llamadas a la confidencialidad siempre llevaban miradas significativas hacia mí, que un día iba a poder contarle a mis futuros hijos que fui detective en un caso con extranjeros, información por recuperar y todo. Con el tiempo podría ir añadiendo a las cosas cuanto hiciera falta hasta convertirlas en un episodio épico, para placer de hasta mis nietos. Además, mi posición era muy cómoda hasta ese momento, pues me limitaba a escuchar ya sin preocuparme porque mi opinión fuera a ser necesaria, cosa que comenzaba a dudar. Sin embargo, tan pronto comenzó a explicar el polaco, las cosas para mí dieron un vuelco de trescientos sesenta grados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Detective Daniel Franco –comenzó a decir el traductor con la parsimonia que a veces le imponía el polaco al hablar-, el disco contiene el código fuente del Sistema Operativo Windows en todas sus versiones y modalidades, incluidos los avances del que está en desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? –Dije brincando de mi asiento y sorprendiendo a mi padre por mi reacción- Repita eso por favor –añadí impertinente-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Víctor Kuzmanovski también se mostró sorprendido, miró a su traductor quien seguramente le decía mis frases y luego se volvió hacia mí, ya no tanto con gesto fiero, sino más bien intrigado, pero repitió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El disco contiene el código fuente del Sistema Operativo Microsoft Windows, el código de todas sus versiones, desde Windows 98, y todas las siguientes. Entendemos que se trata de una herramienta interna de Microsoft diseñada para facilitar la documentación del código, por lo que tiene añadidos comentarios internos reveladores que son de nuestro interés. En ese disco se incluye la versión de Windows que está en desarrollo y que aún no sale a la venta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué reaccionas así Carlos? –Preguntó mi padre con tono de reproche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué? Bueno, es que &lt;a href="http://www.monografias.com/trabajos11/elsoftw/elsoftw.shtml#MILITAR"&gt;se trata del secreto mejor guardado del mundo de la informática&lt;/a&gt; Daniel. &lt;a href="http://www.elpais.es/articulo/elpportec/20050907elpepunet_2/Tes"&gt;El código de Windows es, es… ¿cómo decirlo? Es un asunto de mucho alcance&lt;/a&gt;. Pero… -me volví hacía Kuzmanovski- ¿cómo? Microsoft nunca soltaría el código de Windows así nada más. &lt;a href="http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=1585"&gt;A duras penas aceptaron mostrar algunas partes a ciertos gobiernos&lt;/a&gt; y, aun así, hay quien piensa que son fragmentos sin interés. Hasta donde sé, el programa para mostrar el código a gobiernos es sumamente selectivo, prácticamente cerrado. Es más –dije incisivo- esto es extraoficial ¿verdad? Ellos nunca le facilitarían el código de Windows a alguien como usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kuzmanovski no dejó de mirarme mientras escuchaba la traducción. Sin embargo, suavizaba el gesto. Al parecer no le incomodaba que yo reaccionara así con lo que acababa de decir, al contrario, parecía halagado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por supuesto que es extraoficial –interrumpió mi padre-, de no serlo nos lo hubiera dicho desde el principio. El señor Kuzmanovski viene por el producto de un robo. Si no se tratara de un acto ilegal, no exigiría confidencialidad como lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la acusación de mi padre, todos guardamos silencio por unos segundos. Increíblemente, Kuzmanovski aprovechaba para recargar su enorme espalda en el aterrado sillón, cruzar la pierna poniendo el tobillo sobre su rodilla y alisar los pliegues del pantalón de su fino traje. A pesar de lo dicho, parecía haber recuperado cierta tranquilidad. Cuando terminó de acomodarse, por fin habló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El asunto no es tan simple como piensa detective. El método podrá ser reprobable, pero tenemos un interés legítimo por esa información. Y ahora no podemos correr el riesgo de que se pierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las consecuencias serían terribles –intervine otra vez inesperadamente y para sorpresa de todos, de cualquier modo, me sentía compulsivamente motivado a hacerlo-, &lt;a href="http://www.ms-news.net/f1199/noticia-el-fbi-investiga-el-robo-del-codigo-de-windows-7120351.html"&gt;si ese código fuera expuesto en Internet, la seguridad de muchas empresas, personas e incluso gobiernos estaría en peligro.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mi papá para corroborar que no reprobara de nuevo mi intervención. Sin embargo, tal vez comprendió que era el momento de justificar mi presencia. Por lo que, en cambio, me animó a explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué Carlos? ¿Qué lo hace tan importante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por muchas razones –me volví hacia él no sin antes notar que Kuzmanovski tampoco se oponía a mi intervención, por el contrario, también me animaba a seguir hablando moviendo afirmativamente la cabeza y extendiéndome su mano con la palma hacia arriba-. El sistema operativo es el corazón que hace funcionar a las computadoras y en el caso de Windows, se trata del sistema operativo de más del 90% de computadoras en todo el mundo. Millones de equipos dependen de los algoritmos de Windows para funcionar. La exposición del código tendría efectos comerciales, políticos, militares y de muchos otros tipos. Te insisto que gobiernos, empresas, organizaciones en general se verían afectados. En ciertas manos, podría servir para atacar los sistemas informáticos de países enemigos, &lt;a href="http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=28754"&gt;la seguridad del mundo estaría en riesgo si la información es vulnerable para ser espiada o destruida&lt;/a&gt;. Se podrían liberar virus informáticos, troyanos, gusanos y todo tipo de programas que paralizarían ciudades, que colapsarían información financiera, industrial, pública, académica y todo lo que quieras agregar no en un país, sino de continentes enteros y sus economías podrían entrar en crisis, sin exagerar. Si esa información la suben a Internet correría rápidamente en todo el mundo y no habría ya manera de hacer nada, cualquier estudiante de programación de nivel medio podría comprenderlo rápidamente y miles de piratas informáticos comenzarían a hacer programas destructivos para afectar a los usuarios del sistema, cada uno con su propio objetivo a aniquilar y vendría una ciberguerra de fuego cruzado caótica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No habría una reacción de Microsoft ante una situación así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si Daniel, claro, pero aun así, &lt;a href="http://www.laflecha.net/canales/seguridad/200402241/"&gt;una vez en Internet, difícilmente podría detenerse una catástrofe informática&lt;/a&gt;. &lt;a href="http://www.infonoticias.net/article1622.html"&gt;Aun suponiendo una reacción masiva de gobiernos y autoridades a nivel mundial&lt;/a&gt;, en muy poco tiempo, &lt;a href="http://www.latinoseguridad.com/LatinoSeguridad/HCyP/Code2000.shtml"&gt;una vez conocida la noticia, se esparciría el código entre miles y miles de programadores&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.zonagratuita.com/servicios/noticias/2004/febrero/FalloWindows.htm"&gt;sus efectos serían casi inmediatos.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué supones un escenario así Carlos? ¿No te parece exagerado? –preguntó mi papá evidentemente intrigado-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, no me parece exagerado. &lt;a href="http://www.noticiasdot.com/publicaciones/2004/0204/1302/noticias130204/noticias130204-18.htm"&gt;Ya una vez robaron una parte pequeña del código y aunque muy poca gente se enteró, hubo cierta alerta sobre ese hecho.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kuzmanovski, que alternaba su enorme cara en mirar a su traductor y a mí, levantó su mano pidiéndome silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En realidad –dijo en voz de su intérprete-, &lt;a href="http://www.sitiosargentina.com.ar/notas/Febrero_2004/50.htm"&gt;nunca estuvimos seguros de que realmente hubiera existido tal robo&lt;/a&gt;. Además, la exposición del código del sistema operativo a la larga daría como resultado su perfeccionamiento y no necesariamente una catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No –continuó Kuzmanovski, que no requirió de traducción a mi pregunta-. Pero en todo caso, no necesitamos analizar ese escenario. No es nuestra intención publicar el código en Internet de ningún modo, ni nada parecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero no será ésa la intención de Julieta Díaz? –Interrumpí ya sin ocultar mi exaltación por el tema-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo dudo –terció mi papá-, Julieta Díaz se ocultó por miedo y ofrece devolver el disco. Yo diría que no quiere problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ya habló con ella? –Preguntó el polaco-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No exactamente –respondió mi papá-. Sin embargo, debo decirles que no me satisface perseguir ese disco para usted señor Víctor Kuzmanovski. Esa información, como sea, no les pertenece. Además, no nos ha dicho cuál era el trato con Ethan Campbell, ni qué piensa hacer con el disco. Míster William –mi padre se volvió hacia su jefe- nuestro principio de confidencialidad es absoluto, pero lo es también el de ética. Si recuperamos ese disco será para devolverlo a sus genuinos propietarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No vemos necesario agregar más detalles a la información vertida –dijo el traductor, pero por iniciativa propia, pues Kuzmanovski permanecía callado, a la expectativa-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;William Baskerville se reacomodó en su sillón y disminuyó la inclinación del respaldo, preparándose a intervenir de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Querido Daniel, el mundo no es blanco y negro y tú lo sabes. ¿Cuántas veces has enfrentado casos donde nuestros clientes, hombres o mujeres, es igual, merecían ser engañados? ¿En cuántos casos podríamos afirmar que el acusador también suele ser culpable? Te lo planteo al revés: ¿Cuántas veces, descubriéndose la verdad, el que acusa pierde y el culpable gana? Ya hemos hablado de esto antes, hemos recibido cientos de clientes así, contradictorios, y aun así atendimos y resolvimos sus problemas ¿No estás de acuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre pareció incomodarse por la referencia a otros casos e intentó defenderse, aunque no con mucho énfasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es equiparable con esto Míster William. Sabe bien que seguiré en el caso mientras usted me lo pida, pero no comparto que se quieran apropiar ilegalmente de información robada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De acuerdo Daniel –dijo el inglés sumamente serio-, el señor Kuzmanovski nos dirá cuál es el trato y para qué quiere la información, pero tú deberás concluir el caso y entregarle el disco. Es un pacto que le pido a ambas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteamos a ver a Kuzmanovski quien permanecía callado, mirando el suelo con los ojos entrecerrados. Cuando por fin terminaron de comunicarle todo lo que se había dicho, se encogió ligeramente de hombros, volvió a la orilla del sufrido sillón y se dispuso a hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Debo aclarar algo. Los robos suelen servir para beneficiar al ladrón detective. Nosotros no vamos a revender lo robado. Tampoco tenemos intenciones de publicar información en Internet, ni queremos usarla para destruir a nadie. No somos criminales ni queremos serlo. Es más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre interrumpió la última frase del traductor al hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Revender? ¿Quiere decir que iba a pagarle a Ethan Campbell por el disco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es usted veloz detective. –Respondió Kuzmanovski tras unos segundos de haber escuchado la traducción- Debo confesar que tal vez me equivoqué con usted, que realmente sea el hombre adecuado para esto. También reconozco la oportunidad de la participación de su hijo y la acepto, pues parece conocer el tema. Tendrán pues mi confianza. Ahora si me lo permiten, les voy a explicar con todo detalle, para evitarme más preguntas o descubrimientos de su parte: En efecto, íbamos a pagarle a Ethan Campbell y a Jack Hampton 25 millones de dólares por el disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Jack Hampton? –Pregunté yo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Jack Hampton es quien realmente robó el código por las noticias que tenemos, si le interesa el dato –dijo en clara alusión a mi padre-. &lt;a href="http://www.laflecha.net/canales/blackhats/200407153/"&gt;Llevaba varias semanas ofreciendo el código en foros subterráneos de hackers por Internet&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.laflecha.net/canales/blackhats/noticias/200407192/"&gt;aunque no lo decía abiertamente, sino en clave.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero cómo lo hicieron? Me imagino que debe ser realmente complicado con los sistemas de seguridad que deben tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso tendría que explicarlo Hampton, ahora que Campbell está muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué un disco? ¿Por qué no lo transfirieron por Internet de máquina a máquina, un FTP o cualquier técnica similar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto también debe explicarlo Hampton detective –en ese momento una pequeña vena de orgullo saltó en mí, el polaco me había llamado también “detective”. Intenté seguir el ejemplo de mi padre y poner cara de no sentir nada, pero la emoción amenazaba con rebasarme: era otra vez el niño aquél que jugó a ser detective por imitación a su papá-. Aunque supongo que tiene que ver con la cantidad de información involucrada, estamos hablando de varios gigas grabados en el disco, millones y millones de líneas de código, pero además no sólo simple código, sino también una gran cantidad de notas explicativas, señalizaciones y comentarios relacionados que están añadidos y que son de gran interés para nosotros porque nos han dicho que muchos de ellos vienen de la mano del mismo Bill Gates y que sólo son para el consumo de los desarrolladores en jefe. Ni siquiera los programadores de nivel medio tienen acceso a esas notas que podrían ser comprometedoras para la empresa. De hecho, se trata de un disco de súper alta densidad. Si se transfería, supongo que corríamos el riesgo de que alguien detectara la operación en la red de Microsoft y la interrumpieran. Pero, además, la transacción tiene dos componentes. Jack Hampton corroboraría el pago a través de transferencias bancarias para él y Campbell, cincuenta y cincuenta por ciento. Una vez hecho, Campbell entregaría el disco aquí en México; tal vez pensaba esconderse en este país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde está ahora el cómplice de Campbell? –Preguntó mi padre aún con un tono duro-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hampton? ¿Por qué lo pregunta? – Dijo el traductor después de escuchar al gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para establecer que su presencia no sea un problema. ¿No lo van a buscar cuando noten el robo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sabemos. Actualmente él está escondido en Europa esperando su dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué Ethan Campbell? –pregunté- Él es hijo de un hombre muy rico. Es uno de los ejecutivos de Microsoft que también aparecen en la lista de Forbes. No tiene sentido, 12.5 millones de dólares seguramente no es nada comparado con lo que iba a ser su herencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto también tendría que explicarlo Jack Hampton, nosotros ignoramos esos detalles. El ofreció el código y nosotros lo contactamos para comprarlo, después él nos dio instrucciones de que recibiríamos el disco de manos de Campbell aquí. La negociación fue complicada, pero teníamos elementos para saber que estábamos haciendo una operación real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sé que Pierre Khan tiene motivos para detestar a Microsoft señor Kuzmanovski, pero ¿qué papel juega él? –Volví a preguntar yo, en vista de mi nueva condición de detective y de que el polaco se había puesto cooperativo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Khan está financiando la compra, no me pregunte más de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Para qué aceptaron hacer la operación? –preguntó ahora mi padre, el detective mayor- Si no van a hacer nada ilegal como argumenta ¿de qué les sirve? Si querían evitar que el código se difundiera, bastaba con que informaran de esto a la propia empresa para que evitaran el robo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kuzmanovski carraspeó y se levantó de su lugar, se veía nuevamente molesto, aunque terminé por pensar que era un enigma descifrar el sentir de este hombre, cuya expresión vacilaba entre lo hostil, inexpresivo, vulnerable, impaciente, siniestro o a veces, francamente vacío. Aun cuando de repente parecía sonreír, al final me quedaba con la idea de que no era posible comprenderlo. Tomó un poco de agua que hacía rato nos había llevado en una charola el señor Joaquín y que había dejado en una mesa de centro cercana. Volvió a su lugar y, de nuevo, miró a su ayudante para continuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Recurrimos a ustedes para encontrar a Ethan Campbell y obtener el disco y lo que tenemos hasta ahora es un interrogatorio. No me hace feliz, pero les daré gusto. El análisis del código es del interés de muchos gobiernos detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué señor Kuzmanovski? –Casi dijimos al unísono mi padre y yo, aunque en mi caso, además de decir sólo “¿por qué?”, tenía muchos elementos para saber de antemano la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Porque sospechamos que el Sistema Operativo Microsoft Windows, el que opera en la mayor parte de computadoras de todo el mundo, que usan en hogares, empresas, gobiernos y todo lo que usted enlistó –me señaló con la mano mientras hablaba en voz baja y su ayudante traducía- es una efectiva arma de espionaje al servicio del gobierno de los Estados Unidos y, antes de que pregunte, le voy a explicar por qué algunos pensamos eso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-6660976032444695452?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/6660976032444695452/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=6660976032444695452&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6660976032444695452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6660976032444695452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/02/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html' title='La Contraseña XIX'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' 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alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/8634224622133585949/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=8634224622133585949&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8634224622133585949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8634224622133585949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/02/cual-estuvo-mejor.html' title='¿Cual estuvo mejor?'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' 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href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a 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bold;"&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El disco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor es un rayo colérico que te recorre por dentro, agitándote en sollozos. Es una multitud de insectos devorándote el vientre, una campana gigante repicando en tu cabeza, una daga clavada en tu pecho, el abandono con el que caes incesante en este abismo sin fin. Pájaros negros volando en círculos bajo la lluvia. El vacío a tu alrededor, la desesperanza de un millón de niños escuálidos en medio de la guerra, del desierto, en caravana bajo una tormenta. El hambre campesina, el reo inocente, la madre soltera, el anciano solo, una mujer golpeada. La impotencia ante el Poder. Una ciudad destruida, un bosque en llamas, una casa de cartón en la montaña, un mendigo tirado en la banqueta, un maizal seco. Es el viento helado que paraliza tu corazón, un sol apagado, un día sin mañana, una mano asesina, el odio, un beso de Judas, el cinismo, la mentira, la ambición, la lujuria del dinero, el desamor, un golpe y luego otro, el tiempo que nunca retrocede, la ausencia de aire que te impide respirar, el estruendo de un arma cada vez que pronuncias su nombre, llamándolo: “Ethan ¿Dónde estás?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despiertas con un enorme esfuerzo, lo primero que notas es un sabor amargo y pastoso en la boca, todo te da vueltas. Intentas levantarte pero no es posible, una mezcla de nausea y debilidad te lo impiden, por lo que derrumbas tu cuerpo de nuevo sobre la cama. Cierras los ojos para, así, recuperar la lucidez. Entonces escuchas una voz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julieta ¿estás despierta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, pero no puedo abrir los ojos, estoy mareada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Debe ser todavía por los efectos de la pastilla que te di anoche. Ayer no dormiste nada mujer. Quédate así, voy a traerte un caldito para que te sientas mejor ¿de acuerdo? No tardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiras hondo e intentas incorporarte, aún es difícil, los cuadros del cuarto danzan frenéticos a tu alrededor, junto con la ventana, el crucifijo y el foco. Te sientas recargando la espalda en la cabecera, vuelves a cerrar tus párpados y te mantienes inmóvil mientras todo se ralentiza hasta volver a su lugar. Tu amiga se acerca con una charola en las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te sientes mejor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, creo que sí –contestas abriendo lenta pero definitivamente los ojos-. ¿Qué hora es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya es de noche Julieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿He dormido todo el día?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Dormido”, lo que se dice “dormido”, no mijita. Has estado hablando y llorando, aun cuando te di una pastilla muy fuerte. Hasta un caballo se hubiera quedado bien dormido. Pero estuviste muy inquieta. En verdad que estuve a punto de inyectarte un sedante pero de por sí te veía mal, no quería darte nada más ¿Te acuerdas que limpié el sudor de tu frente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sentí nada. Me duele mucho la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomas la charola, la acomodas sobre tus piernas y haces el esfuerzo de sorber el caldo de pollo, que resulta un verdadero bálsamo para tu estómago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me sorprende Julieta, ha sido una impresión muy fuerte para ti. Anteayer llegaste como a la una o dos de la mañana, ya no sé y no dormiste, y, cuenta, te tomaste la pastilla ayer como a las once de la noche, más el tiempo que estuviste despierta anteayer, llevabas, deja ver…, como cuarenta horas sin dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ana Clara , te agradezco mucho, tu casa fue el primer lugar que se me ocurrió…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ni lo digas mujer, no tienes nada que agradecer, para eso somos amigas, las mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No deberías estar trabajando en el hospital?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya pedí permiso para faltar unos días al trabajo, luego arreglo eso, no te preocupes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Seguro también desvelé mucho a Raúl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No hay problema por él, te digo que no te preocupes, ahora ya no tarda de trabajar. Anteanoche ni se desveló, ya ves que luego de que te abrimos se regresó a dormir. Pero también está muy enojado por lo de Ethan. Dice que en la organización tienes todo el apoyo que necesites, que él puede hablar con los compañeros abogados, para que nos ayuden si hay problemas. ¿Vas a denunciar su muerte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé todavía qué voy a hacer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, te adelanto que Raúl también compró y revisó casi todos los periódicos de hoy en la mañana y están como los que revisamos ayer: no hay nada. Como si no hubiera ocurrido nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Todo esto es muy confuso, me imagino muchas cosas, pero no sé qué está pasando. Se me hace muy raro que ningún medio diga algo, ni siquiera los de nota roja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deberías reponerte primero Julieta. Todos queríamos a Ethan, pero ahora la que me preocupa mucho eres tú. Deberías ver la cara que tienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estoy muy dolida y muy triste… Al parecer ni siquiera lo podré enterrar como enterré a mis padres –se te quiebra la voz, llevas una mano a la cara y limpias de la mejilla la lágrima que se desplaza aprisa- pero me voy a reponer, tengo que reponerme. Además, me temo que este asunto no ha terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu amiga pone una mano sobre tu hombro y te mira con afecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Come, te hace mucha falta. Ya no llores. Comparto tu dolor por Ethan, pero sigo sorprendida, sin entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiras profundamente y buscas controlarte. Eres consciente que debes enfrentar los hechos y actuar en consecuencia. Nunca has sido una mujer débil, no te concibes como tal. Entrecierras los ojos y recuerdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Llegó a la casa con un disco, se robó información de Microsoft. Tampoco habla de eso el periódico ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. ¿Tú crees que lo mataron por eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No se me ocurre otra cosa ¿cómo te explicas que no haya noticias sobre su muerte? No sé si lo seguían, o lo localizaron y ahí mismo lo mataron. Lo que me desconcierta es que no hayan subido por mí, tal vez alguien los vio y huyeron. Tal vez me siguieron hasta aquí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detienes un segundo tus palabras, la conclusión es ominosa, pero debes dejarla salir al tiempo que miras intensamente a tu amiga:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ana, te estoy poniendo en peligro. A ti y a Raúl. Debo irme de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No chiquita –dice tranquilamente Ana Clara moviendo el dedo índice muy cerca de tu cara- ni creas que te voy a dejar ir así, hecha este desastre. Si te acerco un espejo te espantas. Si alguien te hubiera seguido anteanoche ¿crees que no nos hubiéramos dado cuenta ya? Por si no los has notado mijita, mi colonia es pequeña y está bardeada, si alguien anda rondando, los vigilantes de la entrada lo comunican a los vecinos. Nadie sabe que estás aquí, además, dijimos que seríamos discretos. Así que ni te preocupes Julieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero hablarle a Rita, mi vecina, a ver si ha ocurrido algo en mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quieres que te traiga el teléfono?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, lo haré desde mi celular. Si intervinieron los teléfonos de mis vecinas, así al menos no ven tu número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por favor Julieta, no seas paranoica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo seré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te estiras al buró para tomar tu teléfono, Ana Clara retira la charola y marcas a la casa de tus vecinas. Te cuentan que hoy mismo, temprano, llegó a buscarte un hombre mayor, un tal detective Franco. Tu vecina te dice que parece buena persona, muy serio pero tranquilo, hasta algo distraído, como profesor chiflado. Le dio tu correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Explícame exactamente qué te dijo –preguntas para confirmar la información, la joven repite la historia-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias, ya no le digas nada a nadie más. Si alguien va a buscarme, simplemente digan que no estoy. Dile a tu abuela que ya no diga nada de Ethan, como si no lo conocieran… No, no te preocupes, nos vemos muy pronto por allá. Sí, todo está bien, ustedes ya no digan nada, luego te cuento pequeña. Cuídense mucho, adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu amiga te mira parada frente a la cama, con los brazos cruzados. Comienza a ver a la Julieta Díaz que conoce: la mujer con la mirada de que siempre sabe qué debe hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tienes Internet aquí? Quiero checar mi correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro, usa la computadora de Raúl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzas a sentir el alivio que te dio la comida, te sientes mejor, aunque la tristeza aún es una losa que debes cargar. Te asomas bajo la cama y atraes hacia ti la mochila, la pones sobre tus piernas, donde estuvo la charola, hurgas en su interior, todo está revuelto. Sacas el estuche en el que se encuentra el disco y lo levantas a la altura de tu rostro para que Ana Clara lo vea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto es el culpable de todo, pero me voy a deshacer de él lo más rápido que pueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/02/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3337018435579684696?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3337018435579684696/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3337018435579684696&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3337018435579684696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3337018435579684696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/02/la-contrasena-xviii.html' title='La Contraseña XVIII'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-3157181358014274421</id><published>2011-01-27T15:21:00.000-08:00</published><updated>2011-02-11T06:44:31.106-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XVII</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xiv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El disco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subimos al auto de mi padre. Desde mi departamento no le tomó mucho tiempo llegar al eje uno poniente rumbo a circuito interior. A ratos el tráfico iba a vuelta de rueda y luego parecía despejarse, por lo que llevábamos buen ritmo. Iba en silencio y si no fuera porque al mirarlo de reojo me parecía que cavilaba, hubiera creído que mi presencia lo molestaba. Sin embargo, sabía que no era así, más bien me ignoraba. Yo en realidad no sabía si reiniciar la conversación haciendo un comentario sobre el tema o cualquier otro, pero cuando estuve a punto de intentarlo, habló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Veamos –dijo mi padre- Kuzmanovski participó en una demanda antimonopolio de la Unión Europea contra Microsoft.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Así es, como asesor de los comisionados de competencia. Por eso te digo que es de notar que iba a reunirse con Ethan Campbell, empleado de Microsoft. El asunto cuadra ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí, por supuesto Carlos. ¿Qué más hay de Kuzmanovski que ahora te parezca relevante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Bueno, a reserva de confirmar los datos, también ha asesorado a empresas que han sido demandadas por Microsoft. Es decir, siempre aparece como enemigo de la empresa. Un caso muy relevante son las demandas de Microsoft contra algunas empresas que desarrollan software libre, pero tendría que contextualizarte sobre ello ¿Te lo cuento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No tardamos mucho en llegar Carlos, céntrate en Kuzmanovski.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento ya había dado vuelta en circuito interior y tomado por Avenida Universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          A ver, veamos, me la pones difícil. Quieres que te hable de Kuzmanovski sin contextualizar. Te lo voy a simplificar así: la amenaza comercial más grande para Microsoft no es otra empresa, ni siquiera tan grande e importante como lo es Google en Internet, con la que tampoco ha podido por cierto, sino el software libre, la antítesis del software propietario. El sistema operativo por excelencia del software libre se llama GNU/Linux, aunque muchos lo conocen sólo como Linux a secas. Durante años, Microsoft apoyó a una empresa llamada Santa Cruz Operation quien a su vez demandó a empresas como Chrysler e IBM por usar el sistema operativo Linux, acusándolas de plagio. A través de Santa Cruz Operation, Microsoft quería deshacerse de esa amenaza para su monopolio y uno de los abogados más destacados en la defensa de Linux, en esa y otras ocasiones, es Víctor Kuzmanovski otra vez. Entiendo que sus servicios eran para IBM y Chrysler, simultáneamente. Tendría que contarte diversos detalles para que quede claro, lo cierto es que la constante es que Víctor Kuzmanovski interviene en las demandas de la Unión Europea contra Microsoft y defiende, también en Europa, a las empresas de software libre que son demandadas por Microsoft u otras empresas por cuenta de ellos. Eso le ha dado cierta celebridad al tipo. Hasta donde me acuerdo, en la conferencia donde lo vi, contó que es polaco y que &lt;a href="http://www.vivalinux.com.ar/negocios/sco-miente"&gt;sus inicios fue como abogado de una pequeña empresa alemana&lt;/a&gt; a la que Santa Cruz Operation había enviado una amenaza de demanda por usar Linux y fue la primera vez que intervino contra ellos. A partir de ahí se especializó en el tema hasta la fecha. Esa es más o menos su historia, a reserva de buscar más información. Por tanto, lo único que se me ocurre de ese disco es que es una prueba contra Microsoft en alguna de sus muchas demandas, así de obvio. ¿Tienes alguna pregunta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entonces ya habíamos doblamos por Miguel Ángel de Quevedo y luego hacia la plaza de Santa Catarina, luego dio un par de vueltas por estrechas calles de Coyoacán hasta llegar a una casa con fachada de cantera y un gran portón de madera, en cuyo frente se comenzó a estacionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No hay tiempo ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Está bien –respondí- como sea, va a ser muy interesante conocer a Víctor Kuzmanovski.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Te debo una disculpa Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí que el corazón se me aceleró de repente. Estábamos bajando del coche y expectante esperé a que continuara. Parecía que al fin reconocería viejos errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Es claro que tienes suficiente información para estar aquí, te has ganado ese derecho –dijo sin cambiar el tono de voz, por lo que concluí que el pasado tal vez no le importaba, sino sólo su caso, como fuera, yo estaba satisfecho y muy emocionado, un día tan rutinario como cualquier otro se había convertido en uno excepcional, independientemente de cómo terminara-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí, no te preocupes Daniel. ¿Sabes que es mucho más interesante que Víctor Kuzmanovski?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          La razón por la que está aquí, el disco de Julieta Díaz ¿podemos preguntarle qué contiene Daniel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No lo creo Carlos, no lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Lástima, de verdad me gustaría saber que hay en ese disco, me gustaría mucho. Hasta le diría: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quid pro quo Clarice&lt;/span&gt;”, al fin que ya me funcionó una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre sonrió ligeramente, se paró junto al portón y tocó el timbre del interfono. Nunca se me había ocurrido imaginarme la casa de William Baskerville, jefe de mi papá, pero al verla me pareció la entrada a un castillo lúgubre. Tampoco se me había ocurrido pensar en cómo luciría este inglés al que apenas y había visto alguna vez cuando era niño pero, por la impresión que de cerca me dio ese portón de madera ennegrecida y oxidados remates metálicos, me pareció que no se distinguiría mucho de Drácula. Seguramente tendría una capa negra de cuello alto sobre una camisa blanca con moño al cuello y avanzaría sobre el piso sin que se notaran sus pasos, cubiertos por una neblina gris. Al vernos extendería hacia nosotros sus uñas largas y negras al tiempo que mostraría sus filosos colmillos, ansiosos y sedientos, dispuesto a chuparnos la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué te divierte? -preguntó intrigado mi padre al verme, reventando mi imaginación como a un globlo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Nada -contesté sin dejar de mirar la casa-. Oye ¿cómo está eso de que te corrieron en el trabajo y aun así venimos a casa de tu jefe a hablar de tu caso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Te dije que no importa Carlos –Respondió mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrada estaba en el recodo de una calle empedrada tan angosta que tuvo que estacionar el auto en la banqueta, frente al portón, para no bloquear el paso de otros autos. Las casas aledañas tenían un estilo similar de casa antigua con ventanas de arco y pesadas protecciones, pero al menos iluminaban sus entradas con arbotantes, en contraste con la penumbra en la que nos encontrábamos al tocar el timbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos abrió un hombre delgado al que apenas y pude distinguir su silueta. Tan pronto vio a mi padre le extendió la mano al tiempo que se saludaban con sus nombres: “Detective Franco, nos vemos de nuevo”, “Sr. Joaquín”, “Pasen”, dijo señalando una puerta al final de un pequeño camino de piedras a través de un jardín que rodeaba la casa y que se adivinaba abandonado aún en la oscuridad. Mientras avanzamos hacia el interior, el hombre volvió a una pequeña construcción unida a la parte interna del muro de la fachada de donde salía la débil luz de un foco amarillo. Un aroma a hierba húmeda y hojas podridas invadía el espacio y la maleza que crecía sin control entre las piedras nos hacía mirar al piso y caminar levantando de más las rodillas. Al patrón de mi papá le urgía contratar un jardinero. Unos metros más adelante, llegamos a una puerta de madera y cristal que también lucía desgastada. Mi padre tomo el asa de la cerradura y abrió el cerrojo haciendo palanca con el pulgar. Era evidente que estábamos frente al pasillo central de la casa, pero todo estaba sumido en la negrura, por lo que sólo nos quedaba pasar a la sala que se extendía a nuestra derecha, de donde venía la tenue luz de un par de lámparas de piso y el de una televisión gigante de LCD montada sobre un moderno centro de entretenimiento, con soportes de aluminio a los costados sobre los que estaban las bocinas principales de un home teather. “Vaya, al tipo le gusta divertirse”, pensé mientras me acercaba viendo sus lujosos reproductores de video, receptores digitales y demás accesorios. Frente a la televisión, en un sillón reclinable, estaba William Baskerville, un anciano en pijama y pantuflas con un control remoto en la mano. Al menos no daba el tipo de vampiro sacasangre. Al escucharnos apagó la televisión, apretó algunos botones con los que comenzamos a escuchar música clásica, giró el torso para alcanzar a vernos desde su posición y con la palma nos señaló el sofá de una mullida y blanca sala que encuadraba el espacio frente a los aparatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco se acercó a saludarlo y el viejo tomó su mano entre las suyas, estrechándolas con mucho afecto. Hizo lo mismo conmigo mientras me sonreía con amabilidad. Una vez sentados, nos miró alternadamente por un segundo y volvió a sonreír bonachonamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Veo querido Daniel que trajiste a tu hijo. En un momento me dirás por qué, primero quiero decirte que sé lo de la agencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ya se enteró del problema que tuve con su hijo Guillermo? –preguntó mi padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, me enteré de lo sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espero que con todo detalle –insistió mi padre tímidamente- quisiera que al respecto no  hubiera malos entendidos Míster William, pues la versión de Guillermo seguramente difiere de la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te preocupes querido amigo, lo sé todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo tomó el control remoto que estaba sobre el descansabrazos de su sillón, prendió la televisión y cambió algunos canales hasta que en la pantalla apareció la imagen convexa de un muro de cristal con un logo que de inmediato descubrí, por el nombre grabado, que era el de la agencia de detectives para la que trabajaba mi padre. Estaba tenuemente iluminada por una luz amarilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La tecnología hace ahora maravillas viejo amigo. Quiero decirte que eres el primero en la agencia en saber de estas cámaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre dejó entrever una ligera sonrisa en su rostro adusto al reconocer el lugar al tiempo que la pantalla de la televisión brincaba de escena mostrando distintas áreas. Algunas estaban en completa oscuridad, otras con muy poca luz, hasta que llegó a una habitación blanca, en donde un sujeto rubio y feo sacaba una carpeta de un archivero metálico, veía en su interior y volvía a meterlo para abrir el siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que le ha dado la vuelta a esos expedientes varias veces. Parece que le gustan algunos casos o fotografías en particular, pero siempre los pierde y tiene que recorrer casi todo para encontrarlos de nuevo. –Dijo William Baskerville, pero con un gesto y tono de profunda tristeza. Apagó la televisión y se reacomodó en su sillón. – No te preocupes por él, yo me encargo. Ahora sí, te escucho. Me imagino que tienes una poderosa razón para haber involucrado a tu hijo en la búsqueda del norteamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es Míster William, el caso va más allá de Ethan Campbell y requería asesoría en informática, por lo que recurrí a Carlos. Espero no haberme equivocado al traerlo, pero lo juzgué necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si te equivocaste o no eso lo sabremos al final Daniel –dijo el inglés poniéndose serio y posando sobre mi padre sus ojos azules- sólo te pido que a partir de ahora y aún después de cerrado el caso, tu hijo se comprometa a mantener discreción absoluta. Incluso firmando el contrato de confidencialidad si es necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así será Míster William –contestó mi padre también endureciendo el rostro-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo importante ahora son los avances que tengas, seguramente Víctor Kuzmanovski está a punto de llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hicieron unos segundos de silencio y el anciano volvió a recobrar su sonrisa cordial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ustedes perdonarán mi inhospitalidad querido Daniel, pero la mujer que me sirve se va al atardecer. El señor Joaquín ya sólo viene cada tercer día por si requiero salir, aunque hoy le pedí que me acompañara hasta mañana. Si necesitan algo, la cocina está al otro lado del pasillo, no creo que tengan dificultad en encontrar las luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No se preocupe Míster William –respondió mi padre- no necesitamos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que yo hubiera preferido buscar algo de tomar en la cocina y no hubiera estado mal ver si el inglés tenía una cava, pero iba a ser imposible levantarme del lado de mi padre, yo era un invitado de piedra y por lo mismo me imaginaba que ni siquiera iba a poder decir algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En lo que llegan nuestros clientes Daniel, dime ¿exactamente qué ayuda informática buscabas? ¿Se trata de algo que ya no pudiste hacer en la oficina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En parte Míster William, pero también encontré… encontramos que Víctor Kuzmanovski, más que una reunión con Ethan Campbell, viene por un disco con información que iba a entregarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el rostro del inglés se dibujó un gesto de satisfacción, mientras con la cabeza aprobaba el dato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es querido Daniel, Víctor Kuzmanovski viene por un disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Usted lo sabía Míster William? –Preguntó mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me lo dijo mi amigo Pierre Khan desde Inglaterra, pero cuando Kuzmanovski se negó a decirte el motivo de su cita, preferí guardar silencio. Si él te dio la encomienda de encontrar al norteamericano, entonces no había necesidad de decirte más. Pero veo que ahondaste en tus investigaciones, lo cual me complace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento entró a la sala el tal señor Joaquín. Era fácil concluir que siendo mi padre cercano a Míster William y a la agencia, nos había mandado solos al interior de la casa, a riesgo de caernos en el jardín, pero tratándose de un distinguido cliente, lo había escoltado hasta el interior. En mi mente no pude evitar la escena de un mayordomo inglés anunciando con voz de barítono la llegada de un invitado, parado en firmes a un lado de una pesada cortina, con su chaleco a rayas negras y blancas, camisa blanca y moño al cuello, con saco de levita y señalando con la nariz el techo, pero la realidad era que el señor Joaquín traía pantalón y camisa de mezclilla y se limitó a decir “aquí es, pasen por favor”. Entró un hombre como de mi edad, entonces recordé que Kuzmanovski solía hacerse acompañar por un traductor en la conferencia donde lo vi por primera vez y lógicamente aquí lo requería igual que en Estados Unidos. Luego entró él, era de un tamaño impresionante. En aquella conferencia lo vi de lejos, sentado en el pódium de un auditorio, pero ahora a unos metros me pareció mucho más grande que entonces. Hubiera tenido un gran futuro como luchador enmascarado. Me acordé del Undertaker o algún otro luchador de la WWE que son unos auténticos mastodontes. Nos saludó a todos de mano sin decir nada. Su rostro me pareció algo hostil pero extraño, algo inexpresivo, pero no como mi padre, sino más bien vacío, como el de una máscara blanca de teatro, que impide acompañar con gestos las palabras. Miró a su alrededor sin disimular, se sentó lenta, pero aparatosamente, en el love seat de la sala, cuyo tamaño parecía insuficiente, y recargó su enorme humanidad sobre el dolorido sillón. Colocó los antebrazos sobre sus muslos y se mantuvo ahí, con los puños cerrados, mirando fijamente a mi padre, que había quedado en el sofá frente a él, como si fuera a tratarse de un debate mediado por el inglés desde su reclinable. El señor Joaquín trajo de la oscuridad de la casa una silla en la que se sentó el traductor cerca de su jefe. Míster William aprovechó la presencia de su empleado para pedir que le trajera agua y preguntó si alguien quería algo de beber. Para mi desgracia todos pidieron lo mismo que el inglés, incluido Kuzmanovski a través de su ayudante. Un whiskito no hubiera estado mal, pero ni modo de desentonar el ambiente por un simple antojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El señor Kuzmanovski desea saber quién es él –dijo el traductor señalándome-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es mi hijo –contestó calmado mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El polaco comenzó a hablar rápidamente inclinándose ligeramente hacia su acompañante, las palabras eran absolutamente incomprensibles para mí, pero en el tono había la apariencia de un regaño. Cuando terminó, el traductor dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dice mi jefe que ayer, al hablar con usted Míster William, le pidió eficiencia y discreción, por lo que no entendemos el por qué se involucró a más personas. El señor Kuzmanovski dice también que no es carnaval para traer familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Míster William, que veía a todos desde su posición semireclinada, se enderezó en su lugar para hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Le ofrecí a Pierre y al señor Kuzmanovski que los apoyaría con mi mejor hombre y eso hice. Todo es cuestión de que muestren un poco de confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kuzmanovski parloteó de nuevo un rato largo frente al traductor, como si diera instrucciones adicionales. Al final, el traductor resopló y expuso:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Con todo respeto Míster William, pensamos que el detective Daniel Franco no es la mejor opción. Nos parece… al señor Kuzmanovski le parece, que es demasiado viejo para realmente servirnos con eficiencia y ahora vemos que en vez de llegar con Ethan Campbell, se hace acompañar por esta persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre miraba la conversación entre el traductor y el inglés con gesto adusto, pero indiferente, como si no estuvieran hablando de él. Me pareció que la estrategia de no dejarse provocar era adecuada, pero en realidad no sabía si era una actitud planeada de mi padre o así era siempre con sus clientes. De cualquier modo admiraba su temple, pues no traslucía preocupación alguna ante quien parecía un sujeto inquietante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estimados amigos –dijo conciliador Míster William-, el detective Daniel Franco es nuestro mejor hombre, estoy seguro que lo va a demostrar. Siempre ha sido el mejor sabueso de inf… -interrumpió la frase, para retomarla enseguida- …de Baskerville, puedo asegurárselos. Por su edad no se preocupen, está en un excelente estado físico y mental y de lo que exponga sobre sus indagaciones de hoy, ustedes valorarán su eficiencia y el porqué de la participación de su hijo. Sólo dejémoslo dar su informe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gigante nos miró unos instantes callado, con esa cara hostil que ya no me pareció tan inexpresiva, sino cada vez más intimidante. “Pobre de su mujer”, se me ocurrió pensar cuando habló de nuevo en voz baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Exponga lo que trae detective –pidió el ayudante en un tono más sereno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señor Kuzmanovski, el señor Ethan Campbell no llegó a su cita porque fue asesinado anteanoche en el lugar donde vivía con Julieta Díaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del tono calmado y sin afectaciones que había usado mi padre, como si hubiera dado un dato sin más importancia, el polaco reaccionó frunciendo aún más el ceño y haciendo una mueca de contrariedad que denotaba coraje. En esa posición y con ese gesto, aunados a su lujoso vestir, sus manos anilladas, la esclava en la muñeca izquierda y la cadena al cuello, ambas de oro y exageradamente ostentosas, que lo harían parecer rapero si no fuera por el traje, me hizo olvidarme de castillos vampíricos y mayordomos ingleses, para pensar más bien en algún matón de El Padrino, como el temible Luca Brasi o el leal Peter Clemenza, esperando la ocasión de sacar un arma y comenzar a echar balazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién fue? –dijo el traductor después de escuchar lo que Kuzmanovski decía en un tono prácticamente inaudible para nosotros mientras miraba al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fue una pandilla –contestó mi padre- su asesinato fue casual, por los elementos que tengo, podría afirmar que su muerte no tiene relación con el disco que busca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El instante que tardó el ayudante en traducir fue eterno comparado con el que ocupó Kuzmanovski en reaccionar alzando la vista y clavando en mi padre una mirada tan fría que me estremeció. Ese gigante bien podría levantarse de su lugar para tomarnos del cuello y acabar con todos sin que pudiéramos impedírselo. Miré a mi padre quien, sin embargo, mantenía una actitud impasible, sosteniendo la mirada del matón de película, pero sin retarlo, sereno, y esperando por una nueva respuesta. Definitivamente mi padre se había convertido de nuevo en el héroe de mi infancia que tanto emulé en mis recreos escolares aunque sin conocerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo sabe que fue casual? –Dijo el traductor después de que el polaco hablara con voz ronca y apenas moviendo los labios- ¿Ya recuperó el disco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Podrían haber matado a Campbell por ese disco? –Reviró mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ya lo recuperó? –Insistió el traductor expresando con su propia voz la exasperación que comenzaba a denotar el polaco-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aún no –respondió lacónico mi padre- Respóndame, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kuzmanovski se levantó de su lugar repentinamente, dio un paso hacia nosotros, se pasó la mano derecha por la cabeza, resopló y volvió a hablar recuperando el control. Yo brinqué en mi asiento. La intimidante presencia de ese tipo comenzaba a ponerme nervioso y de reojo, veía y admiraba la frialdad con la que mi padre se comportaba, como si estuviera acostumbrado a que la gente saliera así de sus casillas, repentinamente y amenazando con explotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Efectivamente detective –tradujo textual el ayudante- Campbell pudo haber muerto por ese disco. Lamento lo sucedido al muchacho, no estaba en nuestras planes la muerte de nadie. Ahora dígame lo que sabe del disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El disco lo tiene Julieta Díaz y está escondida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Necesito que lo recupere –volvió a decir textual el traductor- ¿Puede hacerlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso depende Sr. Kuzmanovski –contestó mi padre mirándome fugazmente con un brillo singular. Por su mirada, podría jurar que sólo le faltó guiñarme un ojo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Depende de qué? - El intercambio entre el traductor y el gigante había sido muy rápido, parado frente a nosotros el hombre quería aparentar que mantenía el aplomo, pero era evidente que estaba cada vez más impaciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Necesito saber qué contiene el disco y quiénes pueden estar interesados en él. Necesito saber por qué Julieta Díaz decidió esconderse después de la muerte de Campbell.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso es imposible –contestó el traductor después de que Kuzmanovski habló con un tono evidentemente más alto, faltaba muy poco para que aquella bomba estallara-. No es conveniente revelar el contenido del disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El contenido de ese disco se refiere a Microsoft –contesto mi padre sin perder la calma- Es información vital para usted, tal vez el resultado de alguna investigación muy importante ¿No es así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era realmente impresionante ver la sangre fría de mi papá. Seguía sentado en su lugar, mirando hacia arriba a la montaña que tenía enfrente que, ante estas palabras, cambió su expresión de un modo enigmático. Casi podría decir que el polaco esbozó una leve sonrisa. Regresó a su asiento y se sentó en el borde del love seat con las manos sobre las rodillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muy interesante detective –repitió en castellano el traductor, era obvio que le habían ordenado repetir palabra por palabra-. – ¿Qué más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ethan Campbell vino de los Estados Unidos con ese disco para entregárselo. Si es de su interés, lo más probable es que también lo sea para la Unión Europea, para la cual usted trabaja o tal vez alguna de las empresas que litigan contra Microsoft y que usted representa. Sin embargo, lamentablemente, a Ethan Campbell, hijo de un importante ejecutivo de Microsoft, lo asesinó una pandilla de la zona donde se encontraba y Julieta Díaz huyó con el disco. Tengo una pista para encontrarla, pero ignoro la razón por la que se escondió. Por eso es necesario que confíe en mí y me diga de qué se trata todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Veo que descubrió más de lo que esperaba, que incluso me investigó a mí, pero no es posible confiarle más información. Usted debe encontrar ese disco y entregarlo, si no desea hacerlo, entonces William Baskerville podrá asignar a alguien más capacitado para esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Como usted desee, yo tampoco deseo terminar este caso si se me niega información. Buenas noches. –contestó mi padre levantándose de su lugar, y yo tras él, le extendió la mano a William Baskerville que lo miró con cierto brillo divertido en los ojos, como si se comunicaran algo más. Era evidente que entre ellos había un entendimiento previo en este tipo de situaciones; hizo una inclinación de cabeza hacia Kuzmanovski sin extenderle la mano y se dirigió hacia la salida. Yo titubeé un poco, pero terminé por no extenderle tampoco la mano al gigante, que ahora nos miraba con expresión de asombro y volteando a ver a su ayudante sin decir nada. Salimos de la casa, atravesamos no sin dificultad el jardín y cuando nos disponíamos a abrir el portón, el traductor salió para gritarnos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Detective Franco, espere por favor. Dice mi jefe que regrese, que le dirá lo que necesite saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre me miró sonriendo discretamente, se acercó a mí y habló en voz muy baja mientras regresábamos el camino, al tiempo que me ponía una mano en el hombro fingiendo que necesitaba apoyo para atravesar el jardín de regreso:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Carlos, tendrás lo que querías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/02/la-contrasena-xviii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-3157181358014274421?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/3157181358014274421/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=3157181358014274421&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3157181358014274421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/3157181358014274421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvii.html' title='La Contraseña XVII'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-9083006709465430397</id><published>2011-01-19T07:02:00.000-08:00</published><updated>2011-01-19T07:09:41.354-08:00</updated><title type='text'>El sueño del Celta</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TTb9gGGOLcI/AAAAAAAAA0g/kYS92KmVME4/s1600/El-sue%25C3%25B1o-del-celta.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 251px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TTb9gGGOLcI/AAAAAAAAA0g/kYS92KmVME4/s400/El-sue%25C3%25B1o-del-celta.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563913117497175490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al maestro, y recién premiado con el nobel de literatura, Mario Vargas Llosa se le dan bien las novelas históricas. Lo pudimos comprobar con “El paraíso en la otra esquina”, “La fiesta del chivo” y “La guerra del fin del mundo”, entre otras, y corroborar otra vez con su último libro “El sueño del celta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia sigue a Roger Casement, un irlandés que de niño soñaba con las aventuras de los exploradores europeos que se internaban en el África y que, en los años siguientes, acompañó a uno de esos mismos aventureros abriendo camino hacia las tribus, convencido de que la colonización llevaría consigo las ventajas de la civilización europea: comercio, salud, educación y religión. Idealista incorregible, Casement sirvió como diplomático para la  “Foreign Office” del gobierno Inglés y pasó más de 20 años de su vida en África antes de que le encarguen realizar el primer informe oficial (por parte de su gobierno) sobre la situación de las tribus africanas del Congo donde se explota el caucho a raíz de insistentes denuncias de periodistas y activistas diversos. Es entonces cuando Roger Casement da puntual, detallada y extensa cuenta de cómo se las gastaban los belgas con las tribus para extraer el caucho. La situación no le era del todo desconocida para el entonces diplomático del gobierno inglés, pero en aras de realizar su trabajo escrupulosamente hace un recorrido que le permite conocer de cerca los horrores que son capaces de cometer los civilizados con tal de extraer las riquezas del árbol del caucho: tribus enteras convertidas en esclavos y aterrorizadas con el cepo, el látigo y las mutilaciones. Miles de hombres, mujeres y niños semimuertos de hambre pero acarreando el preciado caucho a las empresas europeas para beneficio del entonces rey belga Leopoldo II.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El informe de Casement fue dinamita pura para la opinión pública de la época, por lo que, tiempo después, el gobierno inglés le hace un segundo encargo similar: informar de la situación de los indios en el Putumayo, en la amazonia peruana donde una compañía inglesa, dueña absoluta del lugar, también explota el caucho. Y ahí, de nuevo, Roger Casement, con objetividad, vuelve a corroborar los mecanismos depredadores e insaciables de las empresas extranjeras: miles de indios mutilados, marcados con el fuete, embrutecidos de hambre y trabajo y aterrorizados para que extraigan más y más caucho a un costo ínfimo para satisfacer las necesidades del mercado de los países industrializados de principio de siglo XX, ávidos de producir neumáticos (y otros productos) para más y más automóviles, así sea a costa de extinguir a los habitantes naturales de la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo cual me remite la memoria a aquella parte donde Carlos Marx, palabras más palabras menos, dice que &lt;a href="http://www.chw.net/2010/05/los-secretos-de-la-fabrica-de-foxconn/"&gt;el capitalismo llegó al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros&lt;/a&gt;, desde la cabeza hasta los pies. Trátese de los españoles tras el oro y la plata de la recién descubierta América, del caucho del Putumayo y del Congo Belga que en su tiempo reportó Roger Casement, de la guerra de Estados Unidos contra Iraq por su petróleo, &lt;a href="http://www.humanite-en-espanol.com/spip.php?article760"&gt;el trabajo casi esclavo en las fábricas de Shenzhen, en China&lt;/a&gt; o las maquiladores en Filipinas, el principio activo es el mismo: se trata de acumular riqueza lo más rápida y abundantemente posible independientemente de los efectos que tengan sus actos sobre las personas o el entorno natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es sabido, por supuesto, y exhibido hasta la saciedad sin que estas denuncias tengan siempre efectos profundos sobre la situación denunciada. A veces quedan sólo como material testimonial. Hasta la producción de la serie Los Simpons ha sido denunciada por usar trabajo infantil en la célebre entrada de Bansky:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/BCIi2leOTXM?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/BCIi2leOTXM?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volviendo a la novela, esta experiencia casi enloquecedora para Casement lo convierte, más bien, en un radical por la independencia de su país, Irlanda, colonizada por el imperio Británico, al grado de que, independientemente de que la corona lo nombra Sir y lo llena de honores por los servicios prestados por sus informes, comienza a involucrarse activamente en el movimiento armado irlandés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contada sobre dos líneas narrativas que convergen al final (su presente en la cárcel, en espera del cadalso, y su pasado como cónsul inglés recorriendo África y la Amazonia), la novela va hundiéndonos en el pesimismo del implacable destino de Roger Casement. Convencido de que debe aprovechar la coyuntura de la primera guerra mundial para liberar Irlanda, comenzará a negociar con Alemania dos cosas; suministro de armas para los independentistas irlandeses y el ataque de ejército del Káiser sobre puestos claves de Inglaterra de modo que le ofrezca ventajas tácticas a los combatientes irlandeses, cosa que Alemania nunca hace, pero que le da en automático razones al gobierno Inglés para acusarlo de alta traición cuando lo apresan, además de que aprovechan su homosexualidad para destruir su reputación, de manera similar cómo lo hicieron con Oscar Wilde, presentándolo como un monstruo de perversión ante una sociedad homófoba y conservadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece cruel de mi parte contarles el final de este espléndido libro, sin embargo, quien lo lea, descubrirá fácilmente que éste no es ninguna sorpresa. Desde las primeras cien páginas ya sabemos qué será del utopista Roger Casement, lo cual le añade al libro cierta dosis deprimente, por lo que el verdadero platillo de su lectura estriba en conocer los vericuetos de su vida que lo llevan al punto de su muerte en la horca: los equívocos, las ideas y convicciones, las decisiones, las fuerzas históricas, las traiciones y lealtades a su alrededor, las causas y azares que conducen a un individuo tan profundamente comprometido con sus ideas como el irlandés de esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya me extendí mucho con este post, pero quisiera concluir con dos comentarios. El primero es que leí a alguien en Facebook decir que si hubiera leído este libro sin saber quién era el autor, jamás hubiera adivinado que lo había escrito Vargas Llosa, porque las ideas contenidas en él no parecen poder ser escritas por ese pro-neoliberal y reaccionario que es el premio nobel. Yo creo que no es así, que no hay contradicción y que es perfectamente lógico que Don Mario Vargas Llosa haya escrito esta novela a pesar de su (muy debatible) ideario anti-izquierdista. Me parece que independientemente de lo que Vargas Llosa opine de los gobernantes y países actuales, respeta suficientemente la Historia (con mayúscula) para contarla, novelada, como es, sin concesiones, simpatías o antipatías gratuitas por personajes o ideologías del tiempo del que escribe. Mario Vargas Llosa es un gran escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo segundo es que me sorprendió mucho el pobre texto de la contraportada de la edición de Alfaguara para un libro de un premio nobel. ¿Qué presentación es ésta de escribir “La aventura que narra esta novela empieza en el Congo en 1903 y termina en una cárcel de Londres, una mañana de 1916.”? ¿De verdad está eso a la altura del libro? No sé, eso y el texto que le sigue los veo por debajo de otros de esa misma casa editorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, me parece que es un libro de lectura imprescindible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-9083006709465430397?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/9083006709465430397/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=9083006709465430397&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/9083006709465430397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/9083006709465430397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/el-sueno-del-celta.html' title='El sueño del Celta'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TTb9gGGOLcI/AAAAAAAAA0g/kYS92KmVME4/s72-c/El-sue%25C3%25B1o-del-celta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-2882742902003602731</id><published>2011-01-18T11:36:00.000-08:00</published><updated>2011-01-27T15:28:44.508-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XVI</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xiv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;V&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Aliado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuarta parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de responder, mi padre aumentó la gravedad de su gesto, parecía que realmente se le había terminado la paciencia. Temí que ya me hubiera pasado de la raya. Tomó el vaso vacío y lo desplazó al otro extremo de la mesa. Aproveché para preguntar si quería más Coca Cola. “No”, dijo secamente mientras alejaba el plato de sí. Me levanté de mi silla, recogí los trastes y los puse en el fregadero, al voltear hacia él me miraba con ese rostro duro con el que una vez me negó información sobre sus actividades cuando yo era pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Me estás diciendo que me vas a condicionar la entrega de la respuesta de Julieta Díaz por correo electrónico a que te lleve con Kuzmanovski y te de toda la información de este caso? –Dijo al tiempo que también se levantaba-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Por supuesto que no Daniel –dije usando un tono conciliador-. Pero también entiéndeme que lo que está pasando no es usual, algo grande está pasando. Probablemente algo de dimensiones internacionales. Bueno –sonreí con la idea-, tiene que ser internacional como sea, Kuzmanovski es polaco, Campbell es norteamericano y estamos en México, ya con tres países involucrados ya es internacional ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre se pasó la mano en la cara, como para ocultarla un poco. Otra vez me pareció ver una sonrisa en sus labios. Era como un fuerte cuyos muros se desvanecían con algo de buen humor. Por un segundo me pregunté si esa ambivalencia era parte de su personalidad o le gustaban mis chistes. Lamentablemente no tenía modo de saber si internamente se sentía como yo, con esta ansiedad de platicar con él, compartir abiertamente, levantarme y darle un abrazo, pero también reprocharle, desahogar disgustos, recriminarle que se mantuviera tan distante por tantos años. De cualquier modo, no quería separarme hoy de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Pero ya en serio Daniel –continué- realmente hay algo aquí, en esta reunión hay algo fuera de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Cuando pregunté la razón de la reunión me dijeron que no era de mi incumbencia –dijo mi padre encogiéndose de hombros-, y yo no tenía motivos para especular sobre la importancia de dicha reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No me refería a eso cuando pensaba en una reunión fuera de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿A qué te referías entonces? –Dijo el detective-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          A que tú te encuentres aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos a los ojos un par de segundos, no pude evitar tragar saliva. Era el momento de hablar. Estaba a punto de hacerlo primero, pero de inmediato me quedó claro que mi padre, Daniel Franco, era un sujeto inamovible cuando se me adelantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Lo sabes, necesitaba ayuda para enviar un correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moví la cabeza negativamente, no tenía remedio. Dominé mi disgusto, giré hacia el fregadero para echar los últimos cubiertos que alcé de la mesa, acababa de desistir de cualquier otro intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Mira, tienes la respuesta de Julieta Díaz. Cuando llegue te hablo por teléfono y te digo qué dice, a mí no me importa. Si quieres más información te la doy también de una vez si tienes tiempo o después, o como quieras, adelante. Sólo sí te digo una cosa, esa reunión era algo grande, ese disco es algo serio. No sé, tal vez algo como los &lt;a href="http://teoten.wordpress.com/2009/04/19/adoptar-extender-y-extinguir/"&gt;“Halloween documents”&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué es eso? –preguntó mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Los “Halloween documents”? &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Adoptar,_extender_y_extinguir"&gt;Unos memos filtrados de Microsoft donde se revelaba qué estrategias tenía la empresa en mente para deshacerse de la competencia&lt;/a&gt;. Esa información fue relevante alguna vez en algunos juicios y es fuente de muchas críticas para Microsoft, pues muestran sus prácticas monopólicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Tendrías que contextualizar esa información conmigo. Pareces muy familiarizado con el tema, yo no lo estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guardó silencio unos instantes, como si acabara de descubrir algo en sí mismo. Me pareció escuchar que en voz muy baja repetía su última frase “yo no lo estoy”, luego continuó hablando mirando al piso, reflexionando en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          A decir verdad, no sé qué implica lo que acabas de decir, qué significado podría tener si debo buscar ese disco….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo miré extrañado, pero el asunto me daba igual, ya me había resignado a que no iba a transigir conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Quieres sentarte en la sala?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dije encogiéndome de hombros y preparándome para un pequeño discurso del estado de las cosas sobre Microsoft y Kuzmanovski. Igual y lo remitía al contenido de algunos sitios de Internet y despachaba ya de una vez esta visita, que él solito se hiciera bolas, pero su respuesta me hizo cambiar radicalmente de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No, mejor vámonos de una vez a casa de míster William.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreí de oreja a oreja. Me sentí como el niño cuando su papá le dice que siempre sí lo va a llevar a montar caballos. Tomé mi vaso, lo rellené de refresco y lo tomé de un sorbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Entonces sí me vas a llevar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí crees que puedes ayudar, veré cómo justifico tu presencia y, de preferencia, no intervengas en ninguna conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Por qué cambiaste de opinión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre guardó silencio, de nuevo parecía ensimismado, por lo que preferí cambiar de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Pues va a ser muy interesante conocer a Kuzmanovski más de cerca, sí debe ser un tipo interesante. Pero bueno, entonces siéntate y dame unos minutos, voy a cambiarme de ropa. Aunque no lo creas, yo también se parecer persona decente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Quinta Parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;“Es un hecho, esto no va a terminar esta noche, va a continuar, pero si es con ayuda, mejor”, pensó el detective Daniel Franco en el repaso mental que no dejaba de hacer sobre su caso. Ahora tenía referencias, así fueran vagas, sobre Kuzmanovski, Campbell y la cita que tenían pactada y entendía que el polaco en realidad venía por el disco que ahora poseía Julieta Díaz. Estaba perfectamente de acuerdo con esa suposición que ni siquiera había hecho él, por lo menos no de modo contundente, sino Carlos y con elementos bastante firmes. Por otra parte, no se negaba a sí mismo la satisfacción de que la entrevista con su hijo, tanto tiempo postergada, resultara en el descubrimiento de que Carlos era una fuente de información valiosa para su caso y que, además, sólo hiciera intentos tibios por hablar de ellos mismos, cosa nada difícil de evadir para continuar concentrado en su labor como detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún había muchos cabos sueltos, por supuesto, pero el fresco de un gran paisaje se iba dibujando otra vez y  con mayor claridad y eso lo hacía sentir bastante bien, por lo que condescender con el deseo de Carlos de acompañarlo tampoco era ya complicado, incluso podía ser útil. El resto parecía fácil: esperar a que Julieta Díaz respondiera y cumpliera con su ofrecimiento de entregar el disco, llevárselo al polaco y fin de la historia, había podido por fin resolver un caso. Lo del empleo era lo de menos, míster William tendría que apoyarlo y de no ser así, recurriría a una demanda legal. Seguramente para Guillermo Baskerville sería muy incómodo tener que ventilar en algún juzgado su relación con Daniel Franco y con su padre mismo, por lo que seguramente lo restituiría en el puesto o simplemente podrían llegar a un acuerdo para adelantar la jubilación, perspectiva nada despreciable para el detective. Así que la presencia o no de Carlos en la reunión con Baskerville y Kuzmanovski no cambiaba nada, de todos modos parecía mejor informado que él respecto a la trama en desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras Daniel Franco continuaba con sus cavilaciones, Carlos Franco entró a su recámara y salió apenas un par de minutos después. Se había puesto el último traje disponible de los tiempos en los que aún iba a la oficina, pero sin corbata.  El pelo lo llevaba hacía atrás con gel y en el rostro lucía gafas. Se había transformado rápidamente en un joven y dinámico ejecutivo de empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Ves? Cumplí mi promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-2882742902003602731?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/2882742902003602731/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=2882742902003602731&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2882742902003602731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/2882742902003602731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvi.html' title='La Contraseña XVI'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4272013464284340610</id><published>2011-01-12T06:52:00.000-08:00</published><updated>2011-01-18T11:42:25.432-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XV</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xiv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;V&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Aliado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tercera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Jack Hampton vio por primera vez el Sleeping Beauty Motel después de llegar a Londres, le pareció un simpático castillito inglés, con su torre de reloj, su fachada color naranja y sus tejados negros de dos aguas. El hotel tenía la ventaja de estar a suficiente distancia del centro, en el 586 de Lea Bridge Road, lo que era convenientemente discreto y a un precio bastante accesible para su magra economía. Pero su desencanto comenzó cuando vio el descuido de la habitación que le habían dado: el aire acondicionado fallaba intermitentemente, al armario se le atoraba la puerta al abrir, el lavamanos tenía rota una esquina, la regadera se veía corroída y la cama estaba dura. El problema es que ya no podía cambiarse de hotel sin crear un conflicto con su contacto. El acuerdo es que él esperaría ahí a que la operación se concretase. Por lo menos, se consolaba, la habitación tenía televisión y conexión inalámbrica a Internet, lo que hacía la espera algo menos  intolerable. Sin embargo, llevaba ya más de 24 horas extras encerrado ahí, apenas comiendo la comida del mismo motel y desesperado por la falta de noticias. Todo lo que sabía es que Ethan Campbell no había llegado a la cita con Kuzmanovski y tampoco se había comunicado ya más con él, por lo que tuvo que darle a su contacto el nombre de Julieta Díaz como única referencia para encontrar al desaparecido. Por desgracia, no había podido darles el domicilio de esa mujer. Por lo que caminaba de lado a lado en la habitación, pasándose la mano por el cabello, tomando el control remoto de la televisión que estaba sobre la cama, cambiando de canal y reanudando su marcha de la ventana a la puerta sin prestarle atención a la programación. También de vez en vez abría la computadora portátil que tenía sobre una pequeña mesa, se conectaba al portal de su banco, revisaba su saldo y volvía a cerrar la computadora de un golpe. Luego se levantaba de la silla para dirigirse a la perilla del aire acondicionado en la pared, moviéndola para que volviera a funcionar y en esa monotonía llevaba ya todo el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era poco menos de la medianoche cuando sonó el teléfono de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Hampton –dijo al teléfono-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Nos acaban de avisar que en unas horas más habrá un informe acerca de Ethan Campbell ¿Ya se comunicó él con usted? –Respondió una voz al otro lado de la línea-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No, maldita sea, no se ha comunicado nadie conmigo. Deberían mantenerme al tanto de las cosas con más frecuencia –dijo exasperado-, yo necesito mi dinero ya, quiero largarme de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sabe que eso no es posible hasta que recibamos el disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Está bien, está bien, con un demonio. Avísenme qué pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Le llamaremos mañana a las 8. Para entonces conoceremos lo que los detectives que contratamos tienen que decirnos. Usted no se mueva de ese lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Ok&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hampton colgó el teléfono y bufó disgustado. ¿Lo habría traicionado Ethan Campbell? Eso le parecía increíble, él no sería capaz ¿Pero ella? ¿Ella sería capaz? Tal vez. Ella era mucho más fuerte. Pudo haber convencido a Ethan de quedarse con todo, de dejarlo a él, a Jack Hampton, fuera de este negocio. Dio otra vuelta por la habitación dando pasos rápidos, como si quisiera salir corriendo. Había cometido el error de confiarse demasiado, había dejado muchas cosas en manos de Ethan Campbell. Es cierto que para llegar a su objetivo había tenido que acercarse a él y que resultó ser una persona a la que había llegado a apreciar. ¿Sería posible que Ethan hubiera resultado más astuto que él y lo hubiera engañado? ¿Qué elaborara sus propios planes conforme él iba convenciéndolo de los suyos? ¿Sería posible que incluso se aprovechara de toda la situación y que llegara a incriminarlo? No, imposible. Era más fácil que su amante lo hubiera convencido de otra cosa. Esa perra. Para Hampton no pasaba inadvertido que ella parecía desconfiar de él, que le resultara antipático. Si Ethan había cambiado su plan y lo traicionaba, sería por ella, nunca por sí mismo, pero si eso realmente había ocurrido, entonces ambos lo lamentarían mucho en el futuro. Conocerían a Jack Hampton y lo que era capaz de hacer, eso lo juraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xvi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XVI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4272013464284340610?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4272013464284340610/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4272013464284340610&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4272013464284340610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4272013464284340610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xv.html' title='La Contraseña XV'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-6570676436887351875</id><published>2011-01-05T11:42:00.000-08:00</published><updated>2011-01-05T11:46:34.441-08:00</updated><title type='text'>El secreto de sus ojos</title><content type='html'>&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/GcHkTSqeGoU?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/GcHkTSqeGoU?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Benjamín Espósito, un burócrata jubilado que trabajaba en un tribunal del sistema de justicia argentino, decide dedicar sus días de retiro en escribir una novela, pero para hacerla no recurrirá a su imaginación, sino a sus recuerdos. En particular, los del brutal asesinato de una joven y hermosa mujer después de ser violada en su propio dormitorio, y cuyo caso lo obsesionará durante veinticinco años. Al ir escribiendo la novela, Benjamín tendrá que remover el pasado no sólo de ese caso, sino de su propia vida, revelando para sí la verdad de su propio vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El secreto de sus ojos”, película argentina de Juan José Campanella, ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa, premiada en los festivales de cine de Toronto, de San Sebastián, de la Habana, de los premios Sur, Clarín y Goya (y hasta del Ariel en México), nos cuenta la historia de un hombre que se sumerge en sus recuerdos para enfrentar los fantasmas de su pasado: los del asesino impune por la corrupción del sistema de justicia argentino de mediados de los 70’s, el de su amigo asesinado en su lugar por enfrentar a ese sistema y, sobre todo, para conjurar de una vez por todas el fantasma del amor nunca confesado abiertamente por su jefa inmediata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contada a través de flashbacks al pasado del protagonista y su lucha por resolver el crimen y el presente torturado por revivir esos recuerdos, la película nos va atrapando lenta, pero implacablemente en una trama que sin dejar de ser descarnada tiene momentos de humor negro y otros de gran ternura, por lo que llega un momento en el que no es posible seguir viéndola sin recorrer todo un catálogo de sentimientos que van desde la indignación por las desventuras del protagonistas hasta una enorme ansiedad por saber qué ocurre después. Vaya, si son de los que se clavan en las películas, como yo, llegarán a sentir un nudo en la garganta, que al final para eso voy al cine. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El manejo de la cámara es brillante. La escena de la persecución en el estadio de futbol es de una ejecución técnica admirable que, aunque breve, no le pide nada a ninguna película de acción y, por el contrario, es de un realismo impresionante. Lo que también es brillante es el final, con una venganza justiciera, que no tiene nada que ver con el sistema de justicia, y la decisión del protagonista de conquistar por fin a la mujer que ama, sin que nada más importe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que conste que, en realidad, no les he contado la película como tal, para que la vean y disfruten de una gran película.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-6570676436887351875?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/6570676436887351875/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=6570676436887351875&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6570676436887351875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6570676436887351875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/el-secreto-de-sus-ojos.html' title='El secreto de sus ojos'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5182158125688468318</id><published>2011-01-04T06:44:00.000-08:00</published><updated>2011-01-12T06:57:52.848-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XIV</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[ Por Cosmos02 ]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;V&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El aliado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Segunda Parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Podría jurar que sentí una bocanada de aire fresco cuando mi papá cerró la puerta tras sí y se sentó en la sala con la idea de saber qué tenía yo que decir sobre Víctor Kuzmanovski. Incluso me pareció ver en él un ligero gesto de sorpresa, lo cual era toda una novedad ante lo inexpresivo que solía ser. Antes de que él llegara, tenía planeado ir al pequeño restaurante que está a la vuelta de mi calle, que es dónde suelo ir siempre a comer. Por un momento pensé en llevarlo, pero si se trataba de conversar, lo mejor sería hacerlo aquí mismo, en mi departamento. En el refrigerador tenía comida preparada de otro negocio, también cerca, en donde de vez en vez suelo comprar para no perder el tiempo saliendo en días con mucho trabajo y había suficiente para dos raciones. Por lo que saqué el recipiente de plástico con un guisado y tal cual lo metí al horno de microondas, lo programé para un minuto y lo puse a trabajar. En tanto, saqué del refrigerador una olla con sopa y la puse a calentar en la estufa. Cuando el guisado estuvo listo, metí al horno una bolsa con algunas tortillas y también hice que se calentaran. Mi padre observaba desde la sala hacia la cocina y luego volteaba a ver a su alrededor, como distraído, igual que hace un rato, en donde parecía concentrarse en los libros. Finalmente puse platos en el pequeño ante comedor que tenía en el rincón de la cocina, dos vasos y cubiertos. Destapé una Coca Cola y serví en los vasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Daniel, por acá ¿Refresco está bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi papá asintió moviendo la cabeza, parecía meditabundo, lejos de aquí. Entró en la cocina sin dejar de mirar alrededor y se sentó a la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra lo que me imaginaba, el asunto de tener ahí a mi papá ya no me resultaba repulsivo, como pensé antes de que llegara. Al contrario, me parecía de una singular fascinación. Era como tener ahí un cliente que iba por una consulta técnica y que, por ello, se comportaba respetuoso y distante, aunque también un poco extravagante, por lo menos hasta que nos dimos la mano momentos antes. Como fuera, yo ya no sentía rencor, ni enojo, sino una curiosidad enorme por su caso. Pero también me quedaba claro que querría que le dijera todo lo que yo supiese de Víctor Kuzmanovski y él no me daría nada a mí, si yo lo permitía, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espero te guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi papá pareció despertar, vio la sopa, agradeció con un gesto y comenzó a comer. El silencio fue largo, no sabíamos cómo comenzar. Cuando tomé su plato y le serví el guisado, habló al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De dónde dices que conoces a Víctor Kuzmanovski?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En mi trabajo me enviaron hace un par de años a una convención sobre Linux, había varias conferencias, una de ellas era sobre Microsoft, era una conferencia crítica, por supuesto. En el panel estaba Víctor Kuzmanovski, que hablaba sobre la demanda por monopolio que sigue la Unión Europea contra la empresa, también estaba Eric S. Raymond, que iba a hablar sobre los “Halloween documents”, había otro tipo que iba a analizar las &lt;a href="http://www.gnu.org/licenses/licenses.es.html"&gt;licencias de software propietario que usan y no me acuerdo qué más&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Demanda por monopolio? –Preguntó mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, Víctor Kuzmanovski es conocido por algunas demandas contra Microsoft pero ¿puedo preguntarte algo antes de que continúe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Depende… -Respondió a la expectativa, evidentemente preparándose para negarse a dar información-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Viste la película “El silencio de los inocentes”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Leí el libro de Thomas Harris –dijo mi padre serio, pero ligeramente sorprendido-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Órale, yo no. Bueno, entonces sí recordarás lo que le dijo Hannibal Lecter a la agente del FBI, el papel que hace Jodie Foster.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿En qué parte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A pues cuando va a verlo a la prisión para pedirle información sobre el asesino que tiene secuestrada a la hija de la senadora. Hannibal le dice: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quid Pro Quo Clarice&lt;/span&gt;”. Algo por algo Daniel ¿Quieres saber sobre Víctor Kuzmanovski? Dame algo equivalente a cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que mi padre se molestaría, que endurecería el rostro, se levantaría y se marcharía enojado alegando confidencialidad o algo por el estilo, pero me la había jugado de inmediato y sin planearlo de ningún modo. Si se iba lo lamentaría un poco, de todos modos a mí me iba a llegar de vuelta el mensaje de la tal Julieta Díaz, por lo que podría incluso insistirle una segunda vez. Pero no fue así. Contra mi pronóstico, mi papá hizo primero un gesto de sorpresa y luego me pareció que sonreía levemente mientras probaba con la cuchara el guisado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tu madre te dio buenos consejos para vivir solo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, me dijo que si no aprendía a cocinar, que por lo menos consiguiera dónde vendieran buena comida para llevar, que no siempre comiera en la calle. Eso es lo que hace ella en los últimos años ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Más bien ella tiene quién le cocine… pero dime ¿Qué quieres a cambio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero conocer tu caso Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Imposible Carlos –respondió pero sin parecer ofendido o molesto-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quid Pro Quo Clarice&lt;/span&gt;… -le reviré entrecerrando los ojos-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi papá volvió a sonreír un poco más abiertamente, entonces decidí darle algo más para animarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En el correo preguntaste por un disco y si tu cliente es Víctor Kuzmanovski, entonces él quiere ese disco, venía por él, eso es obvio. Su tema como abogado es la informática, es famoso en ese medio por eso. ¿De qué es el disco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es exactamente así, me contrató para encontrar a una persona, sólo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Al Ethan Campbell que mencionaste? ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No voy a contarte el caso, es una regla. –Respondió sin inmutarse pero aún con la misma actitud relajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué si se rompe la regla Daniel? ¿Las reglas son sagradas o qué? Si las rompes, que sea por obtener información. Estás hablando con Hannibal Lecter, créeme: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quid Pro Quo Clarice&lt;/span&gt; ¿De qué es el disco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso lo divertía por alguna razón, no había duda, tal vez porque había leído el libro y la frase le recordaba algo de dicha lectura o por alguna otra razón, pero como fuera parecía determinado a no dejarse convencer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé, aunque pudiera decírtelo, no lo sé. Sólo voy a informar sobre el resultado de la búsqueda de Ethan Campbell, como escuchaste por teléfono por error mío y tal vez ahí se termine todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, al menos dime quién es Ethan Campbell, a qué se dedica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso tampoco lo sé Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces permíteme un segundo Daniel, se trata de información ¿No? Bueno, entonces preguntémosle a San Google Bendito, que todo lo sabe, santificado sea su índex. No te vayas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de mi lugar, me metí a mi estudio, prendí una de las computadoras y entré a Google. Hice una búsqueda, abrí las dos primeras ligas en pestañas independientes de mi Firefox, las revisé y luego volví a la ventana original con Google e hice otra consulta, tomé la primera liga, de la página resultante hice una búsqueda en la misma con Control+F  y con eso tuve lo que quería, apareció el nombre de Ethan Campbell, el asunto cuadraba, no había duda. Mi padre seguía en la cocina, había terminado de comer y aunque ya algo adusto, perecía tener curiosidad por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ethan Campbell es un ejecutivo menor del área de mercadotecnia de Microsoft, está en su directorio, entre el montón de nombres, aunque su padre sí es fuerte ahí, se llama Steve Campbell, alto ejecutivo de la empresa, jefe de una de las áreas más importantes de desarrollo de software, responsable de interoperabilidad de sistemas o algo así, no lo chequé bien, pero sí te puedo decir que pertenecía al círculo cercano de colaboradores de Bill Gates cuando era arquitecto en jefe de software. Pero sea, andas buscando al hijo, que, te digo, es ejecutivo del área de mercadotecnia, pero no en un puesto de alto nivel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Era –respondió mi padre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ethan Campbell era ejecutivo, está muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De verdad? ¿Y cómo lo mataron?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces mi padre se puso serio, me miró callado unos segundos y habló de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tienes más que decirme sobre Víctor Kuzmanovski Carlos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si Daniel, lo tengo y mucho, de hecho el que tuviera algo que ver con alguien de Microsoft es todo un suceso, pero tendría que explicártelo ¿Quid Pro Quo entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces déjate de juegos, estamos hablando de una persona muerta, voy a satisfacer tu curiosidad y tú me das más información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dime primero –insistí aún, mi padre hizo silencio unos segundos y habló-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A Ethan Campbell lo asaltaron en la calle. Tenía una cita con Kuzmanovski y no asistió, no saben por qué. Por tanto, me contrataron para encontrarlo, así me enteré que murió antier en la noche por un simple asalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué hay con la persona a la que le mandamos el correo hace rato?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esta mujer estaba con Ethan Campbell, quise hablar con ella para localizarlo a él, pero al parecer huyó dejando el mensaje de que va a devolver el disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Qué raro ¿No?  ¿Y por qué dejó ese mensaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es lo que quiero averiguar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah, ya entiendo –respondí-. Pero aquí aún hay algo más, algo que ya pensándolo con calma no me cuadra del todo Daniel. ¿De verdad se descompusieron las computadoras en tu oficina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre entrecerró los ojos, pero me pareció imposible suponer qué pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, me despidieron en la agencia por aceptar este caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te despidieron? ¿Estás desempleado? ¿cómo? ¿por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es largo de contar, además, no tiene importancia. En tanto, te he dicho demasiado Carlos. Ahora dime qué más sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Víctor Kuzmanovski es un abogado famoso, por lo menos en el mundo de la informática como ya te dije, pero es famoso porque es una pesadilla legal para Microsoft –dije al fin-, por lo menos en Europa. De entrada, es el artífice, junto con su equipo, de al menos &lt;a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_3563000/3563995.stm"&gt;una de las multas que la Unión Europea le impuso por monopolio por varios millones de Euros&lt;/a&gt;. &lt;a href="http://www.elmundo.es/mundodinero/2006/07/12/economia/1152692081.html"&gt;Ha sido asesor de los Comisionados de Competencia de la Unión Europea para el caso Microsoft&lt;/a&gt;. Incluso estuvo a punto de ser nombrado &lt;a href="http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=15231"&gt;Comisionado independiente de la Unión para vigilar los pasos de la empresa y se cree que los hubiera traído bien cortitos&lt;/a&gt;, aunque prefirieron a un experto en informática, en lugar de un abogado, han de haber hecho todo por evitarlo, cosa que al fin lograron. También ha participado como asesor legal de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Free_Software_Foundation"&gt;Free Software Foundation en Europa, entidad, podríamos decir, que Microsoft ha convertido en enemiga íntima por muchas razones&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.fsfe.org/index.es.html"&gt;[2]&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.fsf.org/"&gt;[3]&lt;/a&gt;.  Si iba a reunirse con Ethan Campbell, trabajando donde trabajaba, forzosamente era algo relacionado con Microsoft, es imposible que no fuera así, y te aseguro que no era nada bueno para la empresa y claro que un disco cualquiera, lo que sea, podría tener algo que ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y cómo sabes tú todo eso? –Preguntó mi padre. En la mirada de su inescrutable rostro había, sin embargo, un brillo de asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La empresa para la que trabajo da muchos servicios de Internet. Un tiempo desarrollé un proyecto para la presentación de contenidos para un sitio, era sobre noticias informáticas. Me quedé un buen tiempo asesorándolos y toda la información que publicaban terminaba yo revisándola completa. Me familiaricé tanto con el tema que incluso he llegado a escribir artículos relacionados para ese mismo cliente y a coordinar foros especializados donde la gente discute esas cuestiones. Hasta la fecha sigo lo que va surgiendo con todo detalle, digamos que así no me ocupo exclusivamente de temas técnicos, sino de temas que tienen que ver con la historia de las tecnologías de la información, su lado social, económico, legal, histórico, como quieras llamarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estás muy bien informado entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se puede decir que sí. Y tengo más, mucho más datos, te lo aseguro, no te alcanzarían los Quid Pro Quo. Tendrías que contarme todos tus casos para darte todo lo que se sobre chismes de informática, así que ya te imaginarás lo apetecible que ya me está resultando esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Entonces crees que Kuzmanovski quiere el disco y no encontrar a Ethan Campbell en sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, así es. No creo que Kuzmanovski viniera sólo a conocer a un empleado de Microsoft, por importante que fuera y éste no lo era. Imagínate, Kuzmanovski viene de Europa, eso es muy lejos como para que sólo viniera a tomarse un café. Yo creo que el disco es muy importante, lo que tenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué? ¿Qué puede haber en ese disco que lo haga tan importante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé, no creo que sea un video comprometedor para alguien, eso solo les pasa a algunos políticos idiotas en nuestro país, tampoco es música, por supuesto, ni una copia pirata de la última película de James Bond. Por tanto tienen que ser documentos, información de algún tipo. Igual y es la versión privada de Wikileaks de Microsoft.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre se quedó callado, pensando. Otra vez daba la impresión de distraerse, de encerrarse en sí mismo, tal vez para analizar las cosas, para memorizarlas, algo ocurría con él, aunque sólo fueran unos cuantos instantes, de todos modos era un efecto muy notorio. Cuando parecía salir de su ensimismamiento pregunté:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En qué estás pensando Daniel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En que, si tienes razón, me pedirán que recupere ese disco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Voy contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es posible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quid Pro Quo Clarice&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto no es un juego Carlos –respondió poniéndose grave-, no es posible hacer Quid Pro Quo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro que sí Daniel ¿Ya se te olvidó que soy quien va a recibir la respuesta de la poseedora del disco? Yo soy el contacto. Soy Hannibal Lecter ¿Quieres saber qué me responde esta mujer? Entonces voy contigo a tu cita con Kuzmanovski, Quid Pro Quo Clarice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mirada de mi padre percibí un destello de ira, como la que había visto una vez hace pocos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5182158125688468318?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5182158125688468318/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5182158125688468318&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5182158125688468318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5182158125688468318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xiv.html' title='La Contraseña XIV'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4603899413669138892</id><published>2010-12-21T15:09:00.000-08:00</published><updated>2010-12-21T15:11:42.743-08:00</updated><title type='text'>2010</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TRE0E6fHOxI/AAAAAAAAA0U/D7yDdC2OwFI/s1600/arbol-navidad.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 327px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TRE0E6fHOxI/AAAAAAAAA0U/D7yDdC2OwFI/s400/arbol-navidad.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5553277074548407058" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Y asi, paso a paso, día a día, casi sin darnos cuenta, se fue. No dijo nada. Mantuvo impasible su lento caminar y nos dejó con nuestras inquietudes, con nuestros problemas, con nuestros sueños, con nuestras diferencias e intolerancias. Sin más se marchó. Pero no hay tanto problema. Ahi viene uno más totalmente nuevecito. Si lo echan a perder se las ven conmigo. Advertidos están. Feliz Navidad y Año nuevo para todos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4603899413669138892?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4603899413669138892/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4603899413669138892&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4603899413669138892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4603899413669138892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/2010.html' title='2010'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TRE0E6fHOxI/AAAAAAAAA0U/D7yDdC2OwFI/s72-c/arbol-navidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5897062830865968558</id><published>2010-12-08T06:52:00.000-08:00</published><updated>2011-01-04T07:33:46.900-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XIII</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;V&lt;br /&gt;El Aliado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Primera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Frente a la puerta del departamento, Daniel Franco sintió un vacío en el estómago. Era la segunda vez que tocaba una puerta incierta en ese día extraño y en ese momento su lucha se concentraba en controlar sus emociones, que resultaban contradictorias. Los lugares eran muy distintos, por supuesto. El edificio de Julieta Díaz era de modestos departamentos, tal vez de interés social. El de su hijo, en cambio, sin ser de lujo, era un edificio reciente en una zona mucho mejor, más amplio y con más diseño,  una distribución distinta. Por fuera, el edificio era color blanco con broqueles sobre cada ventana y cada departamento tenía un balcón a la calle con grandes puertas corredizas de cristal. En muchos de esos balcones había macetas con plantas colgantes que adornaban el conjunto. En la parte inferior había cajones de estacionamiento protegidos con reja, la mayoría ocupados con autos recientes. No sabía si Carlos era propietario o pagaba renta, pero era obvio que vivir ahí resultaba mucho más caro. Sabía por supuesto que su esposa había colaborado con la salida de Carlos, aunque ignoraba si ella aún lo apoyaba económicamente o se valía por sí solo. En temas de dinero, él y Estela se manejaban con independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta al edificio también era de cristal, pero se encontraba cerrada y el detective tuvo que tocar el timbre del departamento para poder entrar. Pensó que su hijo le hablaría por el interfono , en lugar de eso escuchó el timbre del electroimán que liberaba la cerradura y abría la puerta. Subió al tercer piso, “también un tercer piso”, pensó el detective, pero esta vez usando el elevador, que compartió con una mujer de abrigo y zapatillas altas que llevaba una bolsa rosa de Liverpool.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el piso, cuando al fin tocó el nuevo timbre, le abrió la puerta un ser extraño que podría o no ser su hijo. El sujeto tenía pantalones de bermuda de colores, una playera negra con un estampado de algo que parecía ser un tigre en pleno salto y calzaba sandalias de cuero nuevas. Su cuerpo había embarnecido en ese tiempo, era algo más robusto que el muchacho que tiempo antes había salido de su casa. Tenía el pelo de raya en medio, los mechones le caían hasta las mejillas y, al menos ese día, ningún peine había pasado por él. Carlos había abierto la puerta de un solo movimiento seguro de quién se trataba, pero el impacto de la visión fue para ambos. Su padre estaba igual que siempre. La misma cara, el mismo gesto frío, su forma de vestir, hasta los mismos colores de pantalón, camisa y chamarra, todo. Daniel Franco era una estatua que no cambiaba a pesar del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se miraron primero con curiosidad, como dos extraños que se examinan, pero sin hostilidad, tampoco con confianza. Si el detective se sentía cohibido, lo ocultaba muy bien. Al fin Carlos habló:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Me dijo mi mamá que necesitas ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Así es, necesito enviar un correo electrónico, es todo, espero no interrumpir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No, pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque quiso hacerlo discretamente, Daniel Franco no pudo evitar hacer una rápida inspección al lugar. En la sala había un mueble con una televisión de LCD de regular tamaño y entrepaños alrededor con muy pocas cosas: en uno un pequeño auto a escala, en otro un marco con una fotografía, otro más tenía algo que a la distancia parecía un iPod. El resto estaban vacíos. Frente al mueble, una mesita de centro con un videojuego vertical color blanco, dos controles, una bolsa de palomitas vacía, una bolsa grande de papas fritas a la mitad igual que una botella de coca cola. En el piso de duela, junto a una pata de la mesa, había una botella de cerveza vacía. A su vez, frente a la mesa estaba un sofá sobre el cual había conectores de computadora, cables en maraña y una caja metálica que también parecía ser equipo de cómputo y en perpendicular a éste, un love seat. Frente a la sala podía verse la entrada a la cocina y muebles integrales en su interior. Hacia el fondo, entre la sala y la cocina, se extendía un pasillo que llevaba a tres puertas, seguramente el baño y dos recámaras, supuso el detective. El lugar parecía entonces más pequeño de lo que los departamentos aparentaban desde la fachada, aunque era difícil saberlo. Volteó a ver a su hijo y notó que éste miraba serio dándose cuenta de que su padre escrutaba el lugar. Le esquivo la mirada para devolverla a algún punto indefinido de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Exactamente qué necesitas? –Preguntó Carlos muy serio-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Necesito enviar un mensaje a esta dirección –respondió Daniel Franco extendiéndole el papel que había recibido de la vecina de Julieta Díaz y procurando no parecer apenado-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          De acuerdo ¿Tienes tu dirección de correo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Mi dirección? ¿cuál dirección?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí, si lo vamos a mandar desde tu dirección de correo ¿O desde cuál? ¿Cómo le haces para mandar correos electrónicos? ¿O nunca has usado un correo electrónico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco se llevó la mano al bolsillo de su camisa y sacó su tarjeta de presentación. En efecto, tenía su correo electrónico, entre otros datos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Te refieres a esta dirección?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos recibió la tarjeta, la miró rápidamente y respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Exacto, ésta, dfranco@baskervilleyasociados.com.mx. Yo ahorita configuro mi cliente de correo con tu dirección, envías tu mensaje y luego ya que te respondan, me imagino que lo leerás en la computadora de tu oficina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco lo escuchó atento, pero no respondió enseguida. No había pensado en la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿No es posible recibir la respuesta aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Con tu correo? Es un dominio privado. ¿Te sabes los parámetros para configurar el buzón de entrada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No sé de qué me estás hablando Carlos –respondió seriamente el detective diciendo el nombre de su hijo por primera vez, luego añadió sin ninguna inflexión en la voz-. Precisamente por eso necesito ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Bueno, alguien de tu oficina del área técnica puede darte esos datos, si quieres les llamamos y yo les digo exactamente qué necesito y así es posible enviar y recibir con tu dirección desde mi computadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No hay nadie disponible que nos ayude, discúlpame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Mmmhh, ya veo Daniel. Supongo que tampoco tienes ningún correo web, como Hotmail, Yahoo o Gmail ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Supongo que no –respondió incómodo al oír cómo Carlos lo llamaba por su nombre-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Entonces lo mando desde mi correo ¿pero cómo le hacemos con la respuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Supongo que tendrás que llamarme cuando la recibas, al rato, mañana, cuando ocurra –dijo el detective levantando los hombros, sin conseguir ocultar cierta contrariedad-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Está bien, te llamo cuando la tenga. Pasa por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Espera, al respecto tengo que advertirte sobre la confidencialidad de la información…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el detective se vio sorprendido por la interrupción a sus palabras por parte de Carlos, que dijo en tono exasperado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Ya sé, ya sé, ni me lo digas, sé exactamente para dónde vas. No te preocupes, no me interesa el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un instante se hizo un molesto silencio para ambos. Daniel Franco lo miro serio, pero concluyó que era el tipo de actitudes que tenía que soportar si recibía ayuda de Carlos. Decidió entonces tragarse el pequeño desaguisado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          De acuerdo, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Descuida –respondió Carlos suavizando el tono-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel siguió a su hijo por el pasillo, éste abrió la primera puerta de la izquierda y entró al cuarto. Era obvio que se trataba de la habitación donde trabajaba. Tenía un escritorio esquinero que abarcaba la mayor parte del muro de la izquierda y del de enfrente a la puerta. En una sección del mismo había varios libros apilados, los de arriba abiertos y otros con páginas marcadas con papeles, todos se referían a temas de programación. Del otro lado, hacia la pared del fondo, había dos pantallas de computadora y dos teclados contiguos con sus respectivos ratones. Arriba de las pantallas, un entrepaño que sostenía un escáner, una impresora, un módem y un concentrador, entre lo más visible. De todos los accesorios salían cables que iban hacia atrás del entrepaño y bajaban perdiéndose atrás de los monitores. Abajo del escritorio podía verse una cajonera y el espacio donde se alojaban, también contiguos, dos computadoras verticales, una inusualmente más ancha que una computadora común, según la poca experiencia en el tema de Daniel Franco. Frente al escritorio había un sillón de piel con diseño ergonómico. El detective supo enseguida que su hijo pasaba muchas horas sentado en ese lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las luces de los leds, que se veían aquí y allá en distintos aparatos, todo parecía permanentemente prendido; a Carlos le bastó mover un ratón para que uno de los dos monitores encendiera, aumentando el volumen del ligero rumor que provocaban los enfriadores de los equipos. El detective también notó que en una esquina del techo había un ventilador de cierto tamaño que funcionaba a baja velocidad. Comprendió entonces porqué su hijo vestía así. La temperatura del cuarto era mayor a la que había fuera de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pared de la derecha había una ventana al centro con persianas cerradas. Era probable que, por seguridad, ésta no se abriera con frecuencia, pensó el detective. Junto a la ventana, incluso cubriéndola ligeramente, había un librero atiborrado de libros en completo desorden. En el entrepaño superior, libros grandes se hallaban apilados unos sobre otros, puestos con la intención de que cupieran, sin importar si podía verse sus títulos o no. En el siguiente, una fila de libros bien acomodados daba cuenta de una colección específica de temas. En el tercer entrepaño, de nueva cuenta, un desorden total. A primera vista podría pensarse que todos eran de informática, pero Daniel Franco detectó rápidamente algunos títulos cuyos lomos le fueron familiares. El color azul y letras blancas, característico de Ediciones B, le dio el dato al detective de que su hijo también tenía gusto por la literatura. Dio un paso hacía ellos como si un imán lo hubiera jalado. También había libros de Alfaguara, Planeta, Anagrama, Fondo de Cultura Económica, Porrúa, Grijalbo, Plaza &amp;amp; Janés y otras editoriales. Sin pensarlo, el detective comenzó a levantar una mano para tomar algo llamado “El hombre duplicado” de José Saramago “¿será un thriller?”, se preguntó en silencio, pero la voz de su hijo lo sacó de su abstracción, interrumpiendo el movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué escribo? –Dijo Carlos con los dedos en su teclado; en la pantalla, el formulario para escribir correos de Gmail estaba listo, incluso la dirección de Julieta también ya estaba ahí-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Te dicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Julieta Díaz:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Soy el detective Daniel Franco, sé lo que ocurrió con Ethan Campbell. Deseo ayudarla para que no tenga problemas en lo futuro, por lo que le ruego nos diga qué ocurre con el disco y si tiene usted algún mensaje para el contacto de Ethan Campbell. Haré lo que esté de mi parte para que no corra riesgos. Deseo convencerla de que estoy de su lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Espero su respuesta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Es todo? –preguntó Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí, es todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué título le pongo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Título?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí, los correos electrónicos hay que ponerles un título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Oh, sí, escribe “Sobre Ethan Campbell”, “Ethan” es con te hache, así, nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mensaje así de críptico era una verdadera golosina para la curiosidad de cualquier persona. A Carlos le pareció que hubiera sido increíblemente interesante que su papá le contara de qué se trataba, pero sabía de antemano que era inútil preguntar, por lo que tendría que satisfacer su súbito morbo conociendo este mensaje y, si acaso, la respuesta.  De cualquier modo, activó la opción para guardar una copia en la carpeta de correos enviados, así tendría oportunidad de releer el mensaje después y pensar con calma qué implicaba. Difícilmente podría notarlo su padre, dado el poco conocimiento que mostraba por el tema. Para sus adentros, Carlos no pudo evitar cierta sensación de pérdida. ¿Cuántas historias magníficas se habían perdido tras el ceño adusto de su padre? Después de todo, tener un padre detective había sido la delicia de su infancia, el motor de su imaginación, el tema clave de los juegos con sus amigos y él como protagonista. Y ahora, por primera vez, le daba una pequeña probada de un caso, de una investigación en curso, un suceso que tenía que resolverse por un detective como lo era él y la dosis era suficiente para causarle adicción, un deseo repentino e intenso por saber de qué se trataba, quiénes eran las personas mencionadas y a qué disco se refería. Cuando Carlos soltó el ratón después de enviar el mensaje, sintió un pequeño temblor de ansiedad en la mano, una sed creciente por que le contara una historia, la historia de ese correo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Bueno, eso es todo –dijo Carlos lentamente, mientras lamentaba que todo hubiera transcurrido tan rápido. No llevaba ni cinco minutos con él y ya reconocía claramente su deseo porque se quedara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Así es, cuando haya noticias me llamas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No tengo tu número de celular –Respondió Carlos-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Está en la tarjeta que te di.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Es cierto –respondió mirándola de nuevo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instintivamente, Daniel Franco sacó su teléfono celular, lo miró e hizo un gesto de contrariedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué ocurre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Parece que se le ha acabado la pila –Daniel Franco recordó que era todo un ritual llegar a su privado en la agencia todas las mañanas y, como una de las primeras acciones, revisar si su celular tenía carga suficiente y, en su caso, conectarlo a la corriente eléctrica, cosa que no había ocurrido ese día-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Déjame verlo –dijo Carlos extendiéndole la mano-. Es un Nokia. Creo que tengo un cargador que le sirve. ¿Te lo quieres llevar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No, necesito hacer una llamada ahora y para eso tendría que cargarlo al menos unos minutos, hacer la llamada me serviría más. ¿Puedo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un segundo, Carlos tuvo el deseo de que su padre pensara lo mismo que él, que todo había transcurrido muy rápido y que buscaba un pretexto para prolongar su estancia un poco más, así fuera unos minutos y si fuera haciéndolo hablar, mejor. Si eso era cierto, había que facilitarle las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Lo cargamos unos minutos de todos modos, para llamar aquí está el teléfono –dijo Carlos mostrando su teléfono residencial, en un rincón del mismo escritorio-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          De acuerdo, gracias –respondió Daniel Franco mientras su hijo sacaba de un cajón un cargador de celular y lo conectaba al teléfono y luego a la corriente eléctrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco hizo su llamada sin pensar que Carlos iba a escucharlo. En realidad, estaba más concentrado en lo que iba a decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Míster William, habla Daniel, ya tengo información sobre nuestro caso. No, Ethan Campbell no vendrá. No míster William, ya no es un problema de localización…gracias señor, pero aún no concluye el caso, puedo dar un informe amplio acerca de él ahora mismo, sólo que hay un problema con la oficina… ¿En su casa? Sí señor no tengo objeción, por supuesto, en su casa,… de acuerdo. ¿Quiere que le llame al señor Kuzmanovski para citarlo? Usted lo… De acuerdo míster William. Sí, ése es el tiempo que él tardaría en llegar desde donde viene. En un rato entonces nos vemos por allá Míster William. Hasta entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel colgó el teléfono y se quedó inmóvil unos segundos mientras Carlos lo miraba. Parecía procesar la información de algún modo. A su hijo le pareció que, después de todo, era un espécimen raro, digno de observación. Cuando el detective al fin reaccionó dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No te preocupes ya por cargar el teléfono, me ocupo luego de él, gracias Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Daniel Franco notó que cada vez que llamaba a su hijo por su nombre, éste le respondía diciendo el suyo, como si quisiera llamar la atención de algún modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          De nada. Tu teléfono tiene aún algo de carga, yo creo que sí te dura todavía un buen rato  Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, otra vez, pensó que ése era también un detalle menor por el que no iba a hacer ningún comentario innecesario. Incluso se podría decir que el encuentro había sido más fácil de lo que imaginaba. Sin discusiones, sin reproches, sin pedir porqués, era por tanto un tema menos del cual preocuparse. Al menos por lo pronto. Se dirigió a la salida con Carlos tras él, abrió la puerta y volteó a ver a su hijo para despedirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Bueno, gracias, espero tu llamada con la respuesta, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Descuida, te llamo tan pronto llegue. Créeme, me enteraré enseguida que ocurra, paso muchas horas del día frente a la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos le extendió la mano y Daniel le recibió el saludo, luego, sin pensarlo, con la otra mano le sujetó el antebrazo a su hijo y apretó suavemente. Sin soltarse, Carlos preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Cómo dijiste al teléfono? ¿Kuzmanovski? ¿De casualidad no es Víctor Kuzmanovski?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al detective no hizo nada por ocultar su asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Lo conoces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Es un tipo grandotote que no habla ni madres de inglés y menos de español? Lo vi una vez en una &lt;a href="http://www.yolinux.com/TUTORIALS/LinuxShowsExhibitionsConferences.html"&gt;conferencia sobre Microsoft en una exhibición de Linux en Estados Unidos&lt;/a&gt;. Personalmente no lo conozco, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué puedes decirme sobre él Carlos? –Inquirió el detective sin ocultar tampoco su entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Uh, muchas cosas Daniel. ¿Quieres oírlas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Claro, puede serme útil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Pasa ¿Ya comiste? Porque yo no.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2011/01/la-contrasena-xiv.html"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5897062830865968558?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5897062830865968558/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5897062830865968558&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5897062830865968558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5897062830865968558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html' title='La Contraseña XIII'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-6546522021202527467</id><published>2010-12-03T06:47:00.000-08:00</published><updated>2010-12-08T07:01:44.011-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XII</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuarta Parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El teletrabajo tiene sus ventajas y desventajas y dadas éstas últimas, no es posible asignarle a un empleado el privilegio de realizar sus labores desde su domicilio de buenas a primeras. Digamos que llegar al teletrabajo es el premio de subir de nivel.  En mi caso, tuve que ir cubriendo paulatinamente varios requisitos. Para ello, fue necesario conocer en detalle la dinámica de la empresa y todos sus procedimientos. Como se trata de una compañía que vende servicios informáticos corporativos de muy diverso tipo, desde desarrollo de aplicaciones cliente-servidor, hasta hospedaje de páginas web, pasando por procesos de administración y análisis de bases de datos y capacitación al personal de los clientes, yo podía llegar a especializarme en algún área, pero debía conocerlas todas. Eso me llevó al menos los dos primeros años de mi nuevo empleo. Luego tenía que demostrar iniciativa propia, disciplina y un alto nivel de autoestima para conseguir  los objetivos de los distintos proyectos sin necesidad de que alguien estuviera acicateándome permanentemente. También fue necesario mostrar constancia en el largo plazo, autocontrol para una eficiente administración del tiempo, capacidad de análisis para resolver problemas de primera mano sin esperar decisiones superiores y, sobre todo, un enorme compromiso con la empresa para mantener comunicación fluida con ellos sin ir personalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según los exámenes psicológicos a los que me sometieron, fui de los primeros candidatos para el nuevo proyecto de teletrabajo de la empresa y en lo que a mí respecta, las cosas salieron muy bien: voy una vez cada quince días a la oficina para reuniones de evaluación, a veces menos. En mi casa cumplo con mi trabajo en pocas horas al día, empezando siempre temprano, nunca me atraso en mis proyectos y mis jefes están felices. Dejé de sufrir el tráfico nuestro de cada día, me alimento sanamente en mi propio departamento, lo que también me permite gastar menos en comida, puedo dedicarle tiempo a mis aficiones con mucha flexibilidad, como ir al cine o tocar la guitarra y hasta decidir si me baño o no cada mañana. A la larga, algunas reglas se relajan. El teletrabajo no me obliga a cuidar tanto mi presentación. Yo no tengo videoconferencias con los clientes. Y aun cuando las hubiera, puedo ponerme sólo una camisa limpia, lo demás no importa, de la cintura para abajo puedo estar en calzones, aunque durante la videoconferencia hay que evitar levantarse. Por eso mi última corbata debe estar pudriéndose en el fondo de algún cajón del ropero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contrapartida, soy yo quien tiene que pagar por todo el equipo que uso. Finalmente las dos computadoras que tengo en el estudio son mías, igual que mi notebook, así como diversos accesorios para conectarme, almacenar información, etcétera. Cada año dedico cierta parte de mis ingresos a comprar equipo, por una causa u otra. Tampoco me pagan la conexión de banda ancha de Internet, pero eso sí, me piden que sea la más rápida disponible en el mercado. Pero no me quejo, me gusta despertar en mi cueva y trabajar ahí mismo. Por eso me gusta también vivir en la colonia Roma. Todo lo que necesito está a la mano. Una cuadra al sur está la tintorería, dos al este servicio médico, una cuadra más por ahí mismo, un local que vende comida para llevar. Todo parece acomodado alrededor de mí: cafés, teatros, antros, bares, librerías, parques, cines y un largo etcétera que me gusta mucho. Por eso ni auto tengo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día había sido particularmente provechoso en mis actividades. Todos mis pendientes estaban resueltos antes del mediodía, después le dediqué un buen rato a divertirme con mi consola de video juegos conquistando planetas plagados de monstruos, vi si había alguna novedad con mis amigos en mi Facebook y luego me disponía a añadir un post en mi blog personal antes de comer, pero para eso recorría primero mis blogs favoritos. Hay una docena de blogs a los que soy asiduo, pero no me gusta añadir ningún tema al mío si alguno lo está tratando simultáneamente. Aunque, en realidad, muchos los usan para ir narrando sus experiencias cotidianas, yo prefiero tener mi blog para discutir la vida nacional e internacional, para criticar, sentir que expongo mi punto de vista ante las cosas y que hay quién las lee. Hay un grupo de amigos blogueros que me sigue y yo les correspondo, leyéndolos también. Precisamente estaba muy divertido con “El tianguis bloguero” cuando sonó mi teléfono celular, era mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Carlos, hijo ¿cómo estás? ¿Todo bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Bien mamá ¿y tú? ¿también estás bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Si Carlos, te hablo para pedirte un favor enorme de los que no te puedes negar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Claro má, tú dime ¿qué necesitas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Que ayudes a tu padre a enviar un correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué? ¿A quién? ¿A él? ¿A qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Que lo ayudes a enviar un correo electrónico, como escuchaste. Dice que se descompusieron las computadoras en su oficina, o algo por el estilo, y necesita enviar un correo. Él no puede solo y quiere que sea además con alguien de confianza y para mí ése de confianza eres tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Por qué no lo ayuda alguna de mis hermanas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Por la premura de tiempo, pero también, hijo, no te hagas, porque quiero que lo ayudes tú, te dije que esto ocurriría un día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Está bien, está bien… ¿Dónde lo veo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Lo voy a mandar a tu departamento, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Va a venir aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí, está en su oficina, creo, por lo que en unos diez o quince minutos llegaría contigo. Si estás de acuerdo, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Pues sí, lo ayudo. ¿Ya se va a disculpar conmigo? Digo, si viene a pedirme ayuda, es lo mínimo ¿No? –dije sin poder evitar el tono de sarcasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Carlos, seamos maduros ¿de acuerdo? Si él llega, te pide que le eches un correo, lo auxilias, se despiden y ya, será para mí todo un éxito. No necesitas decirle nada, con que acepte ir contigo será signo de reconciliación y no me pongas ahorita a decir quién se disculpa con quién, por favor. Haz sólo eso, por tu madre ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí mamá, no te preocupes –dije condescendiente-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Gracias, confírmame tu dirección, para dársela ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le di la información y colgamos. No estaba seguro si alegrarme. Era, más bien, una sensación extraña, tal vez confusa. Él iba a venir. Ya tenía un buen rato que no lo veía, ni siquiera cuando visitaba a mi mamá. ¿Qué tanto había envejecido en estos últimos años? ¿Cuántos años llevábamos así? ¿Tres? ¿Cuatro? No sabía si tenía sentido hacer memoria. Incluso hasta pudiera ser un ejercicio arriesgado. Implicaba recordar cuando me dejó Norma, cuando forcejeamos él y yo, puros recuerdos ingratos y entregarme a ellos sólo me pondría de malas. Si algo no ejercito, desde que vivo aquí, es la rememoración de las cosas, menos de las desagradables. Prefiero el día a día de la vida y recordar será cuando esté viejo. Lo mejor por tanto será mantenerme ecuánime, ayudarle en lo que me pida, que se vaya al terminar como dijo mi madre y ya veríamos después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de mi lugar olvidándome de lo que iba a hacer en la computadora, fui a la cocina y no pude evitar pensar si convenía lavar los trastes que tenía pendientes. Recoger un poco, también podría optar por arreglarme yo mismo, una cosa o la otra si llegaba en diez minutos. Al final decidí que ninguna de las dos, tampoco le iba a demostrar de ese modo que me daba gusto que viniera. Pero seguía sin saberlo realmente ¿De verdad me daba gusto? No, pensándolo bien, lo más seguro era que no ¿o sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xiii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-6546522021202527467?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/6546522021202527467/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=6546522021202527467&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6546522021202527467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6546522021202527467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html' title='La Contraseña XII'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-143575156812269617</id><published>2010-11-30T06:39:00.000-08:00</published><updated>2010-12-03T06:56:34.243-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña XI</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tercera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De niño, ser hijo de un detective fue la cosa más fenomenal del mundo. En tercero de primaria me ocurrió por primera vez: el maestro escogió a cuatro o cinco niños al azar para pasar al frente y decir a qué se dedicaban sus padres, yo fui el último en ir al pizarrón y nunca imaginé la reacción de mis compañeros cuando dije “Mi papá es detective”. Un wow creciente me llegó como una deliciosa ola de satisfacción. Los ojos de mis compañeros eran platos enormes de admiración y envidia. Yo no me había recuperado aún de la impresión cuando el maestro añadió “¿Y qué hace como detective?”. Yo no lo sabía bien a bien, pero no tuve ningún empacho en añadir “Pues agarra a los malos”. El grupo se agitó aún más, algunos amiguitos se pararon de su asiento y brincaron de la emoción y el asombro inicial de los demás se transformó después en un reverencial respeto. Durante el recreo fui el niño más asediado y adulado del salón, todos querían que les contara más cosas sobre mi padre y sus aventuras. Debo haber inventado algo, porque aquella popularidad duró varios días. Después era yo quien tenía que sacar a relucir el tema conforme mis amigos se desinteresaban en lo que tenía que decir y en los siguientes ciclos escolares solía sugerir a mis maestros que tal vez sería buena idea pasar al frente a hablar del trabajo de nuestros papás. Entonces venía otro exquisito periodo de popularidad, el cual, con la experiencia que iba acumulando, sabía aprovechar cada vez mejor, incluso entre las compañeras del salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que no puedo quejarme de mi infancia. No sólo fue feliz por ese hecho, sino porque además el ambiente familiar, sin ser nada fuera de lo común, también era muy bueno. Mi mamá se preocupaba por nuestra educación escolar con todas las herramientas que le daba ser también maestra y mi padre era un hombre apacible y de buen humor con sus pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero con los años cambiaron las cosas. Por mucho tiempo no supe cómo ni por qué. La primera bofetada a mi ánimo me la dio mi padre recién entraba a la adolescencia. Debía tener unos trece años. “¿Qué haces en tu trabajo papá?” Pregunté una vez inocentemente para tener algo que añadir en la escuela. Entonces él me devolvió una mirada fría y me respondió “Nunca me preguntes eso”, se dio media vuelta como si no fuera su hijo quien preguntaba y se marchó a otro lugar de la casa. Me acuerdo que a la distancia lo vi sentarse en su sillón y sin decir más se puso a leer. Eso me dolió muchísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paulatinamente fui dejando de presumir el trabajo de mi padre y fui descubriendo también que cada vez conversábamos menos, tal vez cuando yo lo necesitaba más. Luego un accidente de la casualidad me enterró un dardo envenenado en la concepción que tenía sobre él. En el primer año de la preparatoria estudiamos en Historia de México los sucesos del 68. Primero por mero morbo, luego por genuina curiosidad, fui consultando diversas fuentes que me revelaban cómo se había desatado la fuerza represiva del Estado en aquellos años contra el movimiento estudiantil y yo leía los sucesos cada vez más indignado. Luego vendrían otros temas que también sacudirían mi conciencia adolescente: la constante de nuestra sociedad es la desigualdad y la injusticia. Me lo decía su historia, pero también su presente. Cada libro, cada artículo de periódico, cada ensayo, cada opinión en la calle, me pintaba un mundo en conflicto, dividido, confrontado y con una parte del pueblo que pierde perennemente. Además, yo nací en momentos  en los que una gran crisis sorprendía a México, pero después de ella se sucedió otra y luego otra y así sucesivamente hasta la fecha, dejando tras sí una estela cada vez más larga de pobreza, corrupción e impunidad, pero también enfrentando a mi generación al hecho de que el futuro no nos daría grandes oportunidades. El que de algún modo yo fuera un joven al que, sin ser rico, no le faltara un sustento digno, casa, educación y alimento, no evitaba que sintiera que todo el sistema apestaba. El presidente de aquél tiempo había llegado al poder mediante fraude electoral y acercarse a la política tampoco era una opción muy atractiva. Ningún partido político representaba seriamente las aspiraciones de cambio de nosotros los jóvenes, por lo menos las mías. Durante mis años de preparatoria y universidad, me atormentó constantemente el hecho de que la sociedad se moviera indolentemente entre la degradación de sus gobernantes y las penurias de la gente sin recursos. Sin verdaderas causas que seguir, ni líderes auténticos en torno a los cuales agruparme,  me mantenía inmóvil al respecto porque no sería cómplice de quienes, desde cualquier posición política, se servían de esa misma situación para hacerse ricos y en vez de resolver los problemas, los reproducían. Alguna vez leí que el sistema no sólo era corrupto, sino fundamentalmente corruptor y no veía ninguna fuerza política libre de ese defecto. Por otra parte, hacía ya tiempo que la estrella polar de un mundo mejor, que años antes había guiado el accionar de muchos de mis maestros honestamente comprometidos, había caído escandalosamente con el muro de Berlín, mientras en la Casa Blanca decretaban el fin de la historia. Crecí por tanto pensando que la sociedad capitalista era un estercolero sin salida y por eso preferí estudiar ingeniería en sistemas, en lugar de algo relacionado con las ciencias sociales, a pesar de lo mucho que me influían. Si de algo estaba seguro es que era mucho más fácil entenderme con una computadora que con los modos del capitalismo, que tan bien le sentaban a muchas personas. Pero, además, en algún momento, pensé que todo ese andamiaje de represión del gobierno, de cooptación de opositores, de corrupción, tenía que tener cómplices. Operadores que todo lo vigilaban y que, en su momento, lo intervenían para impedir que los poderosos de este país, los que realmente deciden las cosas, fueran amenazados de cualquier modo. Y si mi padre era detective, pero no podía confesar exactamente qué hacía, ni siquiera a mi madre, según sabía, entonces él era parte de esa estructura. Mi padre seguramente tenía un papel deleznable en el inodoro del país, tan ignominioso que tenía que guardar absoluto silencio. Era una conclusión obvia, pero no por ello menos contundente. Él era la encarnación del sistema en mi propia casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello decidí en aquellos años alejarme de él, no hablar con él, no compartir mi vida, mis estudios, experiencias, mi conciencia social con un hombre que aunque fuera mi padre, tal vez sería capaz de hasta traicionar a su propio hijo con tal de cumplir con su vergonzoso cometido. No sólo ya no sentía nada de la antigua admiración por mí padre, ahora además lo odiaba. A los dieciocho años creía entender por qué él era como era y difícilmente lo perdonaría. Éste era un descubrimiento muy duro, que sería devastador para mi madre y para mis hermanas, como ya lo era para mí. Por ello debía tragármelo solo y eso hice por mucho tiempo, era un secreto que nunca debería revelarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante mis años universitarios sus silencios empataron con los míos. Tal vez con el tiempo mis animadversiones sociales se calmaron un poco, pues además reconocía que no me constaba nada de lo que había pensado años antes, pero de todos modos, igual que como no quería tener nada que ver con la política, tampoco quería tener que ver con él. Podía entonces reconocer internamente lo ridículo de mis suposiciones, pero me servían de pretexto para alejarme de mi padre el detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre y yo éramos cercanos, pero con mi padre me separaba pues una fría distancia. Ella pensaba que yo estaba enojado con él por algo que me hizo y nunca me esforcé por sacarla de su error, a pesar de los cuestionamientos que alguna vez me hizo. Y todos en mi casa se fueron acostumbrando al frío carácter de “los Franco”. No nos tratábamos y ni a él ni a mí parecía importarnos mucho. Mi madre nos sentaba a la mesa juntos cada vez que podía, pero el resultado era un silencio cada vez más incómodo. Ahora sé que él cometió el error de no hacer un esfuerzo por acercarse a mí, pero su verdadero error vendría pocos años después, cuando comencé a tener problemas con mi novia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratándose del primer amor, la quise mucho, la quise como nunca volvería a querer. Más de lo que ella me quiso a mí, según corroboré después. Duramos algunos años juntos, terminamos nuestras respectivas carreras y empezamos a trabajar. Por ello mi planteamiento era perfectamente lógico: yo ya ganaba dinero, ella también, yo quería alejarme de mi padre, ella me amaba y, por todo ello, la solución era muy simple, teníamos que casarnos e irnos a vivir juntos. Entonces muchas cosas se derrumbaron para mí. Ella me dijo no. Y su negativa no se limitaba a irse a vivir conmigo, sino que además incluía terminar nuestra relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron semanas difíciles. Siempre pensaba que no sobreviviría a nuestro adiós, que mi vida nunca sería la misma y que tenía que convencerla de cambiar de opinión. La perseguí, le rogué, la amenacé, discutí con ella, le lloré, le pedí perdón, la volví a confrontar, pero nada la hizo cambiar. Ella ya no quería seguir conmigo, simplemente parecía tener sus objetivos puestos en otra parte. Perdí mi primer empleo por faltar a él, por estar siempre distraído, por no poner empeño en el trabajo y cuando me convencí de que el fin era irremediable, me metí a un bar con un par de amigos dispuestos a consolar mi tragedia siempre y cuando yo pagara las copas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron  tres veces en quince días, sólo eso. La primera vez ni lo notaron en la casa. Entré silenciosamente de madrugada, me fui a mi cuarto y me eché a la cama a dormir. El tufo a vómito le hizo preguntarse a mi mamá que a dónde había ido la noche anterior, sin insistir en ello. La segunda vez que llegué ebrio a mi casa, mi padre estaba sentado frente a la puerta y con una postura que, en medio de mi borrachera, me pareció artificial. Me dijo, levantando el dedo índice, que jamás volviera a faltarle el respeto a él, a mi madre y a su casa. Yo me encogí de hombros, le día la vuelta y me fui a dormir a mi cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tercera vez fue patética, ni siquiera estaba yo ebrio. Me llamaron los mismos dos amigos, me encontré con ellos y nos metimos a una cantina. En realidad yo no lo había pensado mucho, sólo quería poder seguir hablando de ella, de lo que me había hecho, de lo que podría decirle, de lo que iba a pasar. Pedimos una ronda que mis compañeros bebieron como si se tratara de agua. Estaba yo a la mitad de una frase de dolor cuando uno de ellos dijo “pídete de una vez la botella Carlitos” y es como si hubiera despertado del letargo. Me di cuenta que en realidad apenas y llevaba dinero, por lo que respondí “vamos a cooperarnos y pedimos una”. Entonces el otro, que con una sola copa ya le arrastraba la lengua, dijo “¿Coperacha? Noooombreeee, si aquí tú eres el agraciado, el del festejo. Tú invitas ¿Qué no?”. Y entonces entendí que no me estaban escuchando, que no estaban ahí para compartir mis penas. Sólo querían que les pagara unos tragos con cargo a mí decepción amorosa. Los miré realmente por primera vez en estas tres salidas. El que acababa de hablar tenía la cara abotagada. Era un alcohólico. El otro me sonrió con mirada estúpida mientras se llevaba unos cacahuates a la boca. Entonces recordé que apenas y los conocía del trabajo que acababa de perder, en la práctica eran sólo conocidos, jamás habían sido realmente mis amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué mi único billete y le dije al mesero, que se había acercado buscando la orden de otra ronda: “Ahí alcanza, sírvales otras dos a los señores, las demás van por su cuenta, yo ya me voy”. Enseguida me levanté y salí del lugar con la decisión de no cometer nunca de nuevo la misma estupidez. Increíblemente, en ese mismo momento, sentí la catarsis del adiós de mi novia. Me dolería un tiempo más, pero por fin había logrado tragar el hecho y no lo había pasado precisamente con ron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la casa y encontré de nuevo a mi padre frente a la puerta. Siempre había visto en él una actitud impasible, distante y fría, como si se alejara conscientemente de las emociones. Pero ese día su rostro era de disgusto, un auténtico disgusto como nunca antes lo había visto, ni conmigo ni con mis hermanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé junto a él procurando ignorarlo, pero me tomó del brazo y dijo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A dónde vas? ¿Por qué llegas tomado a la casa? ¿Qué has estado haciendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa última pregunta encendió mi enojo. ¿Qué le importaba a él lo que hacía si parecía que yo no le importaba? ¿Por qué ahora venía con la actitud del padre corrector? ¿No se había dado cuenta que ya no estaba en edad de regaños?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Tú no tienes autoridad moral para preguntarme nada, -le respondí zafándome de su brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Tú no puedes hacer lo que se te pegue la gana. Si quieres vivir aquí vas a tener que informar tus actividades y cumplir con reglas y horarios –dijo ya fuera de control, casi gritando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Reglas y horarios? –me burlé -¿De cuándo acá? ¿Sabes qué? No molestes, voy a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Eres un idiota si crees que puedes hablarme así –respondió mi padre -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Di dos pasos hacia mi cuarto cuando él se puso enfrente de mí, me tomó por los brazos y empujó hacia atrás, como para devolverme al centro de la discusión. Forcejeé con él para que me dejara pasar, ambos en silencio. Aunque me sorprendió que él parecía más fuerte que yo, pues me había hecho retroceder un poco. Entonces desde la escalera se escuchó la tronante voz que mi madre utilizaba para poner en orden a los más latosos de su secundaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Qué está pasando aquí? Sepárense los dos ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reacción de mi padre fue sorpresiva, al menos para mí, se volvió a mirarla, me soltó y repentinamente pareció avergonzado. Sentí cómo se me encendió el rostro de coraje y me dirigí rápido a mi recámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Yo me largo de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré a mi cuarto, tomé dos morrales y una pequeña maleta que tenía en mi clóset, lo puse todo abierto sobre mi cama y abrí los primeros cajones dispuesto a sacar todo e irme quién sabe a dónde. Entonces entró mi madre en la habitación, se quedó parada mirándome seria, pero paciente. Saqué con los puños dos hatos de ropa y los eché sin orden sobre el primer morral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿A dónde vas? –dijo mi madre suavemente, sin disgusto en la voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          A donde sea, me largo lejos de él –respondí sin mirarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Y eso tiene que ser ahora mismo? –Me contestó sonriendo levemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No lo entiendo mamá, no sé qué quiere. ¿Qué le importa si vengo borracho o no? –dije en tanto tomaba ahora un hato de calcetines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí le preocupa hijo, por supuesto que le preocupa. A mí también me preocupa mucho, estos últimos días pareces muy afectado. ¿Es por Norma, verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí mamá, es por ella, pero en verdad, hoy ni siquiera estaba borracho, sólo me tomé una copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Eso puede crecer hacia un problema muy serio Carlos, lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí mamá, lo sé. Precisamente me salí de con mis amigos porque acababa de decidir que por ella no iba a volver a emborracharme. Créeme, no voy a convertirme en alcohólico. Pero además, eso no cambia lo que hizo mi papá. En vez de hablar conmigo me quiere poner horarios, disciplina. Yo nunca le he importado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Eso no es cierto hijo, él no se acerca a ti porque cree que no lo quieres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Y qué ha hecho él para que lo quiera? Dime. Yo me voy de todos modos. No vayas ahorita a decirme lo bueno que es ni a impedirme que me vaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          De acuerdo Carlos, está bien –respondió tranquila mi madre- pero escúchame un segundo. Hay dos modos en los que te puedes ir de aquí. La primera es que termines de llenar tus cosas, salgas y ya no sepamos de ti quién sabe por cuánto tiempo. La segunda es que juntos, tú y yo, busquemos dónde te conviene vivir. Lo escojamos, lo vayamos poco a poco acondicionando. ¿Ya tienes trabajo otra vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Mañana iba a ir a una nueva entrevista…no he dejado de buscar trabajo estos días -respondí sin dejar de mirar el morral, ya no estaba sacando ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Bueno, puedo prestarte dinero para que te vayas a vivir a un lugar donde estés cómodo, no tienes porqué pasar penurias. Además, perdóname, pero en ese tiempo tengo que asegurarme que realmente has decidido dejar de beber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿No me crees?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No es que te crea o no, hijo mío –dijo ya dulcemente- es mi trabajo como tu madre. ¿Eso sí lo aceptas, verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La miré un instante y me dirigí a ella para abrazarla. Creí que en ese momento entraría mi padre, que se sumaría y nos reivindicaríamos de una vez, pero no fue así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las semanas siguientes ella me acompañó a rentar el departamento, me firmó de aval dando una copia de las escrituras de su casa. Escogimos juntos los muebles, los mínimos, y me prestó un poco de dinero con cargo al sueldo de mi nuevo trabajo, que resultó mejor que el que había perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que empaqué mis cosas mi padre no estaba. Eché mis maletas a la cajuela del auto de mamá y me acerqué a mis hermanas para abrazarlas, ese día fueron a la casa ex profeso a despedirse de mí, convocadas por mi madre, pues ambas ya se habían casado y no vivían ya tampoco ahí. Mis padres cumplían así su ciclo quedándose solos en su hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde llegamos mi madre y yo al departamento, bajé mis cosas, acomodé mi ropa y otras pertenencias y decidimos tomarnos un café para estrenar la estufa. Mi madre aprovechó para darme algunos consejos, adicionales a los de los últimos días, de cómo debía manejarme en esta nueva etapa de mi vida. También me advirtió que se mantendría cerca de mí, para cuando la necesitara, que vendría con frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Ahora lo que sigue es que te reconcilies con tu padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Ni en sueños –respondí enseguida-, está loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No es cierto –dijo seriamente, pero sin perder la paciencia- . Es un buen hombre, realmente muy bueno. Un poco ingenuo en la vida, tal vez, pero es listo, muy observador y ha sido para mí un esposo amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Te ha contado alguna vez qué hace en su trabajo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Desde hace muchos años que no habla de su trabajo, pero no veo problema en eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿No le ves problema en eso mamá? ¿Cómo sabes que sus actividades no son deleznables? ¿Cómo sabes que no es matón, o cobrador, o delator? ¿Cómo sabes que lo que hace está bien, qué él no es mala persona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Carlos, déjame contarte que cuando lo conocí, era un hombre muy entusiasmado por su trabajo. Sentía mucha admiración y respeto por su jefe, William Baskerville. Cuando éramos novios me contaba muchas cosas que él le enseñaba, los consejos que le daba. Le decía las cosas en que debía fijarse y él lo compartía todo conmigo siempre muy contento. Después eso cambió poco a poco, pero nunca para mal. Hay algo en su trabajo que no le agrada, es cierto, pero él nunca haría nada realmente malo, como matar a alguien. No tiene el carácter, yo lo sabría, él no lo aguantaría. Yo creo que él preferiría morir, antes que matar a alguien, lo sé muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿Pero cómo lo sabes mamá? ¿Cómo sabes si no te dice nada nunca?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre suspiró un momento, se acercó a mí, me puso una mano en mi mejilla y respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          La comunicación no son sólo palabras Carlos. Tu padre me escucha, yo le cuento lo que le quiero decir y sé que me escucha realmente, que está atento a mis palabras. Eso es muy importante para mí. Él también me cuenta a mí algunas cosas y al contarme, no sólo me dice aquello que expresa con palabras, también me dice aquello que expresa con silencios. Tú padre y yo hemos tendido puentes uno hacia el otro, en ambos sentidos. Son buenos puentes, de esos que no se caen ya más que con la muerte. A lo mejor los de él no son tan anchos como los míos, pero no es un hombre cerrado. Es luego un viejo necio para muchas cosas, pero ha sido un magnífico compañero de mi vida. Y tú eres mi hijo y haré mi labor para que un día ustedes dos se encuentren, se conozcan. Estoy segura que será una enorme sorpresa para los dos saber que realmente son muy parecidos, que son Daniel y Carlos Franco, padre e hijo y que se amarán mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Está bien mamá, yo estoy dispuesto si tú me lo pides. Ahí me avisas cuando él lo esté. Sólo espero que no sea en su lecho de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá sonrió un poco mientras se terminaba el café y se levantaba de su asiento disponiéndose a partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          No exageremos hijo, realmente creo que la ocasión vendrá con el tiempo. Sólo es cuestión de tener paciencia, de encontrar una oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Mamá ¿De verdad no sabes en qué consiste el trabajo de mi papá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Sí lo sé, pero creo que es mejor que él te lo cuente un día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/12/la-contrasena-xii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-143575156812269617?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/143575156812269617/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=143575156812269617&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/143575156812269617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/143575156812269617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html' title='La Contraseña XI'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4373018390207485208</id><published>2010-11-24T06:09:00.000-08:00</published><updated>2010-11-30T06:48:10.304-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña X</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[ Por Cosmos02 ]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Segunda parte&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Para fortuna del conductor, sorprendentemente había encontrado un espacio dónde estacionar la camioneta Grand Cherokee a prudente distancia del vehículo de Daniel Franco para poder vigilarlo. Toda una lotería considerando que por esos rumbos encontrar estacionamiento en la calle es casi milagroso. Momentos antes, cuando vio que se estaba estacionando apenas había salido de la agencia de detectives y a falta de lugar, tuvo que pasar junto a él, dar la vuelta a la manzana lo más rápidamente posible, atravesar  imprudentemente una luz roja,  y confiar en su suerte para que el detective no hubiera arrancado de nuevo y desaparecido. Pero no fue así. A la distancia, el detective parecía hablar por teléfono. Por lo que sólo había que esperar a que arrancara de nuevo para seguirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ese instante, la oportunidad de actuar se había ido postergando para el conductor. Un día antes bajó temprano del avión y esperó en el aeropuerto a que llegara el momento. Unas horas después recibió una comunicación en el sentido de que los planes habían cambiado por un imprevisto y que no podría atacar a Kuzmanovski ese día, por tanto debía mantenerse a la expectativa. Esa noche tuvo que hospedarse en un hotel cercano a la espera de más información. Al día siguiente, después de recibir instrucciones, rentó la camioneta, ubicó la dirección de “Baskerville y Asociados”, se trasladó al lugar y esperó frente al edificio a que llegara Daniel Franco, cuya detallada descripción también había recibido. Le habían dicho que posiblemente llegaría temprano a esas oficinas, la orden era seguirlo hasta que encontrara a Ethan Campbell. Si acaso éste le entregaba el disco, entonces él podría deshacerse de los dos, o sólo del detective por si no deseaba hacer nada a un compatriota americano pero sin dejar de tomar ese disco para su cliente. Sin embargo, las cosas no habían salido de ese modo. Daniel Franco no se presentó por la mañana, sino varias horas después, entro a la agencia y salió pocos minutos después en su vehículo para, casi inmediatamente, detenerse donde se encontraba ahora. De cualquier modo ya lo había localizado y lo que seguía era no perderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el conductor tuviera certeza de que Daniel Franco poseía ya el disco, hubiera bajado de una vez y terminado con aquello. Como se trataba de una calle muy transitada, hubiera tenido que hacer algo muy drástico y rápido. Tal vez abrir el auto, romperle el cuello al detective, tomar el disco y huir en su camioneta del modo más eficiente posible. Pero si el disco no estaba, sería un error adelantarse. Como fuera, el cambio de planes que le anunciaron hacía las cosas más interesantes, pues era probable que pudiera encargarse de más personas para cumplir con su trabajo. Tal vez pudiera sazonar su misión con algunas diversiones extras: propinarle una golpiza a alguien, acabar con otro usando una navaja en vez de pistola, interrogar a algún sujeto con toda la libertad posible, romper algunos huesos o cualquier otra cosa de las que le habían enseñado en los entrenamientos para comandos especiales. De cualquier modo, lamentablemente, lo prioritario era obtener el disco, aunque él hubiera preferido sólo tener algún enemigo que liquidar en vez de estar recuperando cosas. Le habían pedido rapidez y discreción, aunque esto último podía obviarse si era necesario. Mientras fuera efectivo, podía dejar tras de sí una masacre si le daba la gana y era precisamente eso lo que no le faltaba. De entre todos los anuncios del pasquín que circulaba en Texas promoviendo el servicio de mercenarios, lo habían escogido a él, pues prometía “eficacia letal”, aunque tal vez se debiera también a que sus precios estaban en una categoría media, no eran los más económicos, pero sí estaban algo alejados de los precios más altos. Pero independientemente de su estatus en el mercado, los métodos no tenían que ser precisamente diplomáticos y como no le dijeron qué hacer con los posibles testigos, él decidiría también en función de las circunstancias. Cuando lo entrevistaron, él había ofrecido algunas anécdotas de su experiencia en Irak, Irán, Afganistán y Rusia, de las cuales no ofreció ninguna evidencia, pero cuando le dijeron que se trataba de México, dijo que tanto mejor, pues había cobrado experiencia cazando migrantes para los Minuteman, hablaba aceptablemente el español y que, de paso, también había estado en Chile, Argentina y Venezuela. Moverse por el Distrito Federal tampoco sería problema para él, ya había  estado ahí antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, sonrió al ver a Daniel Franco. Su complexión no representaría ningún peligro, menos su edad y agilidad. Si no sentía pena por mujeres y niños, menos aún la sentiría por este hombre de unos sesenta años. Por el contrario, hasta hubiera preferido un contrincante más digno de su capacidad física, entrenamiento y su disposición psicológica como mercenario: fallar no era una posibilidad que considerara siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin perder nunca de vista su objetivo, el conductor se adelantó a los hechos arrancando la camioneta al tiempo que Daniel Franco retiraba el celular de su oído. Al moverse el auto del detective, la camioneta hizo lo propio y muy poco tiempo después se dio cuenta que perseguirlo también sería sencillo. Daniel Franco conducía realmente muy despacio para sus estándares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El auto dobló hacia avenida Insurgentes, atravesó avenida Chapultepec y se adentró en la colonia Roma, dando vueltas por sus calles. Por el modo en que se movía, daba la impresión de no estar seguro de hacia dónde se dirigía. Al final pareció encontrar el lugar y se estacionó frente a un edificio en la calle Sinaloa. La Grand Cherokee se estacionó a prudente distancia de nueva cuenta y su conductor se quitó los anteojos negros al tiempo que el detective entraba al edificio, luego miró la hora, abrió la guantera y sacó una pistola tipo escuadra, sacó el cargador, corroboró el número de balas, revisó que la cámara estuviera vacía, volvió a meter el cargador, puso el seguro, hizo a un lado el contrato de renta de la camioneta, metió la pistola y cerró la guantera, lo más probable es que no usara el arma. Inclinó ligeramente el respaldo y se acomodó en su asiento mirando al edificio, inmóvil, sin hacer caso de la gente que pasaba por la calle volteando hacia su vehículo con curiosidad. Si suponía las cosas correctamente, el sujeto bajaría con el disco, por lo que lo atacaría sin piedad cuando saliera. Así entraría por fin en acción. Pero un nuevo imprevisto cambió sus planes: poco después de media hora de estar vigilando, su celular comenzó a sonar. “Yes”, dijo secamente. Tras escuchar unos segundos, sacó una libreta de su bolsillo y un bolígrafo y comenzó a anotar lo que le decía la voz al teléfono. Aún no era posible atacar al objetivo, pero tampoco importaba mucho si lo perdía en el tráfico, cosa por demás improbable dada su experiencia inmediata, porque ya sabía a dónde se dirigiría más tarde. Sacó un mapa y se dispuso a estudiar la ubicación de la casa de William Baskerville.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-xi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña XI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4373018390207485208?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4373018390207485208/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4373018390207485208&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4373018390207485208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4373018390207485208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html' title='La Contraseña X'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-7441661037213622978</id><published>2010-11-20T19:26:00.000-08:00</published><updated>2010-11-24T06:45:15.448-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña IX</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[ Por Cosmos02 ]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Reconciliación forzada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Primera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al estacionamiento, Daniel Franco se quedó inmóvil a un lado de su auto. Se sentía abrumado. A la desazón que lo embargaba desde hacía varias horas se añadía ahora la incertidumbre sobre su propio futuro económico. Acababa de cambiar la estabilidad de su trabajo e ingresos, en la etapa final de su vida laboral, por un caso extraño que bien podría no tener más destino que informar sobre la muerte de Campbell. Mala decisión sin duda, pero ¿realmente tuvo la posibilidad de decidir sobre aceptar o no el caso? Como fuera, el enfrentamiento con Guillermo Baskerville lo dejaba ahora ante la inédita situación de estar desempleado, por lo cual estaba particularmente arrepentido por coronar el pleito con ese pequeño, pero absolutamente innecesario, acto de arrogancia, cuyas consecuencias comenzaban a preocuparle. Era obvio que su única solución a la mano era continuar con el caso hasta el final y esperar a que los demás efectos los arreglara, si aún le era posible, míster William.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea original de Franco era llegar a la agencia y desde su privado enviar un correo electrónico a Julieta Díaz para contactarla con la dirección que le había dado la jovencita del edificio. Deseaba obtener la mayor información posible antes de hablar de nuevo con Kuzmanovski, pero después de que tuvo que salir de la agencia, un nuevo problema se le presentaba. Hacía algunos años Daniel Franco había recibido algunos cursos para aprovechar la red informática de la agencia cuando la instalaron. Y pese a su edad se había adaptado aunque fuera mínimamente a la nueva tecnología. Había una base de datos de clientes con accesos restringidos según el caso y el detective encargado, en donde cada uno debía capturar los reportes correspondientes; también estaba la base de datos de electores que Franco había usado la noche anterior. Además, los detectives debían tener los conocimientos básicos para escribir documentos en el procesador de palabras e incluso consultar Internet y saber enviar y recibir correos electrónicos en Outlook. Pero en varios de esos terrenos Daniel Franco a veces se movía por instinto, más que con conocimiento pleno de las herramientas de la computadora y con mucha frecuencia tenía que auxiliarlo el muchacho de soporte técnico que trabajaba ahí. Por lo que Daniel Franco ignoraba si podría enviar un correo electrónico fuera de la agencia. No se sentía lo suficientemente seguro como para meterse a un café Internet y mandar el mensaje. Requería de ayuda en ese terreno y si era de confianza mejor, pues también sabía de oídas que no todo lo que se hacía en Internet estaba libre de indiscreciones. Repasó mentalmente la posible ayuda a la mano mientras se subía a su coche y salía de la agencia. Avanzó un par de cuadras y se estacionó al tiempo que sacaba su celular y marcaba a su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estela, habla Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Amor! –Respondió ella. Se encontraba en su escritorio firmando oficios en su calidad de directora de una escuela secundaria. -¿Pasa algo? ¿Estás bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien, querida, bien –mintió Franco- ocurre que hay un problema en la oficina…. Un problema técnico. Reventó la red de computadoras y ahora hay algo que debo resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Reventó la red de computadoras? ¿Explotó algo? ¿Qué problema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, verás, no sé… –titubeó el detective- “reventó” es un modo de decir, es que no sé qué pasó. El problema es que necesito enviar un correo electrónico ahora y quiero saber si puedo utilizar alguna computadora de tu escuela para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro amor, por supuesto. –Respondió Estela-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedo usar la computadora de tu oficina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, directamente en mi oficina no hay Internet. Lo mandé quitar, las secretarias de Dirección y de Servicios Escolares que tengo aquí afuera lo usaban sólo para chatear y yo realmente no lo necesito, todo lo solicito al taller de cómputo cuando es de bajar o consultar algo. Por eso dejé Internet sólo en la sala de maestros y en el taller de cómputo. Es algo lento, pero lo prefiero así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y entonces qué computadora puedo usar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La que quieras cariño, de la sala de maestros o del taller, como quieras, tú ven a la escuela y ya está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien Estela, voy para allá –respondió Daniel Franco- pero necesito que alguien me ayude a enviar el correo ¿se puede?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por supuesto que sí Daniel, será toda una novedad que vengas para acá. Yo le digo al maestro de taller de computación que te eche una mano con lo que quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, Daniel Franco no solía ir al trabajo de su esposa, menos aún si estaba atendiendo algún caso. Sin embargo, recordó que había algunos detalles que no podía dejar pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estela, pero sí debo decirte que sólo necesito que el maestro me auxilie en enviar un mensaje, pero no debe conocer el contenido. Es más, si algo queda en la computadora, debe borrarse completamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Uuuuyy, cariño, cuánto misterio. –Bromeó su esposa- Pero la pones algo difícil ¿No? ¿Cómo te van a ayudar sin ver? Me parece un poco absurdo. No sé si luego le tengan que borrar algo a la computadora o qué quieras que hagan, pero me parece que así no va a ser posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Daniel Franco hablaba con su esposa, suavizaba ligeramente su tono de voz, expresándole afecto. Pero al escuchar eso lo devolvió al tono habitual del detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es opción para mí correr riesgos con la información de un caso Estela, compréndelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces usa alguna computadora de alguien de confianza Daniel, las de la escuela son públicas y mucha gente mete mano en ellas y no sé si tuvieras riesgos con tu información. Si tuviéramos computadora en la casa tendrías el problema resuelto, pero no hemos comprado desde que Sofía se casó y se llevó su portátil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Franco recordó a su hija Sofía. En efecto, ella usaba computadora e Internet. Fue la última de sus dos hijas en casarse, tal vez ella pudiera ayudarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y si voy a casa de Sofía querida? Supongo que aún tiene su computadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De tener la tiene Daniel, por supuesto. Pero ella aún no llega a su casa. Recuerda que a esta hora aún no sale de trabajar. Y Guadalupe –dijo refiriéndose a su otra hija- está igual, ahorita no la encuentras. Háblales al celular, a ver a qué hora llegan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, me temo que no –respondió Franco- lo necesito ahora, antes de que se haga más tarde. Además, ando por la agencia y ambas viven lejos de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces ve con Carlos –dijo su esposa simulando naturalidad- él sí puede ayudarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Carlos? –dijo al teléfono Daniel Franco, sorprendido por la propuesta-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, sí amor Caaaaaaaarlos  –respondió Estela con tono de reproche-. Si alguien puede ayudarte es él, ésa es precisamente su área, como espero recuerdes. Sabe hacer las cosas y te puedo asegurar que es de toda la confianza que quieras, aunque tú no confíes en él. ¿Ya se te olvidó tu hijo o qué te ocurre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, por supuesto que no –contestó lentamente Daniel Franco-, lo que ocurre es que tengo mis dudas que acepte ayudarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te ayudará amor, te ayudará, no temas por eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es sólo eso, ni siquiera sé dónde vive –dijo Franco sin ocultar su pena y repentina tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues vive muy cerca de ahí cariño, vive en un departamento en la colonia Roma. Es más, déjame hablarle primero. Te marco en cinco minutos y te doy bien su dirección. Yo sé llegar, pero se me vaya a olvidar algún dato. Le aviso que vas a ir y que necesitas que te ayude. ¿O quieres que te de su número y le marcas tú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, Estela, espera, debe haber otra opción, hay que revisar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Amor, reconócelo, no tienes opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco se sentía confundido. Recibir ayuda en ese momento de Carlos, a pesar de lo ocurrido, era conceder que se había equivocado, lo cual no era nada improbable, por lo que antes de recibirla, lo primero que tenía que hacer era pedir perdón, reconciliarse con su propio hijo, dejar actitudes de falso orgullo. De algún modo, Daniel Franco descubría que este caso le estaba resultando muy caro en diversos sentidos. Primero, lo había hecho sentir, como nunca antes, serias dudas sobre su auténtica capacidad como detective, luego vinieron diversas aprehensiones sobre los riesgos personales que se pueden correr, luego había perdido su empleo y ahora debía enfrentar una faceta de su vida que lo incomodaba. Tenía que hacer cara a un pendiente familiar, dar un pequeño paso de reconciliación, que siempre le posponía a su esposa con cualquier pretexto, pero ahora pagando una alta cuota de orgullo y si esto fuera poco, además, parado en la posición más incómoda posible: pidiendo ayuda. Daniel Franco tenía que evitar dar ese paso, postergarlo de nuevo. Si algo no tenía en este momento era el ánimo de hacer algo que, de por sí, difícilmente había querido hacer en los años previos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, Estela, no le hables, se va a negar –insistió procurando dar convicción a sus palabras-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela en cambio, sabía que éste era el momento, tenía que presionar. Ya casi había desistido de pedirle a su esposo que se reconciliara con Carlos y tocaban cada vez menos el tema. Amaba a ambos y éste era un asunto cuya solución había buscado largamente. Conocía bien a su hijo, pues mantenía una estrecha y constante comunicación con él, por lo que sabía de antemano su respuesta, pero con Daniel Franco todo era imposible. Con su esposo no valían escenas de disgusto o reproches, él se mantenía inmutable. Sin embargo, ante la constante insistencia de Estela en los meses después del rompimiento entre padre e hijo, las más de las veces con ánimo conciliador, más que conflictivo, él había terminado por reconocer que tal vez se había excedido. Aun así exigía que fuera Carlos quien diera signos de quererse reconciliar y, por tanto, quien se disculpara y entonces todo se le atoraba a Estela, pues en ese punto Carlos tampoco cedía, bajo la premisa de que él tenía razón. Por tanto, ahora todo consistía en aprovechar esta coyuntura de su esposo, este momento de debilidad que, tal vez, lo obligaría a ceder. Por los cálculos mentales que ella también hacía, tal vez no tendría otra ocasión de doblar al tozudo de Daniel Franco a hablar con su propio hijo, el ingeniero Carlos Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Qué se va a negar, ni que el regazo de la tía Meche Daniel, se nota que no lo conoces. ¿Cuántos años tiene que no lo ves? Según yo va para cuatro. Voy a hablar rápido con él, te marco en cinco minutos mi amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela colgó sin darle oportunidad de decir más para, en efecto, comunicarse con su esposo pocos minutos después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Anota la dirección, te espera en su departamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estela, te adelanto que no voy a disculparme con Carlos. –dijo Daniel Franco en un intento por establecer nuevas condiciones-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No espera que lo hagas cariño –respondió Estela seriamente, sin matices en la voz-, anota ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco sacó la libreta que siempre cargaba en la chamarra y anotó la dirección, se despidió de su esposa y colgó. Después arrancó su auto mientras daba un profundo suspiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-x.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña X&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-7441661037213622978?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/7441661037213622978/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=7441661037213622978&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7441661037213622978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/7441661037213622978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html' title='La Contraseña IX'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-371768818141608455</id><published>2010-11-17T07:26:00.000-08:00</published><updated>2010-11-20T19:37:17.684-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña VIII</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[ Por Cosmos02 ]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rompecabezas por armar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuarta parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La presencia del haz de luz sobre el logo de la agencia estaba notablemente disminuida por el resto de la iluminación de la oficina. El escritorio de la recepción, que la noche anterior estaba en la penumbra, era un semicírculo que se encontraba en la base del muro de cristal, bajo el logo con la silueta de Sherlock Holmes. Ahí una recepcionista con traje sastre azul marino y diadema telefónica en la cabeza, predisponía la sonrisa ante la llegada del elevador, preparándose a atender a los posibles clientes. Pero la sonrisa duró lo mismo que un pestañeo cuando vio llegar a Daniel Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Detective, buenos días. Don Guillermo nos pidió que le comunicáramos que fuera a su oficina tan pronto llegara. Parece que está muy disgustado. – Dijo arqueando las cejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Atenderé eso en unos momentos –Respondió Daniel Franco rodeando el escritorio para ir a su privado, pero otro detective, uno de los que solían acompañarlo a cazar infieles in fraganti y, por tanto, más alto y corpulento que él, le salió al paso con gesto de cumplir órdenes muy a su pesar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento Franco, pero el jefe me pidió que no te dejara entrar. Tienes que ir primero a hablar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco lo miró a los ojos y descubrió que su compañero realmente tenía un conflicto de intereses, no quería enfrentarse con él, aunque tampoco lo dejaría pasar. Entonces le dedicó un gesto de comprensión palmeándole el hombro y dio media vuelta hacia el privado de Guillermo Baskerville mientras su compañero le decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdóname Franco, oye, te debo todavía de la última apuesta, del caso de la señora Salazar, en la quincena te pago ¿estamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco levantó la mano en señal de entendimiento, sin voltear ni detenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas de las condiciones, además de los arreglos económicos necesarios, que puso William Baskerville cuando le dejó la dirección de la agencia a su hijo Guillermo fueron que su oficina no se ocupara hasta que muriera y que Daniel Franco no usara el uniforme de los empleados de la empresa: traje azul marino con camisa blanca y corbata roja. Las mujeres vestían igual que la recepcionista. Eso daría a la agencia la imagen de ser siempre metódica y ordenada. La distinción que hacía míster William con Franco era mera amistad, aunque en corto le decía a los clientes que eso también reflejaba el sentido de creatividad y originalidad que también son necesarios para resolver casos difíciles. Pero Daniel Franco, en imitación a su jefe, también cuidaba su vestir. Solía usar pantalones de casimir, zapatos bostonianos e impecables camisas blancas. Lo que nunca faltaba, sin embargo, era su chamarra de piel color café. Era su evidente, pero inconfesado, sello personal, su marca de detective, muy a la Pepe Carvalho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme avanzaba por el pasillo, Franco suponía lo que le esperaba. Jamás le había dado ocasión a Guillermo Baskerville de regañarlo por llegar tarde y ésta oportunidad no iba a ser desperdiciada. Ya se imaginaba, sin mucho esfuerzo realmente, la escena de gritos que su jefe haría, ése era el modo con el que Guillermo quería hacer notar su relativamente reciente autoridad en la agencia. Sus agrios regaños al principio eran tomados con cierto temor por todo el personal, pero fueron tan frecuentes e injustificados, que todos terminaron por asumirlos como un mal necesario del nuevo patrón y la mayoría los dejaba pasar con cierto estoicismo y sin darle ya mayor importancia. El personal de la agencia en general, aunque no lo dijera, sabía que la función real de los regaños era desahogar un poco el frustrado carácter del nuevo dueño de la agencia, pero intrascendente para cualesquier otro efecto. Sin embargo, para Daniel Franco era una novedad que lo regañaran y no tenía duda alguna que sería la ocasión de Guillermo de poder mostrar abiertamente la animadversión que, de por sí, se profesaban desde siempre. Pero dos cosas consolaban a Daniel Franco, una era que el regaño en sí mismo, por lo que todos sabían, no tendría importancia y la segunda es que no tenía casos de infieles pendientes, por lo que pasaría este desaguisado menor lo más rápidamente posible y podría continuar con lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oficina de Guillermo Baskerville se encontraba en el extremo opuesto a la de su padre y en absoluto contraste con aquella, tenía las paredes desnudas, pintadas de blanco y se iluminaba con lámparas fluorescentes incrustadas en el plafón, sin matices ni intención de decorado. En la pared del fondo había una fila de 6 archiveros metálicos color gris con expedientes selectos de casos que había atendido la agencia desde su fundación. Si los involucrados en esos casos hubieran puesto atención a ese dato, seguramente hubieran rescatado esos expedientes, pues en ellos se encontraban fotografías y documentos comprometedores para mucha gente en diversos sentidos. En sus momentos más siniestros, Guillermo Baskerville había en secreto valorado la posibilidad de usarlos como herramienta de chantaje, pero esa alternativa sólo la usaría en caso de extrema necesidad económica y nunca en vida de su padre, pues éste seguramente le arrebataría la agencia y la herencia si se enterara. De cualquier modo, prefería tener esos expedientes cerca de él para revisarlos frecuentemente, a veces para encontrar más posibilidades de chantaje, otras por simple morbo: Guillermo Baskerville encontraba placer conociendo las debilidades de sus clientes o de sus cónyuges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el resto de la oficina había un escritorio metálico y junto a él un mueble modular para computadora, con un equipo, una impresora y un scanner. Frente al escritorio una silla de madera, que todos conocían como la silla de los regaños. Las asignaciones de casos y la planeación cuando el personal tenía que trabajar en equipo, se hacían en la sala de juntas, por lo que ahí no había más mobiliario. Guillermo Baskerville prefería no arreglar ese lugar, que originalmente funcionaba como archivo muerto y bodega de distintos objetos, porque esperaba el día que pudiera ocupar la oficina de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco entró sin tocar. Entre ellos la cortesía había nacido muerta. Guillermo Baskerville se encontraba encorvado en su escritorio, mirando fotografías de un expediente que cerró de inmediato al abrirse la puerta. Alzó la mirada y vio con desprecio a Daniel Franco. Era innegable que se parecía a míster William, pero sólo vagamente. La nariz aguileña que daba un aire de astucia a su padre, en él estaba chueca y enmarcada por pecas en las mejillas, haciéndolo parecer, más bien, un boxeador fracasado. Sus ojos azules estaban demasiado juntos y daban la sensación de no poder enfocar los objetos en su centro y su cara alargada terminaba en una barbilla puntiaguda que hacía círculos al hablar. Pero en Guillermo había, además, una mueca amarga, una infelicidad mal disimulada, un gesto despectivo no sólo por Daniel Franco, sino por todo lo que le rodeaba. Era la mirada del fastidio y la insatisfacción permanente. Su aspecto general solía parecer descuidado, a veces con el cabello con exceso de gel y mal peinado, en otras con el cuello de la camisa fuera del saco y en otras más ubicaba su desgarbado cuerpo en posiciones tan descompuestas que entre los detectives le apodaban “el zancudo”. “¿Cómo te imaginas que un zancudo pueda sentarse en una silla?”, decían entre ellos y, carcajeándose, se respondían “sólo como él”. Guillermo Baskerville, en los corrillos de la agencia, no sólo era un personaje patético, sino además el hazmerreír de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lamento haber llegado tarde –Dijo Franco para adelantarse a la situación y terminar el trance lo antes posible, aunque sin ningún énfasis-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No creo que lo lamentes Daniel, estabas seguramente muy ocupado –contestó Guillermo con un tono bajo que pretendía ser irónico en su aguda vocecita para sorpresa de Franco, que esperaba los gritos que, sin trámites, empezaba a soltar cuando mandaba llamar a alguien. Pero, fiel a su costumbre, guardó silencio y se mantuvo a la expectativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sé que estuviste aquí anoche Daniel, que te entrevistaste con mi padre. ¿Te asignó un caso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Daniel Franco fue un nuevo golpe la evidencia de que había cometido otro error. Era obvio que su actual jefe se iba a enterar por el portero, por el acceso al sistema o como fuera que él había estado ahí, pero que, además, no iba a aprobar su participación en un caso sin su conocimiento. Ni él ni William Baskerville habían comentado cómo se manejaría este asunto respecto a la agencia en general y a Guillermo Baskerville en particular y ahora iba a pagar las consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si tu padre no te ha dicho nada, siento decirte que tampoco voy yo a hacerlo –contestó el detective con cierto aire de reto, pero escudándose en su mentor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- O sea que mi padre sigue activo a través de ti ¿No es así? – masculló Guillermo apretando los dientes y entrecerrando los ojos que destilaban odio – ¡Con que el viejo se niega a retirarse!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco apretó un poco las mandíbulas, pero intentó mantenerse, y presentarse, impasible. Ante eso, Guillermo Baskerville, dando un violento manotazo en la mesa, gritó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Con un demonio Daniel! ¡Me vas a entregar el caso de inmediato o estás despedido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco lo miró procurando no moverse, aunque no pudo evitar que sus músculos se tensaran aún más, como tigre predisponiéndose a atacar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que ambas cosas deberás hablarlas con tu padre Guillermo, no conmigo. –  Contestó Franco procurando no levantar la voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De qué se trata Franco? ¿Alguna señora rica con cuernos que buscó directamente a mi padre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermo Baskerville pretendía herirlo, más que regañarlo, ofenderlo, lastimarlo, pero Daniel Franco guardó silencio mirándolo directamente a los ojos. Notó entonces que estaban algo hundidos, raros de alguna manera. Una mirada ligeramente vidriosa que aparentemente no podía enfocar nada específico, un rayo de ira mal ajustado a la distancia y en globos levemente enrojecidos. Por desprecio mutuo, Daniel Franco siempre procuraba no fijarse directamente en Guillermo Baskerville, pero ahora que lo hacía de frente y tan cerca, descubrió que el hijo de su querido maestro y nuevo patrón usaba drogas y de la reacción de disgusto a la que estaba a punto de entregarse por la provocación, paso a la conmiseración, sin olvidar su desprecio. Guillermo Baskerville era un pobre diablo que necesitaba ayuda, pero al que no le iba a permitir que lo afectara con cualquier cosa que dijera. Así que, dominándose, simplemente reforzó su silencio. Al ver su actitud, Guillermo volvió a hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si no vas a decir nada, entonces estas oficinas están cerradas para ti Daniel. Te prohíbo terminantemente utilizar los recursos de la agencia para atender tu caso y respecto a tu despido, sabes perfectamente que tu contrato dice que no puedes aceptar ni atender casos sin el conocimiento de “Baskerville y asociados” y como rompiste los términos de una de las cláusulas más importantes, la agencia ya no tiene contigo compromiso contractual alguno, por lo que no necesito consultarlo con nadie ¡Me escuchaste! ¡Con nadie! ¡Estás despedido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco se dijo a sí mismo que tampoco tenía porqué tolerar exabruptos indefinidamente y menos de aquél chamaco que terminaría arruinando la reputación del gran detective que era su padre, por lo que giró sobre sus pies y se dirigió de inmediato a la puerta cuando escuchó una nueva advertencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ni se te ocurra ir a tu privado Daniel, no sacarás nada de ahí. Si hay algo tuyo, primero lo revisamos, no te vas a llevar ninguna información. Tampoco quiero reuniones en la noche, daré instrucciones para que no te dejen pasar a esta oficina a ninguna hora ¿Me oíste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El detective se detuvo en seco, regresó sobre sus pasos y se inclinó sobre el escritorio hasta que ambos rostros quedaron cerca y pudo notar que el de Guillermo, inclinándose hacia atrás por la sorpresa de su reacción, tal vez pensando que Franco le lanzaría un golpe, había enmudecido y hacía cierta expresión de miedo y asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Escúchame bien jovencito, tú no me despediste. Desde que acepté este importante caso, al mismo tiempo renuncié.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la cara que en ese momento puso Guillermo, Daniel Franco pensó que si se trataba de lastimar, él también podía causar alguna herida, aunque hubiera tenido que mentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-ix.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IX&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-371768818141608455?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/371768818141608455/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=371768818141608455&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/371768818141608455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/371768818141608455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html' title='La Contraseña VIII'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5554779666105778615</id><published>2010-11-15T06:22:00.000-08:00</published><updated>2010-11-17T10:49:03.308-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña VII</title><content type='html'>Por si te perdiste las partes anteriores&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un rompecabezas por armar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Tercera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto a la agencia, Daniel Franco se entregó por completo a pensar en todas las piezas que ya tenía. Si no fuera por dos o tres detalles, el caso sería realmente simple. Ethan Campbell no acudió a su cita con Kuzmanovski porque una pandilla, por los motivos que se deseen, lo asesinó la noche anterior y la causa no parece estar asociada al encuentro con el polaco –Franco había decidido que Kuzmanovski era polaco, por el apellido y porque ni de muy lejos parecía alemán-. La parafernalia para que no saliera nada a la luz pública podría deberse a que se trataba del hijo de un hombre de negocios importante en los Estados Unidos, el cual debe de haber movido sus influencias para que el asunto fuera atendido con discreción y eso es muy comprensible. Tal vez el prestigio familiar estuviera en entredicho si se supiera que  Ethan Campbell tenía una amante en México y que no le importaba arriesgarse fuera de su país por verla. A Daniel Franco eso no le parecía increíble de ningún modo, tratándose de amores, había visto de todo, o casi de todo. Así que, respecto del asesinato,  no hay crimen que descifrar ya ni, por fortuna, criminal que detener si era posible atenerse a lo dicho por el licenciado Figueroa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si con estas consideraciones fuera suficiente, el asunto estaría cerrado y sería el fin de una recurrente incertidumbre que asaltaba al detective, haciéndolo sentir mal consigo mismo. Pensando en las indagaciones de las últimas horas y sus múltiples partes no resueltas, Daniel Franco no podía evitar traer a la mente, como en un segundo plano, una perspectiva menos romántica de las cosas, la sensación inevitable de que es imposible olvidar la dura cara de la realidad. Un filón de sentido práctico le decía que era un hombre de sesenta y un años, con una esposa que lo hacía feliz, hijas que lo adoraban, dos nietos preciosos y un hijo con el que, de algún modo, había que hacer las paces alguna vez. Además, estaba a punto de jubilarse y con ello vendría la posibilidad de disfrutar de una nueva etapa de la vida con aquellas cosas que más le gustaban, leer era, por supuesto, la primera de ellas, viajar con su esposa cuando ella, a su vez, también se jubilara era otra y se podía agregar un sinfín de planes para él y su familia. ¿Qué necesidad había de meterse en un problema grave? ¿Para qué arriesgarse a estas alturas del partido sólo para presumir que se resolvió un caso de asesinato? ¿Presumir ante quienes? ¿Ante su familia con la que nunca hablaba de su trabajo? ¿Ante los compañeros de la agencia a los que humillaba recurrentemente ganándoles apuestas sobre conductas conyugales? Las aventuras de detectives pueden casi vivirse leyendo a Agatha Christie para convertirse en Hércules Poirot  o a Georges Simenon para ser el Comisario Maigret o cualquier otro autor por el estilo. Si se quiere soñar con ser detective, nada más seguro que las páginas de un buen libro y en eso él era experto. El problema, sin embargo, es que ya estaba embarcado en esta empresa, que estaba atado a ella por lazos de lealtad que se habían ido anudando durante toda su vida y por los que de sus labios no iba a salir nunca un desistimiento del caso. Cualquier reticencia que pudiera tener no sería nunca mayor que la pena que le causaría decepcionar a su mentor,  por lo que Franco ahora deseaba que con el anuncio a Kuzmanovski de la triste suerte de Ethan Campbell todo terminara.  Y cuando esa idea comenzaba a sosegarlo, volvía como una ola violenta la inquietud que le causaban los cabos sueltos, las preguntas sin responder: ¿Por qué huyó Julieta Díaz si los culpables fueron capturados enseguida? ¿Qué papel jugaba ella en el asesinato? ¿Tendría que ver algo con ellos? ¿Por qué ofrece entregar un disco? ¿Ese disco tendrá alguna relación con Kuzmanovski? ¿El quién es? ¿Qué quiere? ¿Sería todo esto un simple asunto de negocios abruptamente roto por el azar de la muerte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especular incesantemente sobre los elementos de un caso no es del todo adecuado para llegar a conclusiones correctas. Tampoco lo es plantearse preguntas prematuras a sabiendas de que aún hay elementos por conjuntar. A su vez, las hipótesis desechadas por inservibles no deben nunca ser puestas de nuevo sobre la mesa porque estorban al análisis de las hipótesis que tienen valor, causando pérdida de tiempo. Así se llega más rápido a la resolución de los enigmas. El pensamiento ordenado es básico para enfrentar los problemas y esa regla no debe ser rota, habría dicho míster William alguna vez al tiempo que advertiría sobre el peligro de mezclar los elementos de un caso con las propias emociones. Un detective debe ser como un analista de laboratorio que mira bacterias por el microscopio; debe estudiarlas, pero no tocarlas, debe conocer la enfermedad, pero no contraerla. El dominio sobre uno mismo es esencial para mantenerse ecuánime y personalmente distante durante el desarrollo de una investigación, por eso Franco había desarrollado esa actitud, silenciosa e impenetrable, aparentemente siempre impasible. Desde joven se había asumido como el aprendiz disciplinado del gran maestro, de ese enigmático e implacable detective inglés que había llegado a México a resolver un caso heroicamente,  cuya personalidad le había subyugado y que lo había distinguido además tomándolo bajo su protección con tanto afecto. Por eso atendía con tanta devoción sus enseñanzas, practicándolas permanentemente, comenzando por el autocontrol que siempre manifestaba. Pero esa actitud asumida debía ser más que una fachada, debía ser una auténtica virtud interior. Así el detective podría concentrarse en el acertijo, olvidándose incluso de sí mismo. Esa era la técnica que permitía volcar todo el potencial del detective en el problema, sin que nada personal llegara a ser un lastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a pesar de todas las lecciones, tan mentalmente repasadas y practicadas por tantos años, a Daniel Franco todo ese asunto de Campbell y Kuzmanovski comenzaba a importarle un carajo frente al hecho de que en realidad su oportunidad de tomar un auténtico caso había llegado muy tarde en la vida y que en lo futuro preferiría disfrutar más de su familia y sus aficiones personales. Además, si quería ser congruente con lo aprendido, tenía que llegar a la conclusión de que estaba reprobado como detective si no podía liberarse de la aprehensión que sentía y que, de seguir adelante, seguramente lo llevaría al fracaso. Así que con las ideas bulléndole en la cabeza, mezclando conclusiones con deseos, reconociendo miedos y tentaciones de claudicación, Daniel Franco salió del elevador en el piso de “Baskerville y Asociados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-viii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VIII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5554779666105778615?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5554779666105778615/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5554779666105778615&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5554779666105778615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5554779666105778615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html' title='La Contraseña VII'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5405317425509312656</id><published>2010-11-11T06:17:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T07:45:39.927-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña VI</title><content type='html'>Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña V&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Un rompecabezas por armar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Segunda parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Los crímenes cometidos con arma de fuego atañen el Ministerio Público Federal. Ese es un dato básico para cualquier detective y en el caso de Daniel Franco, no sólo lo tenía presente, sino, además, tenía también el contacto perfecto para obtener información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber quién es sospecho de haber asesinado a Ethan Campbell no sólo era del interés de Daniel Franco, cuyo deber era obtener la mayor información posible de su caso, sino también, seguramente, era del interés de su cliente, pues podría tratarse de alguien que pusiera en peligro la vida del mismo Kuzmanovski, si no es que, en una hipótesis muy descabellada, fuera el mismísimo polaco o alemán el asesino. Si a la información obtenida hasta ahora se añadía, además, la alusión a un disco misterioso cuya poseedora desea devolver, sin que los motivos sean claros, el asunto tenía ya todos los elementos de intriga y misterio necesarios para alimentar el interés y emoción que Franco había soñado. Parecía que al fin, la fantasiosa pretensión de toda la vida iba a cumplirse: el Detective Daniel Franco tendría que resolver un acertijo en donde los involucrados sólo proporcionaban partes inconexas, explicaciones incompletas, trazos de una pintura cuyo auténtico paisaje sólo podía ser visto por una mente brillante, cuyo poder de análisis y deducción fuera superior al del común de la gente. Y esa mente sería la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el trayecto su entusiasmo fue en aumento, como si recibiera una inyección de adrenalina pura, directa a la yugular. Hacía tiempo que no se sentía así de jovial, vigoroso, como si un pase mágico le hubiera quitado décadas de encima. Entonces recordó los días en que William Baskerville le insistía que un detective tiene también la obligación de mantenerse en excelente forma física. El recuerdo de ambos corriendo juntos en el Bosque de Chapultepec un sábado por la mañana muchos años antes se interrumpió de súbito por un escalofrío con el que Franco se sorprendió así mismo: “Enemigos… enemigos capaces de asesinar por un disco”. En efecto, pudieron haber matado a Campbell por dicho disco y de algún modo Julieta Díaz había logrado escapar con él y por ello quiere ahora entregarlo. Todo concordaba, pero tenía implicaciones siniestras, pues podría significar la necesidad de enfrentarse en algún momento a asesinos y una cosa es hacer deducciones brillantes y otra muy distinta es liarse a balazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El detective sacudió la cabeza como para que el viento que entraba por la ventanilla de su auto terminara por llevarse esa idea inquietante. Pero no pudo evitar otra idea traidora: ¿Hasta dónde valía la pena comprometerse con un caso si el enemigo está dispuesto a todo? En sus poco más de cuarenta años como detective, a Daniel Franco le había tocado ver muy pocas veces un gesto de preocupación en William Baskerville sobre casos contra verdaderos criminales. Incluso no le había pasado desapercibido que en alguna de esas ocasiones se había colaborado con alguna autoridad judicial. Pero él nunca conoció los detalles y, para su sorpresa, descubría en ese mismo instante que, tratándose de un asesinato, su experiencia real era nula y un nuevo y ligero escalofrío aminoró su ímpetu inicial. En éste, su primer y único caso, no iba a poder prescindir del consejo de su jefe si tenían que enfrentar a enemigos de cualquier índole, lo que, de nueva cuenta, minaba su entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a las oficinas del Ministerio Público y fue acercándose al lugar entre ríos de gente que entraba y salía: agentes judiciales con pistolas al cinto, hombres y mujeres con carpetas en la mano y cara de preocupación, flamantes abogados hablando por celular y burócratas de todo tipo, desde modestas secretarias hasta sagaces empleados con ambiciones políticas, todos en febril actividad, como colmena al mediodía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la recepción había cinco filas de bancas de madera sin respaldo ocupadas hasta el último centímetro por gente esperando alguna diligencia. Más adelante, un mostrador separaba al personal del público y tras él muchos escritorios organizados en cuadrícula. Sobre cada escritorio,  torres de papeles hacían un prodigio de equilibrio para no caerse, pero servían también perfectamente para ocultar a los empleados que se hallaban sentados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto el detective Daniel Franco se dejó ver en el mostrador, un empleado brincó de su escritorio haciéndole señas de saludo, como quien quiere llamar la atención al paso de una estrella de cine.  Se levantó de su lugar para ir a su encuentro, esquivando mobiliario y demás personal, al tiempo que le gritaba desde la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Detective Franco! ¿Qué anda haciendo por aquí? ¿Cómo está? ¡Qué gusto verlo! Permítame, permítame por favor, voy con usted, faltaba más, nunca hubiera imaginado verlo por aquí, qué gusto verlo otra vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco esperó a que terminara la ruidosa recepción y le extendió la mano con el mismo gesto, serio e impasible, con que una vez le dio las fotografías y grabaciones que le permitieron al sujeto divorciarse sin tener que dividir bienes por la mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Licenciado Figueroa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Detective ¡Le repito que qué gusto verlo! Créame que nunca me ha sido posible decirle lo feliz que soy y el mucho dinero que me ahorré gracias a usted y ahora por aquí, es un placer saludarlo, de verdad… –Insistía el sujeto sin soltar su mano y mirando alrededor, como buscando a alguien a quien presentarle a su héroe, que era considerablemente más alto que él-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vengo por información Licenciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro detective, usted nada más diga y yo le busco el expediente que me pida, estoy a sus órdenes, igual que esta oficina, o por lo menos hasta donde yo me puedo meter, lo que usted indique, mire que no me cansaré de decirle que es un placer hablar con alguien como usted…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco, serio, seguía con la mirada la hiperquinética alocución del individuo y esperaba para poder hablar. Cuando aquél por fin hizo una pausa, fue directo al grano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La noche de anteayer mataron a un norteamericano en la colonia Obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto guardó silencio repentinamente por unos instantes para mirar a Franco con ojos de asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿El gringo de la Obrera detective? –Preguntó en un tono de voz muchísimo más bajo que su perorata inicial. -¿Anda usted tras eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué hay con él? ¿Qué sabe al respecto? –Reviró Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Uff, eso es un notición detective! O iba a ser, pues. Le adelanto que eso nos puso de cabeza esa noche y tenemos prohibidísimo decir nada al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿O sea? –Preguntó Franco, siguiendo su costumbre de ser parco con sujetos como él, siempre dispuestos a la indiscreción, pues la regla es que, en conversaciones como esa, la información debía correr sólo en un sentido, el que al detective conviniera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- O sea, detective, que yo a usted le cuento todo, faltaba más. ¿Quiere que de una vez le diga que sé?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por favor –contestó el detective sin perder nunca su gesto adusto-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto tomó a Daniel Franco del brazo y lo condujo a un rincón del lugar mientras giraba su cabeza, repasando los alrededores, como si realmente pudieran aislarse en aquella kermés de denuncias, detenciones, víctimas de delitos, policías, periodistas, burócratas y demás personas que inundaban el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues mire, lo que sé es que lo mató una pandilla que actuaba en la zona, cuando llegó la policía hicieron un perímetro y los agarraron de inmediato, luego se los llevaron sin trámites a la grande y la razón, según esto, fue por algún asalto, pero parece también que ya lo conocían y el gringo les caía mal o algo así. Lo que sí puedo decirle es que los asesinos están presos y confesos, sí señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Está seguro de eso licenciado? ¿Diría que lo mataron para asaltarlo? ¿No sería para quitarle algo en particular, alguna razón más de fondo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Más de fondo? Pues no, por las declaraciones de los chavos que trajeron, que yo me enteré por casualidad detective, no vaya a pensar que por andar metiéndome en ese asunto, porque ni me tocaba, aunque antier sí me tocó guardia, pues me parece que la única razón es que le traían ganas y andaban pasados con algo. Les encontraron carrujos de marihuana y algunas dosis de cocaína que según andaban vendiendo, pero más bien se la estaban consumiendo. Según supe, todos llegaron drogados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La muerte de Campbell es casual, entonces Kuzmanovski no corre peligro, ni yo tampoco”, se dijo para sí Franco, desembarazándose de la leve inquietud que tenía cuando entró al Ministerio Público. Pero aún había otras interrogantes, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué dice que estuvieron de cabeza y tienen prohibido hablar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah, déjeme le cuento detective, que para eso soy su amigo, un amigo muy agradecido, si me lo permite, porque usted manejó mi problema como nadie lo hubiera hecho…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco lo miraba atento, pero con un destello cada vez más evidente de que la paciencia se le terminaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero bueno, le cuento, lo que pasa es que poco después llegó personal del gobierno, pero a otro nivel ¿me entiende?, con agentes especializados, y recogieron todo lo que hubiera respecto al crimen con el ministerio público que se encargó, aquí no quedó ningún expediente, creo que hasta el cuerpo que estaba en la Semefo se llevaron, incluso persiguieron a todos los reporteros para hablar con ellos y recoger todo su material y deben haber movido más arriba aún, porque en los periódicos ni en las noticias salió nada. Como si el asunto no hubiera ocurrido. A lo mejor hasta Seguridad Nacional estuvo metida en esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabe usted la razón? –Preguntó Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No sabe quién era? –Preguntó a su vez el burócrata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se apellidaba Campbell. –Dijo Franco al tiempo que se arrepentía del pequeño desliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues yo no supe cómo se llamaba, pero según corrió aquí esa misma noche, era hijo de un hombre importante de Estados Unidos, según, un hombre muy, muy rico detective, fortuna en serio. Incluso hubo algunos agentes como gringos también, me  imagino que de la embajada de allá, de Estados Unidos, se asomaron por aquí discretamente, como supervisando a los agentes del gobierno, se metieron enfrente de la calle a unas camionetas negras a hablar con ellos y luego se fueron. Rato después, cuando el turno terminó, no nos dejaron ir enseguida, fueron hablando con nosotros, uno por uno, para decirnos que por seguridad del país, no le contáramos nada a ningún reportero del gringo de la Obrera. Que yo recuerde, nunca había pasado algo así. Hasta amenazaron a los últimos dos o tres de la prensa que andaban aquí esa noche, que tuvieran cuidado con filtrar algo, porque no se la iban a acabar. ¿Está usted involucrado con eso detective?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estoy pensándolo –respondió cauto Daniel Franco, al tiempo que le dedicó una mirada fría, invitándolo a no preguntar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues yo no creo que haya mucho que investigar detective, los culpables están adentro y, como ya le dije, confesos y si hay algo más, usted sabrá, pero esos ya no serían asuntos de cuernos ¿O sí? Si está metida Seguridad Nacional o la embajada de Estados Unidos, el Vaticano, los extraterrestres o lo que sea, entonces esas ya son big liguers ¿me entiende? No le vaya a pasar algo a usted, que con todo respeto sí le digo, sin ganas de molestarlo, yo en su lugar hay lugares donde no me metería ¿no le parece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento el sujeto percibió por fin la mirada de Franco y comprendió que sus palabras habían tomado un rumbo equivocado e intentó corregir sobre la marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, yo se lo digo porque le tengo agradecimiento, no es que me importe ¿verdad? Este… ¿quiere saber algo más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tiene el nombre de las personas que agarraron?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es parte del expediente que ya no está, sé que se los llevaron, pero ya quién sabe qué es de ellos. Igual y ya ni están vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siniestra alusión incomodó a Daniel Franco, quien dejó pasar un segundo para recuperarse y hablando pausadamente retomó la última arista por averiguar del tema:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué sabe de una mujer llamada Julieta Díaz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ella quién es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era todo lo que Daniel Franco necesitaba oír, le extendió la mano al sujeto para darle un rápido apretón de manos para no darle oportunidad de que volviera a abrir la boca y salió de ahí hacia la agencia. Entonces recordó que por primera vez en muchos años, no había ido primero a la oficina para checar tarjeta y llenar un formulario de reporte con las actividades que realizaría durante el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VII&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5405317425509312656?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5405317425509312656/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5405317425509312656&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5405317425509312656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5405317425509312656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html' title='La Contraseña VI'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4189036339940828515</id><published>2010-11-08T14:29:00.000-08:00</published><updated>2010-11-11T06:23:49.808-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña V</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[ Por Cosmos02 ]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Un rompecabezas por armar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Primera Parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De lo que se trata es de manipular mentalmente todas las piezas que se tengan a la mano para ver si engarzan de un modo distinto al que en apariencia están. Y si bien el método no consiste en estar especulando constante e inútilmente, es importante no dejar detalles de lado que pudieran significar vacíos en la explicación de las cosas, como piezas faltantes de un gran rompecabezas. Para eso una gran mente debe estar siempre alerta, siempre observando, siempre ecuánime para que la razón trabaje sin tropiezos y a toda velocidad. La mirada de un detective, además, tiene que ser penetrante, pues debe estar adiestrada para ver más allá de lo ordinario, más allá de lo que los demás no pueden percibir a simple vista, pues la solución de los enigmas puede hallarse en las cosas más pequeñas, en los detalles ínfimos de una escena, una circunstancia, una conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Franco no podía recordar si eso se lo había dicho William Baskerville treinta y tantos años antes o si eran palabras de Sherlock Holmes a Watson leídas de nuevo la semana pasada, pero cuando vio el edificio del domicilio de Julieta Díaz, lo primero que le vino a la mente fue que se trataba de un par de jóvenes fugitivos que buscaban esconderse de Kuzmanovski, a pesar de lo que la noche anterior le había dicho el mismo polaco, tal vez alemán. Pero, en efecto, no se iba a dejar llevar por la especulación, no era correcto. El registro electoral de Julieta Díaz tenía unos cuatro años, por lo que no era lógica esa conclusión, pues eso los convertiría en los fugitivos más torpes del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El edificio era un cubo gris con pintura descascarada en la parte alta de sus paredes e intensamente grafiteado en la parte de abajo. Tenía cinco filas de ventanas perfectamente alineadas, dos por piso, lo que daba a pensar que, desde la parte que daba a la calle, debía haber sólo uno o dos departamentos por nivel, aunque Franco sabía ya que por lo menos eran dos, por el número del departamento. Desde la calle se alcanzaban a ver las jaulas para tender ropa en la azotea, así como tinacos de asbesto manchados de herrumbre sobre bases de tabique, también con grafitti. La entrada al inmueble era una puerta de lámina color negro a medio abrir, por lo que Franco no tuvo que tocar para colarse al interior. Los departamentos de la planta baja, por la ausencia de ruido en su interior, parecían vacíos. “Departamento 302”, recordó el detective mientras comenzaba a subir la solitaria y estrecha escalera de cemento y barandal de herrería que se mal iluminaba con el tragaluz roto del techo. En realidad no se imaginaba a un norteamericano viviendo aquí, pero Domínguez había dicho, traduciendo palabras de su jefe, que “viene con mucha frecuencia con una mujer con la que tiene relación y que probablemente se hospede con ella” ¿Él sería casado? Entonces este sería un escondite de otro infiel, una verdadera aguja en un pajar para una celosa esposa norteamericana. Pero Daniel Franco interrumpió nuevamente de tajo ese pensamiento recordando que no se trataba de otro de los tantos casos que siempre atendía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó al tercer piso y miró el cubo de las escaleras hacia abajo, el viento que entraba por el tragaluz silbaba en el edificio, ahondando su aire de abandono. Se paró frente al departamento y tocó la puerta de metal, pero no hubo respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasillo daba acceso a otras dos viviendas, una enfrente, con el número 303 y otra a la derecha, el 301, cuya puerta comenzó a abrirse lentamente. Al voltear, el detective vio a una niña de no más de seis años que habló en voz alta: “Abueeee, ya vinieron a buscar a Julieta”. “Aquí es”, pensó el detective congratulándose por la agilidad de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A quién busca? –Dijo una mujer morena, de baja estatura, robusta y con el cabello canoso. Tenía un delantal sobre un vestido verde oscuro y zapatos abiertos de plástico. El tono de su voz era hostil, como si hubiera sorprendido a un intruso. A Daniel Franco le pareció que debía tener más o menos su misma edad, sesenta años, tal vez un poco más y, literalmente, había tenido las manos metidas en la masa, haciendo tortillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buenas tardes –contestó gentilmente- busco a la señorita Julieta Díaz ¿vive aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ella no está, ni va a estar luego ¿Quién es usted? ¿Qué quiere? –respondió la mujer aumentando la brusquedad de sus palabras. Tras ella, asomó la cabeza otra mujer, una adolescente que miró con curiosidad al detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deseo localizar a la señorita Díaz –respondió nuevamente buscando un tono de voz que aminorara las reticencias de la mujer mayor. Entonces la adolescente habló entrecerrando los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De parte de quién viene? ¿Es usted amigo de ella? –Dijo la joven que debía tener unos 16 o 17 años, también de poca estatura, más o menos como la mujer mayor pero sumamente delgada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El detective comprendió enseguida que ella sería mejor interlocutora que la primera, por lo que habría que dar las respuestas necesarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy el detective Daniel Franco, deseo localizar a la señorita Díaz porque ando buscando a un norteamericano, de nombre Ethan Campbell.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Ita” está muerto –dijo la mujer mayor abruptamente-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cállate abue, - le reconvino la adolescente. Entre ambas, la niña se apretujaba buscando espacio para ver -¿Es usted amigo de ella o viene por el disco? –insistió en saber la joven retomando la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El detective se contuvo un momento, no podía someter a esas mujeres a un interrogatorio, primero tenía que ganar su confianza si quería obtener información. De cualquier modo, el “Ita está muerto” le impactó como una bofetada sorpresiva. Se dio un momento para repasar rápidamente las piezas que ya tenía: Si está muerto, eso explica que no haya llegado a la cita, por lo que probablemente no existieran razones para que Campbell estuviera huyendo de su cliente, lo otro era saber de qué disco estaban hablando, pero tal vez sería un error demostrar que no tenía información sobre ningún disco. Si eso era relevante para su caso lo respondería Kuzmanovski, por lo que no habría porqué insistir de momento en él. Por tanto, lo importante era la información sobre “Ita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señorita, deseo ayudar a Julieta Díaz –dijo pensando que ese argumento le generaría simpatía-, pero debo hallarla. ¿Qué dice que le pasó a Ethan Cambpell?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adolescente lo miró un momento y suspiró. Había decidido que Franco era de fiar ahora que demostraba también saber de la existencia de “Ita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A Ita lo mataron antenoche aquí enfrente en la banqueta ¿No vio la cruz que está casi en la entrada? Julieta se fue, pero me dijo antes de irse que vendrían a buscarla, me dijo que les va a devolver el disco, pero quiere que la dejen en paz. Si usted viene por eso, le doy el papel que me dejó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿La cruz? ¡Maldición!” Pensó Daniel Franco. Buscando estar atento a todos los detalles, había dejado de lado la cruz de cal en el piso que como ofrenda las vecinas que conocían a Julieta habían puesto al día siguiente en el lugar donde había muerto Ethan Campbell, con veladoras y flores de cempasúchil. Era una torpeza imperdonable no haber reparado en algo tan evidente y la inocente pregunta de la adolecente se lo había hecho notar como una bofetada al rostro. Había ignorado la cruz como si fuera parte del paisaje a pesar de estar a unos metros de la entrada del edificio, sobre la misma acera. Daniel Franco sintió como si tuviera una espina molestándole en el costado. Si estos descuidos se acumulaban, las cosas no marcharían bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julieta Díaz ignoraba a los muchachos de la cuadra, pero no a sus mujeres, menos aún estas tres vecinas a las que había ayudado en diversas ocasiones y con las que, junto con Ethan, había desarrollado una amistad cercana. Daniel Franco percibió eso, ellas eran el conducto a Julieta, aunque dada la encomienda inicial, el énfasis estaba en descubrir con detalle qué había ocurrido con Ethan Campbell.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo lo mataron? –Preguntó Franco adquiriendo un genuino aire de preocupación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Le metieron un balazo, ahí quedó tirado todo lleno de sangre, luego vino la policía y se lo llevaron –contestó la mujer mayor acelerando las palabras y haciendo un ademán hacia el piso con la mano derecha para enfatizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tan buen muchacho que era –continuó la señora ya sin reticencias-, no sabe cómo estamos aquí todas las vecinas enojadas por eso y ahora mire, no sabemos dónde está Julietita pues se tuvo que ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deme el papel que le dio Julieta, intentaré protegerla –Dijo Franco dirigiéndose a la joven mientras sentía cierta conmiseración por esas mujeres, con Julieta misma aunque aún no la conocía. La muchacha entró a su casa y volvió enseguida con una hoja de papel arrancada de un cuaderno. Al recibirla, Franco vio claramente que la mirada de la adolescente era un ruego clamando auxilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julieta es nuestra amiga y nos ha ayudado mucho. La vimos muy preocupada…yo creo que tiene miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El detective extendió el papel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;judieliz_0896@yahoo.com.mx&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un correo electrónico, esta mujer es inteligente”, pensó Franco, que aunque no era experto en informática, tenía los conocimientos básicos para saber qué implicaciones tenía ese dato: había tendido un medio de comunicación efectivo e impersonal. Dejó el mensaje de que devolvería el disco, cualquier cosa que eso significara, pero no se arriesgaría personalmente con quien le escribiera. “Ya veremos qué hay con ese disco”, reflexionó al tiempo que imaginaba un rompecabezas aún incompleto con la imagen de una joven corriendo, un cadáver en el piso y un hueco en el centro en forma circular, en forma de un disco compacto, elementos que ya podrían permitirle llamar a aquello un caso, un auténtico caso de detectives.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo dijo que se llama? –preguntó la adolescente sacándolo de su repentino marasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Franco se permitió algo que nunca le había sido posible hacer mientras tratara con engañados, pero que siempre había estado entre sus sueños más escondidos, a pesar de su edad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Franco, Daniel Franco...detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-vi.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña VI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4189036339940828515?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4189036339940828515/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4189036339940828515&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4189036339940828515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4189036339940828515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html' title='La Contraseña V'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-8929097545893616664</id><published>2010-11-03T19:13:00.000-07:00</published><updated>2010-11-08T19:56:09.253-08:00</updated><title type='text'>La Contraseña IV</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Por Cosmos02&lt;/span&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un caso para Daniel Franco&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:60%;"&gt;Segunda Parte&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Al entrar a su casa, la profesora Estela Gómez dejó su portafolio sobre un sofá y se dirigió de inmediato a la cocina para beber agua. Corroboró las ollas con comida que sobre la estufa dejó su cocinera. Luego fue a la recámara a cambiarse los zapatos. En el camino de vuelta se paró frente al reclinable de la sala donde Daniel Franco alejaba su brazo para ajustar la distancia del libro a su presbicia,  al verla se bajó los anteojos  para leer a la punta de la nariz para mirarla por encima de éstos, le dedicó una leve sonrisa y se enderezó al tiempo que ella se agachaba hacia él para besarle la mejilla. Sus rostros se encontraron a medio camino y ella le correspondió con una caricia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;- Querida ¿cómo te fue hoy?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Bien amor, bien. Me entretuve unos minutos hablando con la madre de un niño que suspendí tres días. Según las nuevas normas, ya no se puede más, merecía un mes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Desventajas de ser la directora querida –respondió Franco afectuosamente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Así es ¿Cenamos de una vez?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Cuando digas. -contestó Daniel Franco.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;La esposa del detective no había dado dos pasos hacia la cocina cuando sonó el teléfono. Se desvió al esquinero donde estaba el aparato. “Esa es una de mis hijas”, dijo al tiempo que tomaba la llamada. Daniel Franco, sin contestar, se arrellanaba en el sillón para intentar leer un par de párrafos más de una novela de Ken Follet antes de que tuviera que pararse a la mesa. Sin embargo, no había logrado retomar la lectura cuando la respuesta de su esposa al aparato lo hizo enderezarse de súbito en su asiento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Mister William, qué gusto saludarlo –dijo Estela-. ¿Cómo ha estado? Muy bien, gracias ¿Daniel? Sí, por supuesto, enseguida lo comunico.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;No había  colocado aún la bocina sobre el mueble cuando Daniel Franco ya estaba junto a ella extendiendo la mano para tomar la llamada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Tranquilo amor, es tu jefe, lo más seguro para saludarte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Ex jefe Estela –dijo en voz baja y tapando con una mano la bocina-.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Crees que esté pasando algo malo? – Preguntó mientras abría los ojos con sorpresa al ver el gesto de preocupación de su esposo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Ya veremos –contestó el detective mientras calculaba que era ya más de un año que no había vuelto a hablar con él desde que se retiró, por lo que sólo algo muy especial podía haber motivado la llamada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Mister William ¿Está usted bien?... Yo estoy muy bien, muchas gracias…. Estela también señor, gracias.  ¿Ahora mismo? Desde luego, voy para allá señor. Así es, llego en menos de una hora.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Colgó el teléfono y miró a su esposa más intrigado que preocupado. William Baskerville quería verlo en la agencia en ese mismo instante, por lo que fue a quitarse el pijama de franela que ya tenía, se vistió con la misma ropa que usó durante el día, tomó su típica chamarra de piel del respaldo de una silla y se dispuso a sacar su auto del garaje.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Vuelvo lo antes posible –dijo mientras descubría que su esposa lo miraba realmente preocupada, pues muy rara vez su trabajo lo obligaba a salir de su casa de noche sin estar previamente agendado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Espero que no esté pasando nada serio Daniel, cuídate mucho.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Duérmete, regreso pronto. –Contestó el detective.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Me hablas si no es así. –Le reconvino ella.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Pasaban de las diez de la noche y aunque las calles no estaban desiertas, el tráfico no representó ningún problema para su traslado. En poco tiempo se encontraba sobre avenida Reforma y unos minutos más tarde tocaba el claxon al conserje del edificio de oficinas donde estaba la agencia de detectives. El vigilante abrió el portón de reja que daba acceso al estacionamiento subterráneo y Daniel Franco metió su coche al tiempo que saludaba con la palma de la mano izquierda, igual que cada día durante tantos años.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;El estacionamiento estaba casi vacío y unos cuantos focos mal iluminaban el espacio. Daniel Franco estacionó su auto en el cajón de siempre y desde ahí vio el automóvil en el que se trasladaba William Baskerville, siempre en compañía de su chofer. Se dirigió al elevador preguntándose qué podía haber ocurrido para que tuviera que ir a la oficina a esa hora. Por su mente revoloteaba la idea de algún accidente, tal vez a Guillermo Baskerville, proyectando sus propios deseos, o algún otro hecho fortuito que implicara ir a hacer alguna diligencia urgente para su ex jefe y que por eso lo citaba ahí con esa premura. Con todo, Daniel Franco sentía admiración y afecto por Míster William, como lo llamaba, por todo lo que le había enseñado y por darle un oficio y trabajo durante toda su vida, por lo que siempre estaría a su disposición si se lo requería. Para él, ese hombre había sido como un mentor, paciente y amigable, que lo había guiado como lo hubiera hecho un padre. Daniel Franco era un hombre de lealtades firmes, sin dobleces ni truculencias y si a alguien le había dado su lealtad, ése era William Baskerville y éste lo sabía perfectamente. De hecho, era el único de los muy pocos detectives que, habiendo sido adiestrados directamente por el detective inglés, no se había independizado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Todo el piso 16 del edificio pertenecía a “Baskerville y Asociados”. Al abrirse el elevador, lo primero que se veía era un muro de cristal con el logo de la agencia, una silueta estilizada de Sherlock Holmes, el cual estaba iluminado por un foco de neón empotrado en el plafón. El resto de las áreas, los cubículos, la sala de juntas, la recepción y demás, estaban apagados, excepto la oficina que había pertenecido a su ex jefe, al final del pasillo que se extendía a mano izquierda de  Daniel Franco. Ambas luces, la de la oficina y la del logo, eran puntos que trazaban una oscura línea recta que caminó sin prisas, obviamente familiarizado como si fuera su propia casa. Al llegar al final del pasillo dobló a la derecha y en la puerta del privado se encontró con el chofer de William Baskerville.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Detective Daniel Franco, es un placer saludarlo. – Le dijo el chofer extendiéndole la mano.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Señor Joaquín, el gusto es mío. –Respondió el detective mientras apretaba su mano con aprecio. El chofer también llevaba muchos años de servicio, por lo que su amistad ya era añeja. Enseguida el chofer le abrió la puerta al tiempo que le hacía con la cabeza la seña de que pasara. En el cruce de miradas, Daniel Franco no pudo discernir nada que le adelantara de qué se trataba. Al entrar, escuchó cómo cerraban la puerta tras de sí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;El cuarto era una lujosa oficina rectangular con recubrimiento de madera en las paredes color caoba, igual que el librero que se encontraba atrás del escritorio del fondo. El ambiente estaba iluminado de modo desigual por luces de neón como la del logo: una sobre el escritorio, otra proyectando su haz sobre un cuadro en la pared y otro par sobre una mesa de centro que estaba a unos metros del escritorio, rodeada por sillones de piel. En el muro opuesto al del cuadro, una amplia persiana guardaba un vasto paisaje de la ciudad, oscureciendo esa parte de la oficina.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;William Baskerville se encontraba sentado de espaldas a la puerta, en uno de los sillones de piel, encorvado como si dormitara. Al escuchar la cerradura, se levantó apoyándose en ambos brazos, que luego le extendió a Daniel Franco para saludarlo con un abrazo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Mi muy estimado amigo, qué gusto verte de nuevo. –Dijo William Baskerville con el viejo acento inglés que aún asomaba sobre un castellano perfecto. Daniel Franco lo miró con afecto, pero guardó silencio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Debes saber que te he extrañado al igual como he extrañado la agencia. –Mister William dejó pasar unos instantes, miró al vacío y añadió: - A quien más extraño es a Mercedes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Fue inevitable para el detective concluir que míster William se veía distinto, lento, viejo definitivamente. Ya no tenía ese ímpetu con el que enfrentaba con interrogatorios a sus interlocutores, ni ese brillo inquisitorio en la mirada. La sonrisa sarcástica, esa mueca con la que presumía su superioridad intelectual sobre los demás, había desaparecido. Ahora tenía el gesto amargado de un hombre que se sentía solo. Su pelo había terminado por ser completamente blanco y estaba evidentemente más encorvado, dejando de ser ese impresionante detective inglés alto y delgado, de nariz aguileña, cara angulosa, pómulos sobresalientes y su eterna pipa en los labios, que parecía siempre dispuesto al interrogatorio, a la deducción, a la conclusión mental rápida y aguda. Vestía camisa de franela a cuadros, pantalón de vestir, suéter abierto de lana y mocasines, en contraste con los impecables trajes que siempre solía usar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Pero no vine a quejarme contigo viejo amigo, sino a decirte que tengo un caso para ti. –Dijo sin soltarlo aún de los hombros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Impasible como era su costumbre, Daniel Franco apenas y arqueó una ceja, pero siguió pendiente de las palabras de su maestro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Es algo que deseo atiendas de inmediato. Un amigo mío de Inglaterra se ha comunicado conmigo solicitándome su ayuda y he decidido que tú te hagas cargo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Puede canalizarlo a la agencia como siempre míster William. –Respondió Daniel Franco.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Y que te quedes esperando un caso otra vez amigo mío? ¿Creías que no lo había adivinado, que no lo sabía? Conozco tus sueños Daniel– William Baskerville sonrió bondadosamente- No olvides quién soy, también se perfectamente lo que ocurre aquí, se lo que hace mi hijo Guillermo. No lo apruebo pero como comprenderás ya no me es fácil intervenir. A veces pienso que debí haberte dejado la agencia a ti, pues te considero un hijo tanto o más que el propio Guillermo. Si debo ser honesto conmigo mismo, no es lo que siempre pensé, resultó un idiota.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Preferiría no opinar al respecto míster William. –Reviró Franco lacónico, sin dejarse sorprender por los resabios de sagacidad que aún mostraba su antiguo jefe.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Lo sé, pero también sé que muy probablemente ésta sea la última oportunidad para ambos querido Daniel. Para mí de cumplir una promesa nunca dicha, pero siempre pendiente y para ti de cumplir una misión ¿No te parece? Deseo que te encargues de esto ¿Lo harás?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Usted sabe que si míster William. – Dijo Daniel Franco sin traslucir ningún sentimiento, pero internamente emocionado –Dígame qué ocurre –continuó.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Siéntate, siéntate por favor, conversemos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;En ese instante el chofer abrió la puerta y anunció la llegada de “su cita míster William”. Dos hombres entraron a la oficina obligando a los detectives a ponerse de nuevo de pie. Uno de ellos era un joven de no más de treinta años, vestía de traje y traía el pelo engomado. Tenía rostro de inocencia y al andar buscaba siempre un espacio a la derecha del otro, un tipo más alto que cualquiera de los otros tres,  una montaña de humanidad de gesto fiero y ojos negros, canicas que recordaban la mirada de un tiburón, pero resaltada por una papada que empequeñecía a una quijada de por sí también grande. Vestía un traje visiblemente más fino que el del joven, con pisa corbatas de oro que remataba en una piedra roja igual a la de las mancuernillas. En su cuello, ancho como tronco de árbol, colgaba una gruesa medalla de oro y en cada mano, además de sendas esclavas, había vistosos anillos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;El joven, atinadamente, se dirigió a William Baskerville:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Sr. Baskerville, mucho gusto, soy el intérprete del Sr. Víctor Kuzmanovski. Desde Inglaterra el Sr. Khan nos ha dicho que contactemos con usted y que ya le dio algunos antecedentes del problema que nos trae aquí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Tan pronto como comenzó a responder William Baskerville, el joven traducía al oído del gigante, al que tenía que acercarse inclinando hacia arriba la cabeza y procurando un tono de voz bajo, pero audible.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Así es, algo me ha dicho míster Khan, amigo de hace muchos años y por eso le he pedido al detective Daniel Franco que viniera, pues él se encargará de su asunto. Como podrán ver fácilmente, yo ya no estoy en condiciones de ayudarlos directamente – dijo al tiempo que abría los brazos como para mostrarse a sí mismo-. Pero sentémonos para conversar como es debido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;De las palabras del traductor, que alcanzó a escuchar del susurro al oído de Kuzmanovski, Daniel Franco concluyó que hablaban en algo parecido al alemán, polaco, húngaro o alguna lengua similar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Kuzmanovski habló a su vez al oído de su intérprete para luego mirar fijamente a Franco con sus ojos de tiburón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Deseamos localizar a una persona de nombre Ethan Campbell. Teníamos una cita hoy al mediodía y no llegó. Iba a encontrarse con el señor Kuzmanovski en el hotel Nikko, donde nos hospedamos, y no apareció. Es imprescindible para nosotros localizarlo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Daniel? – Dijo Míster William como autorizándolo a hablar para que preguntara lo pertinente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Él vive aquí o también viene de Europa? – Preguntó Franco, asumiendo desde dónde viajaban sus interlocutores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- El viene de los Estados Unidos – Contestó el joven después de traducir para su jefe y escuchar su respuesta, confirmando la suposición de Franco. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Saben dónde se hospeda? Tal vez sea tan simple como trasladarse a su hotel y preguntar por él.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- No lo sabemos. –Dijo el joven después de un nuevo intercambio de palabras- Sabemos que viene con mucha frecuencia con una mujer con la que tiene relación y que probablemente se hospede con ella.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Saben su nombre? – Preguntó Franco sin inmutarse, pero internamente algo impaciente por el trámite preguntar-traducir-responder-traducir que con cierta parsimonia hacía el joven intérprete y haciendo de la conversación un proceso bastante lento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Víctor Kuzmanovski sacó un teléfono inteligente y con un dedo comenzó a pulsar en la pantalla táctil. En sus grandes y gordas manos, el aparato daba cuenta de su existencia por la luz que desprendía, dando la impresión de que era su propia mano la que brillaba. Después de unos cuantos garabateos con la punta de su dedo, Kuzmanovski le mostró la pantalla a su intérprete y éste contestó:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Julieta Díaz, Julieta Díaz Elizarrarás. Debe tener más o menos la edad de Ethan Campbell, algo menos de treinta años. Por lo que sabemos, si la encuentra a ella, encontraremos a Campbell con seguridad. Le adelanto que solo tenemos ese nombre, no un domicilio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Algo más –Dijo Franco- ¿Es posible saber el motivo de su encuentro? –Para sus adentros, Franco se preguntaba si ese enorme sujeto, de vestir ostentoso y en apariencia implacable para sus fines, no estaría buscando cobrar una deuda tal que obligara a Ethan Campbell a esconderse en México, lo que complicaría las cosas, pues en dicho caso no sería tan sencillo encontrarlo. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no le dio elementos para saber si se equivocaba o no.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Dice el Sr. Kuzmanovski que eso no es de su incumbencia, que él solo le pide que localice a Julieta Díaz para encontrar a Ethan Campbell, es todo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Perdone que insista –respondió Franco frunciendo un poco más el ceño-, tal vez hice mal el planteamiento, lo que quiero saber es si Ethan Campbell tuviera alguna razón para no acudir a la cita.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Ninguna –respondió el traductor tras un instante, titubeó un segundo y añadió, aparentemente por su cuenta- por lo demás, como ya dijo el señor Kuzmanovski, no es de su incumbencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Daniel Franco brincó la vista del intérprete hacia Kuzmanovski y se encontró con un gesto hostil en una mirada sin brillo. Volteó a ver a su mentor y maestro y éste afirmó con la cabeza acompañando el movimiento con un lento pestañear, era evidente que se sentía cansado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¿Qué es lo primero que vas a hacer querido amigo? –Dijo William Baskerville.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Buscar el nombre de esa mujer en el sistema, en el registro federal de electores. Si no resulta, usaré el método habitual de localización –Respondió el detective-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- ¡Qué útiles nos son nuestros contactos en la política! ¿No te parece querido Daniel?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Así es míster William.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Los cuatro hombres se despidieron no antes de anotar la habitación del hotel donde se hallaban Kuzmanovski y su ayudante e intercambiar números telefónicos del hotel y celulares.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Minutos más tarde, mientras William Baskerville se marchaba, Daniel Franco encendía la computadora de su pequeño privado para hacer una consulta a la base de datos del Registro Federal de Electores que Baskerville había obtenido extraoficialmente de un amigo del gobierno. Para fortuna de Franco, solo había una Julieta Díaz Elizarrarás en la ciudad de México y además coincidía con la edad de la mujer que estaba buscando.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Tomó su teléfono celular y marcó al de su esposa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;- Nada serio querida, voy de regreso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal;font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;Al día siguiente iría a dicho domicilio y, lamentablemente –pensaba Franco-, a eso se reduciría su examen de graduación como detective, aunque tuviera un sinodal tan extravagante como Kuzmanovski. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-v.html"&gt;La Contraseña V&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-8929097545893616664?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/8929097545893616664/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=8929097545893616664&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8929097545893616664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/8929097545893616664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html' title='La Contraseña IV'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-982714456937455612</id><published>2010-10-31T07:58:00.000-07:00</published><updated>2010-11-03T20:51:23.629-07:00</updated><title type='text'>La Contraseña III</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;[Por Cosmos02]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;II&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Un caso para Daniel Franco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;Primera parte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Para Daniel Franco ser detective privado era una rutina monótona y ya muy poco tolerable. Cumplía, sin embargo, puntualmente con todos los encargos que se le daban contando con tristeza los días que le faltaban para que la jubilación fuera inevitable. Su nuevo jefe, Guillermo Baskerville se había encargado de minar inexorable, paulatina, pero sutilmente, un poco de su dignidad cada día, con la esperanza de acelerar su retiro, y él había cometido el error de aceptarlo en silencio. Ya ni siquiera le divertía ganar las apuestas que hacían con él sus compañeros y en donde su récord de triunfos era impresionante. Al detective Daniel Franco le bastaba ver el expediente de la persona a investigar, su edad, ocupación, domicilio, la dirección de su trabajo, sus ingresos, el automóvil, su fotografía y, tal vez, su marca de ropa, para saber si tenía o no, y en qué hoteles, citas clandestinas. A veces llegaba al extremo de adivinar los días en que éstas ocurrían, la hora y si eran con alguien de su propio lugar de trabajo o fuera de él, con amantes consuetudinarias o de paga, y todo con solo ver los antecedentes del caso. En casi cuarenta años de hacer pronósticos sobre infidelidades, apenas y se había equivocado un par de veces, una para bien de la pareja, otra para mal. Aun así, sus compañeros insistían en apostar contra él, en lances cada vez más arriesgados, pensando que su evidente hartazgo del tema lo llevaría a equivocarse. Craso error. Daniel Franco no dejaba de aguzar su ya muy adiestrado instinto, por lo que su primera afirmación, después de ver la información disponible, casi siempre era la conclusión del caso. La corroboración venía después, a veces con unos pocos matices, y con ella el cobro de las apuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, para Daniel Franco, detective de la agencia “Baskerville y asociados”, perseguir infieles no solo ya no representaba ningún reto, ninguna emoción, sino que se había convertido en el estigma de su vida, en una condena infamante. El título de “mejor sabueso de infieles” que le habían puesto en la agencia no lo llevaba con orgullo. Al contrario, le clavaba en la autoestima el vergonzoso papel de delator de rompecorazones, lo que distaba mucho de la imagen que tenía sobre la verdadera labor de un detective. Y lo lamentaba aún más cuando veía cómo sus compañeros eran asignados a casos más interesantes, como localizar personas desaparecidas, investigar actividades de espionaje industrial, deslealtades de algún ejecutivo, o diseñar la seguridad organizativa de una empresa para prevenir fraudes y, en general, todo el catálogo de servicios que la agencia ofrecía. Pero Daniel Franco no se quejaba. A sus sesenta y un años era un hombre parco para hablar, aparentemente impasible y que aún mantenía una mirada severa, escrutadora en un rostro que se había hecho más y más adusto con cada vergonzosa discusión que se daba entre cónyuges después de sorprender al o la infiel in fraganti. Entonces Daniel Franco los miraba, una vez más, discutir con los mismos argumentos, las mismas excusas, las mismas recriminaciones que hacía tantos años, como si se tratara de los mismos personajes, amargándose como si ese drama le incumbiera personalmente, como si él fuera quien acusaba o quien recibía los gritos. Por fortuna, dada su edad, lo hacían acompañar de otros dos detectives más jóvenes, físicamente impresionantes, para que intervinieran cuando él preveía que el encuentro iba a ser violento. Su jefe, Guillermo Baskerville, lo detestaba, pero no pensaba permitir que sufriera algún daño. Así, al menos, se evitaba la necesidad de ponerse en la línea de fuego del conflicto, e incluso, últimamente, podía darse el lujo de alejarse discretamente de los sucesos. Por eso se alegraba internamente cuando la parte sorprendida reaccionaba huyendo, sin querer enfrentar a su pareja, ahorrándole la escena. Sólo entonces se permitía una muy discreta sonrisa mientras miraba a algún infiel correr por el estacionamiento de un hotel. Ni qué decir cuando el cliente sólo solicitaba pruebas suficientes para tramitar un divorcio. Entonces todo era más sencillo, tan impersonal como sacar algunas fotos, tomar algunos videos, grabar alguna conversación sin que el involucrado se enterase quién había sido y luego dar el asunto por concluido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sabían de la creciente animadversión de Daniel Franco por los casos de conducta conyugal, pues era evidente, pero ninguno conocía la razón. Nunca se lo había confesado a nadie, ni siquiera a su ex jefe, y maestro, al que lo había reclutado para convertirlo en detective cuarenta años antes, William Baskerville, padre de su jefe actual Guillermo Baskerville, pero a Daniel Franco, especialista en cazar infieles, esta actividad no lo decepcionaba tanto como el no haber tenido nunca un caso verdadero, un misterio cuya resolución hubiera podido poner a prueba su inteligencia, su ingenio inductivo y deductivo, pero más aún, las técnicas de investigación y raciocinio que William Baskerville le había enseñado prometiéndole una carrera profesional llena de peligros, de sofisticados malhechores desenmascarados, de intrigas soterradas que serían develadas después de una intensa y apasionante investigación plena de acertijos, con personajes excéntricos y esquivos. Ilusión que, además, Daniel Franco alimentó leyendo a Conan Doyle, Agatha Christie, Vázquez Montalbán, pasando por cuantos encontraba a su paso en la propia biblioteca de la agencia, desde John Le Carré y Paul Auster, hasta Paco Ignacio Taibo II y Roberto Bolaño. Mientras fuera investigación detectivesca, su imaginación no le impedía encarnarse incluso en personajes como el padre Quart de Pérez-Reverte o Dupin de Allan Poe. Daniel Franco gozaba profundamente de la literatura del género, dándose una vida que su realidad de detective le negaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, William Baskerville, su maestro, había llegado a México comisionado por Scotland Yard para perseguir un caso que era del interés de la Corona Inglesa y ahí se quedó a vivir. Resuelto el caso, renunció al servicio y fundó su propia agencia de detectives poco antes de casarse. Conoció a Daniel Franco, veinte años más joven que él, y lo contrató como su primer ayudante. Sin embargo, en México no parecía haber mucho interés por contratar a un detective inglés, por lo que William Baskerville aprovechó cuanto contacto tuvo a su alcance para investigar infieles entre matrimonios de la alta sociedad, que era un servicio demandado si se ofrecía con suficiente discreción y buen gusto, y que daba muy buenas utilidades. Enemigo de la imagen del detective solitario, que despachaba en una oficina sucia y oscura, que se moviera siempre en el bajo mundo, tratando con rufianes y prostitutas, William Baskerville concebía a la agencia como una empresa que debería registrar año tras año un crecimiento sostenido. Por eso se ponía sus mejores galas y asistía a cuanto evento social se pudiera colar, cosa que no le costaba trabajo por su facha de inglés alto y distinguido, de cada día mejor castellano y con mirada de persona sagaz e inteligente, así fuera a una fiesta en alguna embajada o en los mejores palcos en el hipódromo. De ese modo, poco a poco, iba multiplicando los casos en los que se enganchaba, aumentando las ganancias y haciendo crecer la agencia, al tiempo que especializaba a Daniel Franco en esa actividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, “Baskerville y Asociados” (que en realidad no los tenía) se consolidó y diversificó sus servicios, pero a William Baskerville le costaba mucho trabajo negar la asistencia de su mejor hombre para perseguir infieles, postergando siempre su promesa de asignarlo a los pocos casos que pudieran representar peligro, los cuales atendía directamente. Por afecto a Daniel Franco, William Baskerville lo excluía de aquello que hubiera aceptado con pasión, aunque significara riesgo para su vida. Y pasaron los años, uno esperando poder titularse de detective al fin y conformándose con serlo mientras leía más y más libros, se casaba, formaba familia y crecían los hijos,  el otro protegiendo a su alumno más brillante. Así, William Baskerville, con casi ochenta años encima y su esposa recién enterrada, decidió retirarse, dejando al frente de la agencia a su hijo Guillermo, quien desde niño vio con celos a Daniel Franco, por toda la atención que le prodigaba su padre y que en diversas ocasiones le negara a él. Por eso, cuando por fin tuvo en sus manos la agencia, Guillermo saturó de casos de infieles a Franco, habiendo percibido que no los deseaba, para incitarlo a renunciar y cruzando los dedos porque alguna vez se equivocara y poder humillarlo ante los demás detectives de la agencia. Pero Franco se mantenía invicto pese a todo, con lo que la relación entre ambos era siempre tensa, agria, con miradas hostiles, uno esperando un error y el otro resistiendo hasta el último día, para no perder su liquidación y su pensión. Él, que hubiera preferido ser un detective solitario y de gabardina, de cigarrillo en la boca y sombrero de fieltro, sin más despensa que una botella de vino y un poco de pan, que despachara en un cubículo con luz amarillenta y escritorio desordenado, siempre a la espera de una bella y misteriosa dama que llegara contando una historia que pusiera en peligro su existencia y reputación, era en realidad un empleado de una corporación de detectives con nómina, prestaciones de ley y horario fijo, y cuyos clientes eran atendidos, más bien, por promotores de ventas.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/11/la-contrasena-iv.html"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: georgia;"&gt;La Contraseña IV&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-982714456937455612?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/982714456937455612/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=982714456937455612&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/982714456937455612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/982714456937455612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html' title='La Contraseña III'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-9091151337857406357</id><published>2010-10-26T19:59:00.000-07:00</published><updated>2010-10-31T16:48:22.763-07:00</updated><title type='text'>La Contraseña II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Por si te perdiste las partes anteriores:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña I&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Noche sin luna&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;Segunda parte&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Julieta Díaz, lo dejaste salir y sabes que ése es un grave error. Tú que siempre eres mesurada, prudente y reflexiva, q&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ue &lt;/span&gt;tomas las peores noticias ecuánime. Hoy explotaste en furia por lo que él vino a decirte, por hablar precisamente después de hacer el amor. Ese acto tan intenso al que se entregan con frenesí durante los pocos días de cada mes en el que él está contigo, por lo que el tiempo es un enemigo que acelera su paso mientras se miran, se besan y fusionados en un abrazo recorren esta pequeña galaxia del primero al último sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero conoces la lógica del Poder, sabes que con el Poder no se juega, que sus reglas son implacables e inmisericordes. Tenías que disgustarte como lo hiciste porque su osadía es de las caras, de las imperdonables, las que destrozan, las que te obligan a huir y esconderte por siempre si quieres salvarte de su venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él llegó a la hora exacta según su mensaje, se abrazaron y besaron, platicaron y comieron en la modesta mesa de tu departamento. El venía radiante, feliz, traía los ojos de un niño que se divierte con la travesura que acaba de hacer. Se amaron y habló. Fuiste sintiendo sus palabras como metal derretido sobre tus razones, sobre tus propios planes, sobre tu vida. Ethan llegó para echarlo todo a perder, para proponer algo que parecía simple, pero que sabías no lo era. Por el contrario, podría convertirse en el estigma de sus vidas, por lo menos de su vida y, por tanto, el fin de tu relación con él. Por eso te enojaste, porque no era una travesura, lo que él hizo es un crimen. Más que un crimen, peor aún, una afrenta al poder de su padre que no perdonará y que, en su propia reacción, podría arrastrarlos a todos. El creyó que exageraste al disgustarte así, pero sabes que no, que lo que hizo equivale a irse a ofrecer de sacrificio a un poderoso leviatán encolerizado que lo va a engullir sin remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás enojada Julieta y ante el asombro por tu actitud, él salió molesto también, para hablar de nuevo cuando estuvieran tranquilos. Sin embargo, ahora te embarga la preocupación. Ambos se precipitaron y rompieron una regla que tú, por precaución, pusiste: jamás salir de este departamento después de las diez de la noche. Si querían divertirse hasta tarde, saldrían desde temprano y regresarían al día siguiente, preferible quedarse en un hotel para nunca transitar de noche por estas calles peligrosas. Pero ambos olvidaron la regla y tú lo dejaste ir, sin saber siquiera a dónde, ni a qué hora volvería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminabas preocupada por la estancia, mirando de vez en vez la computadora portátil y el disco que él dejó sobre la mesa, motivo de la discusión, cuando escuchaste el disparo. El sobresalto del corazón te dijo que la desgracia estaba más cerca de lo que habías imaginado. Corriste a la ventana y un resquicio entre las nubes dejó pasar el brillo de la luna suficiente para que distinguieras su silueta en el asfalto, haz blanco señalando la tragedia, frente al edificio, con una violenta rosa en el pecho, sin notar que cinco sombras se confundían con la oscuridad, huyendo veloces por las calles sucias al abrigo de esta noche asesina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajaste volando las escaleras para toparte con una mirada sin vida que te cuestionaba desde el vacío. Tu angustia se transformó en la contundente certeza de lo irremediable y te derrumbaste a su lado para llorar tapándote la cara mientras más de dos años de tu vida morían también ahí mismo. Una cacofonía de escenas danzó enloquecida en tu mente: su cuerpo en el suelo, su cuerpo tibio en tu cama, el día que se conocieron en Cancún, la primera vez que volvió con flores en las manos, la manera en que siempre lo aleccionaste regañándolo mientras sonreías, los días de playa, los momentos recientes en que sacaba una computadora portátil de su mochila mientras decía misterioso “tengo algo importante qué contarte y un favor que pedirte”, los días de subir cerros, las horas comprando libros en El Sótano de Coyoacán, el orgasmo de la tarde, la birria dominguera que le gustaba, el beso apasionado de despedida de hace un mes, la cecina de Amecameca, el viaje del año pasado al Istmo, las porras a los pumas, el frío de los Yaquis, su mano en tu mejilla, su presencia silenciosa mientras hablabas con campesinos, las tlayudas de Oaxaca, tu abrazo para no olvidar un once de septiembre, la frenética noche de sexo en una bolsa para dormir en un albergue del Popo, su devoción por ti, una tarde en pacífico silencio tumbados en el Espacio Escultórico, tu amor por él, la noticia que no alcanzaste a darle, lo que no será, todo lo que iba a ser y que, ahora entiendes, no será, no será, no será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabes si fue un segundo o una hora, pero el murmullo de personas asomándose a ventanas que parecían  abandonadas y de puertas abriéndose, rompió tu abstracción y te permitió escuchar sirenas acercándose, tal vez ambulancias. ¿Patrullas? Recordaste súbitamente la discusión reciente y comprendiste que tu vida, que ya no era enteramente tuya, estaba en peligro. Te levantaste sin haberlo tocado y corriste de nuevo a tu departamento, tomaste el disco y lo echaste a la mochila rápidamente sin dejar de limpiarte los ojos con los antebrazos, humedeciendo las mangas de la blusa; temblando vaciaste en la misma mochila llaves, papeles, ropa sacada caóticamente de los cajones, todo el dinero disponible y fuiste a la puerta. Antes de apagar la luz, miraste tu departamento, tal vez por última vez, y el enorme dolor de su muerte se mezcló con una recién llegada nostalgia por lo que representaban esos modestos muebles rústicos y los libros regados sobre la mesa, el sofá, el buró e incluso en la cocina, la cama, tu cama, la de ambos. Agitaste la cabeza buscando no pensar más y cerraste la puerta. Momentos después tu silueta se escurrió entre los curiosos arremolinados respecto al cuerpo de Ethan, iluminados por el girar de luces azules y rojas de las torretas. Luego irás corriendo en dirección correcta hacia avenida Tlalpan, donde te recogió de inmediato un taxi.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/por-cosmos02-por-si-te-perdiste-las.html"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Contraseña III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-9091151337857406357?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/9091151337857406357/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=9091151337857406357&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/9091151337857406357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/9091151337857406357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html' title='La Contraseña II'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-6235497762760084758</id><published>2010-10-23T14:29:00.000-07:00</published><updated>2010-10-28T20:42:25.354-07:00</updated><title type='text'>La Contraseña</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Por Cosmos02)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Presentación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hace unos días, en los medios especializados en Tecnologías de la Información (TI), llamó la atención la aparición del virus informático denominado &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=27163"&gt;Stuxnet&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, el cual está diseñado para atacar sistemas de control industriales y otros sistemas críticos, de modo sin precedente. Se afirma que &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=27872"&gt;aprovecha de manera muy sofisticada hasta cuatro vulnerabilidades&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; hasta ahora desconocidas simultáneamente, del sistema operativo Windows (llamadas “Del día cero”, por su peligrosidad), por lo que la elaboración de ese virus no fue iniciativa de jóvenes programadores ciber-vándalos queriéndose hacer notar, sino por personal altamente capacitado trabajando en equipo y con una enorme cantidad de recursos financieros y materiales a su disposición para continuar con una &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=27697"&gt;ciberguerra&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; ya en curso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El asunto no es nuevo, por supuesto, y hablar de la seguridad informática tampoco es muy original que digamos, pero estas noticias me recordaron el tema de una novela que escribí entre 2005 y 2007 (y a la que cada año, durante algunas semanas, le cambio algo) a partir de una idea desarrollada varios años antes y a la cual, hasta ahora, nunca me he sentado a arreglarle diversos detalles para poderle dar punto final; por lo que tampoco me había animado a publicarla, como sí he hecho, en cambio, con &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://guiasinmediatas.com/"&gt;todos los libros sobre computación que he puesto en librerías&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, dejándola hacerse vieja entre los bytes de los discos duros de las computadoras que he tenido en todo este tiempo. Pero para que sucesos como el virus Stuxnet no sigan dándole de sapes a mi historia, haciendo que la realidad rebase a la ficción para variar, he decidido ponerla a su consideración de forma paulatina, tanto en El tianguis Bloguero (independientemente de los post habituales de mi Bro el Agus y uno que otro con el que le suelo colaborar) así como en mi página web www.guiasinmediatas.com, añadiendo partes una o dos veces por semana hasta terminar. A ver si así tengo la presión suficiente para arreglarle las cosas que debí revisar desde hace mucho. Sus comentarios son, por supuesto, bienvenidos, independientemente de que sean unos pocos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quedan pues cordialmente invitados a seguir este culebrón tecnológico titulado “La contraseña”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;I&lt;br /&gt;Noche sin luna&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Primera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ethan Campbell, esta ciudad te señala con ira, te rechaza, te expulsa. Se niega a aceptarte y te lo hace ver violentamente. Tienes facha de niño rico. Eres un niño rico, de ojos azules, cuerpo de gimnasio, pelo rubio y un metro ochenta, la sonrisa perfecta y los modales de niño educado en Lake School, la mejor escuela privada de Seattle, de bellos prados e impecables instalaciones a la que asististe en auto deportivo desde que te dejaron manejar. Pero aquí no es tu lugar, por mucho. Eres un gringo que tuvo la audacia de salirse del rumbo reservado a los turistas. ¿Qué haces por la colonia Obrera de la ciudad de México poco antes de la medianoche? ¿No deberías estar en las afueras de un hotel de Reforma si acaso? ¿En la Zona Rosa tal vez? ¿Por qué no en Polanco? ¿Por qué no en Paris, Londres o Berlín? ¿A dónde vas? ¿Por qué deambulas en dominios que no te pertenecen? ¿No te das cuenta que contrastas como un faro en medio de la oscuridad? ¿Quién te dijo que estas calles un día serían tu hogar? Te mintieron. Corrección: te mentiste. Esta ciudad te observa, te segrega, te condena y te persigue para que pagues tu soberbia. Te persigue sin tregua haciéndote pegar la huida más frenética y angustiosa de tu acomodada vida, porque es precisamente tu vida la que se va en cada zancada, en cada metro que acortan tus perseguidores, en cada bocanada de aire que jalas queriéndole dar más impulso a tu carrera. Ahora no hay dinero que valga, sólo la velocidad de tus piernas te puede salvar. Ethan Campbell, tienes que pagar el precio de tus osadías y no con dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es sólo una sucesión de absurdos y el amor una víctima de los malos entendidos. Él te ama, por eso te humilla así. Lo que empezó como un desencuentro con tu padre, terminó siendo un enfrentamiento reiterado y amargo en el que te cuestiona permanentemente. Él no cree aún que hayas salido de la adolescencia, a pesar de tu edad y desde hace tiempo tú tampoco crees que él pueda cambiar contigo. Nunca hubieras podido imaginar que ese conflicto te llevaría, sin ningún plan preconcebido, a un amor inesperado que llegó para ti con el tenue brillo de una mirada en un paraíso lejano. Un fuego que seguiste una noche porque te dio una luz nueva, que no sabías que existía, que te enamoró enseguida y que, para tu asombro, ella te obsequió precisamente cuando más convencido estabas de que nadie regala nada. Siempre pensaste que todos estaban a la disposición de tu dinero, del mucho dinero de tu padre, y de golpe entendiste que no es así. En el mundo del que vienes el dinero es el centro de todo y lo primero que ella hizo fue despreciarlo. Más aún: averiguó si existías sin él y eso bastó para cimbrar tu mundo, que creías basto y que ahora no te es suficiente. Por eso has sido arrastrado por ese fuego casi tres años, hipnotizado por su fulgor, como mariposilla que vuela instintiva alrededor de la débil luz de una vela. Pero te equivocaste al creer que eso te daba derecho a poseer la noche de la ciudad más grande del mundo, probablemente la más siniestra también. Te familiarizaste con este rumbo, conociste sus calles, usaste el Metro, recorriste a pie largos tramos de Tlalpan, caminaste frente a los travestis que se mostraban siempre en la misma esquina mirándote con picardía y hasta llamándote para que voltearas a verlos, conociste a la señora de la tienda de la esquina e intentaste practicar tu castellano con las vecinas de tu piso. No reparaste nunca seriamente en las miradas hostiles de los muchachos de la cuadra, ignoraste las recomendaciones de tus amigos, también ricos, que te sugerían no andar en países del tercer mundo, y seguiste viniendo aquí para comprobar que su luz era tuya, que no era un sueño, que otro universo existía, distinto, con otras reglas; algo exótico, pero genuino, más humano, doloroso, pero lleno de sentimientos que nunca te enseñaron a practicar; algo sin nombre, oscuro pero esperanzador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era solo la enorme belleza de Julieta, distinta a todas las frívolas e insensibles amigas de Seattle, anoréxicas que ni de lejos le igualaban la sensualidad del cuerpo y menos aún el sabor de sus labios y piel. No eran esos ojos negros, límpidos, en los que viste una vez reflejarse la luna llena como en la superficie del agua de un pozo profundo, misterioso y bello. No era solo el tono de su voz, modulada y segura, protectora y firme, diametralmente distinta a los tipludos gritos con los que tu antigua novia se zafaba de tus brazos cuando hacía berrinche. Era más que su voz, eran sus palabras. Hablaban de cosas distintas y extrañas, premoniciones de antiguas leyendas que en tu mundo eran ideas malditas, esperanzas proscritas que una vez te dijeron estaban muertas. Julieta no solo creía en la necesidad y posibilidad de un lugar mejor para todos, dedicaba su vida a ello. Hechicera moderna que fruncía el ceño al leer más de un periódico todos los días, que buscaba entender su tiempo e insertarse en él. Más de una vez la acompañaste fuera de la ciudad, junto con sus compañeros, y de su mano llegaste a comunidades pobres para verla cumplir con su trabajo. Julieta tenía un pacto de sangre con su pueblo y a ti te avergonzó descubrir que no tenías más compromiso que contigo mismo y la fortuna que debías conseguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Pueden dos personas tan lejanas, tan distintas, con caminos tan diferentes, encontrarse, comprenderse y amarse? ¿Es eso posible?”, preguntaste después de que, por fin, luego de meses de encuentros, ella accedió a hacer el amor contigo por primera vez. Porque con ella sexo y amor no eran divisibles, porque no iba a entregarse con la indiferencia con la que lo hubieran hecho muchas de tus compañeras universitarias, porque el ritual, de no ser llevado con reverencia y verdad, no llegaría nunca a las caricias, menos aún contigo, Ethan. Julieta se mantuvo a la defensiva hasta que se convenció de ti, pues no se entregaba sin amar y menos aún a alguien que podría no volver nunca después de haber obtenido lo que, explícitamente, buscaba desde el principio. Ella jamás sería el trofeo de un pudiente junior gringo, ejemplar de caza que luego presumiría en la sala junto a la piscina de su residencia. Pero cumpliste todos los requisitos, recorriste los caminos que te mostró y pasaste las pruebas de abnegación que te impuso y si te hubiera pedido que atravesaras el infierno sin Virgilio, igual estabas dispuesto. En el trayecto, buscando el amor, transformaste tu alma sin remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los contrarios se tocan”, contestó ella con calma mientras descansaba su cabeza en tu pecho desnudo, una mano en tu hombro, la otra en tu espalda. “Los contrarios se rechazan, pero se atraen, se niegan, pero se necesitan. Por eso viven. Por eso es posible que nos amemos, a pesar de nuestras historias personales. Es más, bajo determinadas circunstancias, los contrarios pueden transmutarse uno en el otro”, dijo entrecerrando los ojos. “¿Qué significa eso?”, preguntaste con la intriga que siempre te causaba ese modo de hablar que te hacía pensar que ella tenía una visión extraña, pero profunda de la cosas, capaz de mirar más allá de lo obvio, más allá de tu piel, hasta el hueso de tu corazón, si lo hubiera. Vidente que esgrimía los sortilegios de las ciencias sociales, hechicera de la UNAM. “Significa, gringuito loco, que un día tú te vas a tener que quedar aquí a vivir y que seré yo quien venga a visitarte una vez al mes y entonces sí, sabrás lo que es sufrir”, contestó estallando en esa carcajada contagiosa y divertida, manantial sonoro que se prodigaba generoso y genuino. Te pusiste serio ante la broma, para inmediatamente sucumbir, otra vez, a su encanto y al imán de sus brazos y su boca, embrujo del que no podías escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela de negocios de Harvard no te había preparado para entender del todo la naturaleza de las ONG, como aquella en la que Julieta trabajaba. Alguna vez tus compañeros y maestros se rieron de ti y tus experiencias, de la posibilidad de una labor sin ganancia, de un logro sin índice de productividad, un costo sin tasa interna de retorno, un proyecto de inversión cuyo resultado no debía ser la ganancia, sino la gente. Gasto inútil que no sacaba de la pobreza a ningún pueblo, como lo haría la libre empresa, la producción, el comercio. La libertad es el intercambio de mercancías, el libre funcionamiento del mercado. La pobreza, una difamación de sedicentes y, si acaso, la penitencia de los indolentes, no un resultado del sistema. Harvard prepara estrategias para obtener grandes ganancias financieras, así lleven a la humanidad a las crisis, y no ideas para aliviar el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el estruendo de su burla llegó hasta tu padre, Steve Campbell, importante ejecutivo de la empresa de software más grande del mundo y el conflicto entre ustedes se consolidó más rápido en lo que estaba destinado a ser de cualquier modo, con Julieta o sin ella: odio irreconciliable. Entonces decidiste que en lo futuro éste amor sería tu lado secreto, tu prueba íntima del rechazo que le profesarías a tu padre y su empresa por siempre, tu venganza sobre el futuro que te ofrecía y sobre todas las prohibiciones que te impuso a partir de ese momento; aliciente para escapar permanentemente, para burlar todos sus cercos y escupir tu asco por todo lo sintético que te rodeaba. Aumentaste la frecuencia de tus viajes y en cada encuentro con ella aprendiste siempre algo nuevo que reforzaba tus recién adquiridas convicciones. Chantajeaste a tu madre para que te guardara el secreto, fingiste sumisión a él, aceptaste el puesto que despectivamente te ofreció para que demostraras arrepentimiento, primero por dinero, y con él libertad de movimiento, y luego para encontrar ocasión de traicionarlo. Buscando abrazar la luz de Julieta, fuiste fraguando un plan y creíste que la ciudad sería tu cómplice, como llegó a serlo Jack Hampton.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te equivocaste. Esta ciudad no es cómplice de nadie, aunque también lo es de todos al mismo tiempo. Leal y traicionera, abre sus secretos sin pudor, al tiempo que cifra sus verdades más simples. Estas calles matan, pero lo olvidaste de modo infantil y a ti te habían echado el ojo, condenándote desde hacía algún tiempo. Nunca entendiste que tu presencia era una afrenta para la banda, el grupo de cuates que siempre volteaban a verte, que te sentían cuando pasabas, que te envidiaban odiándote, que especularon muchas cosas de ti sin saber nada realmente, que no podían aceptarte con tu ropa fina y pinta de bien criado, gringuísimo en tu mirar, sonreír y respirar, tu mal español, tus abrazos a esa mujer buenísima que en tus ausencias vivía sola en un pequeño departamento de un sucio edificio de la misma calle, pero que los ignoraba también, con su aire de sabihonda y educada, licenciada en algo, con sus anteojos sin aro, el pelo recogido y sus pantalones de mezclilla, que aunque sueltos, no podían simular la exquisitez de sus piernas, ni la tentación de una cintura que imaginaban breve bajo el suéter de cuello alto. La deseaban desde que la vieron llegar ahí pocos años antes y alimentaron sus fantasías con ella, aunque nunca le hubieran sacado siquiera un saludo. Entonces llegaste a pasear por ahí, inocente de lo que ocurría alrededor e ignorante de la bofetada que propinabas a aquellos desheredados de la ciudad en los que apenas, al igual que ella, habías reparado. Tu sola presencia exaltaba su ánimo y lo estás descubriendo esta noche, en la que corres desesperado por regresar al departamento, a la guarida secreta que compartes con Julieta, mujer a la que amas y por la que escapas con cada vez mayor frecuencia de tu casa, tu familia, tus amigos, tu barrio residencial, tu trabajo en Microsoft, tu país, donde todo es más abundante, más seguro, más limpio, pero que ya no te llena, en el que ya no crees, que odias y que estás ansioso por dañar, por propinarle un golpe muy duro, devastador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué ironía, la mezcla de amor y odio que hay en ti te hizo caer en esta trampa mortal que te hace correr sin parar. El frenesí de la carrera se amalgama con los sentimientos encontrados, agridulces, que te invaden desde hace rato, revolviendo tu cabeza y alargando las calles sin luz, pasillos infinitos que a pesar de tu velocidad no parecen tener salida, con la muerte corriendo tras de ti y el miedo helándote las manos y el rostro, paralizándote la sangre y obstaculizándote el avance, como si nadaras en un río de lodo. De repente, ante tu vista comienza a deformarse el horizonte en un torbellino que mezcla el asfalto con el cielo, las paredes con las nubes, la salvación con la muerte. Te levantas del piso como mejor puedes y reanudas la huida, cada vez más exhausto, cada vez más aterrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saliste disgustado del departamento sin más ideas que ir al bar de algún hotel de paso cercano a tomar algo. Seguías sin entender nada. Jamás hubieras imaginado que Julieta reaccionaría como lo hizo ante lo que planteaste, no esperabas con esto la primera discusión seria de tu relación. Tal vez era cierto lo que dijo: no habías aprendido nada, estabas igual que al principio, a pesar de todo. Y en esas consideraciones fuiste adentrándote en una calle oscura como el cielo atiborrado de nubes negras que dejaban a esta noche sin luna y en donde el silencio ominoso apenas era tocado por el murmullo lejano de algún conductor nocturno. Por ahí caminaste un largo trecho, por la calle sin lumbreras, de ventanas cerradas o vacías, siempre sin luz en su interior, de bodegas abandonadas y sin percibir las cinco siluetas que te seguían dispuestos a cobrar juntas todas tus deudas. Demasiado tarde te diste cuenta de tu error, Avenida Tlalpan era para el otro lado y al girar en redondo te estrellaste ante lo evidente: iban tras de ti con la peor de las intenciones y ahora no te queda más que seguir corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo confunde. Es una enfermedad súbita que cuando no paraliza, obnubila. Ya no estás seguro si te persiguen o te esperan más adelante, si en vez de escapar, estás adentrándote más y más en una trampa, en una cueva sin salida, en la tan temida y mentada boca del lobo, fauces gigantescas que huelen a orines y cerveza podrida en los rincones, a zozobra y soledad en esta noche incierta.  Sigues corriendo. Alcanzas a ver por fin el departamento de Julieta, la luz encendida en el tercer piso. Cuando estás a punto de llegar a la puerta del edificio, un violento tirón a la camisa te tira al suelo. El resto es cubrirse la cara de los golpes de cuatro, cinco muchachos, no lo sabes bien, el que más de tu edad, apenas 27 años. Cada puñetazo, cada patada lleva envidia, odio, un resentimiento soterrado e indefinible que alimentan desde que te vieron y hasta hoy, cuando lo liberan como fiera para que te haga daño. No pides nada, sigues desconcertado, con la mente en blanco. Las ideas, incluso las sensaciones se han ido desvaneciendo lentamente, como el andar de un anciano. Lo que te ocurre ya no te pertenece, no eres tú quien está ahí recibiendo golpes, enconchado en posición fetal. No estás ahí, no sabes dónde estás, los sonidos son lejanos, el dolor es un recuerdo, algo fuera de ti que ocurre en otra parte, tan distante como si estuvieras en Seattle, en tu casa con tu familia, en un lugar inocuo e inasible desde donde puedes esperar a que todo pase, que el odio se disipe. Por eso no imploras, no temes, no te mueves, solo esperas a que la tormenta se vaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin hay una pausa, intentas levantarte trabajosamente, tanto como lo permite tu cuerpo maltrecho, golpeado. Aunque parezca increíble, todo ocurrió casi en silencio. Durante los golpes ellos apenas hablaron, tú no gritaste, no dijiste “no”. “Gringo hijo de la chingada”, dirá uno de ellos en voz baja al tiempo que saca una pistola, corta cartucho y dispara contra tu torso una sola vez. El estruendo es el rugido de un demonio liberándose de las cadenas que lo atan al fondo de un abismo. Tu cuerpo serpentea contra el suelo por el impacto y el resto es desvanecerse como la fantasmal danza del humo que escapa de la boca del arma. Lo último que ves es la luz de la ventana de Julieta, salvación inalcanzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena-ii.html"&gt;La Contraseña II&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-6235497762760084758?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/6235497762760084758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=6235497762760084758&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6235497762760084758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/6235497762760084758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/la-contrasena.html' title='La Contraseña'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-4287024048785678938</id><published>2010-10-09T05:55:00.000-07:00</published><updated>2010-10-09T18:36:16.589-07:00</updated><title type='text'>Jackie Chan</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Por Cosmos02)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos meses he visto dos películas de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jackie_Chan"&gt;Jackie Chan&lt;/a&gt;, cortesía de &lt;a href="http://www.sdd-fanatico.org/"&gt;Fanático&lt;/a&gt; en realidad, y la verdad no me arrepiento, han sido refrescantes y han valido la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos lo conocemos, Jackie Chan es el artemarcialista chino que despuntó sobre la multitud que quiso ocupar el vacío que dejó &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bruce_lee"&gt;Bruce Lee&lt;/a&gt;. Obviamente no fue el único, pero sí comenzó a ser el más original, no sólo por sus acrobacias y su simpatía, sino además porque fue, creo, el primero que entendió que las películas de Kung Fu tenían que ser vistas con humor porque de lo contrario solían caer en un humor involuntario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero decía que estas dos películas me gustaron porque son distintas, realmente son distintas. Veo en Jackie Chan a un sujeto inteligente que entiende que ya no puede pretender ser el guerrero invencible del cine que se enfrenta a treinta tipos que lo rodean y ninguno alcanza siquiera a darle un golpe. En cambio, parece resuelto a hacer películas para contar historias  que entretengan al espectador y que, con sus limitaciones histriónicas, pueda pretender de algún modo actuar en ellas. Por eso, en esas películas la parte artemarcialista pasa a segundo plano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera película es &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;“A little big soldier”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/AIL5ngreGq4?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/AIL5ngreGq4?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta la historia de un soldado de la época en que China estaba dividida en tres reinos que luchaban entre sí para consolidar uno solo. Pero dicho soldado en realidad no participa en las batallas, lo único que desea es regresar a su país, hacerse de unas tierras y tener descendencia, pues es el último que queda de su familia. Por eso, en su armadura trae una flecha falsa que activa al iniciar el combate, de modo que se finge asaeteado y muerto para así sobrevivir sin pelear. Dicho soldado captura por azar al príncipe de un reino enemigo y decide entregarlo a su gobernante a cambio de las tierras que anhela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta película, a pesar de que en efecto trae algunas acrobacias propias del actor, es evidente que, como decíamos arriba, lo importante es la historia que cuenta, por ello el final es realmente muy bueno (sin ser la quinta maravilla del séptimo arte, por supuesto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda película es más interesante aún.  Se titula &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;“Shinjuku incident” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/drdQ2lVpyWg?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/drdQ2lVpyWg?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="385" width="480"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trata de los migrantes ilegales de China a Japón antes del boom económico de China. En esta cinta Jackie Chan ni siquiera usa artes marciales. En las escenas en las que tiene que pelear, lo hace como cualquier persona sin entrenamiento alguno. Hace el papel de un campesino que se va de mojado a Japón buscando a su novia que, como ocurre aquí con muchos migrantes, le dijo: “Sólo me iré un tiempo a Japón a trabajar,  juntaré algo de dinero y luego regresaré y pondré un negocio” (¿A alguien le suena familiar ese argumento para irse de mojado?). Obviamente, llegando a Japón, el ilegal Chan tiene que pasar muchas penurias e incluso dedicarse a actividades mafiosas, pues de otro modo no podrá superar nunca su condición de pobreza. El desarrollo de la película es bastante previsible y ni siquiera alcanza un climax dramático de época, pero el intento entretiene un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta película habría mucho que contar, pero me quedo con una escena muy interesante, donde dos policías, uno viejo y experimentado y otro joven y novato vigilan a un líder yakuza y descubren que se está reuniendo con un connotado senador y respetado líder político. Palabras más, palabras menos, los dos policías tienen esta conversación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Policía joven: “¡Es increíble, el líder yakuza se está reuniendo con el senador en su casa y lo recibe como si fueran viejos amigos! “&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Policía viejo: “Eso no tiene nada de increíble, las fronteras que dividen a la mafia de la política o del mundo del espectáculo hace mucho que no existen, eso se llama capitalismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, insisto otra vez en lo que dije al principio, Jackie Chan debe estar hasta la madre de las películas de Kung fu que repiten sus argumentos hasta la saciedad y muy probablemente esté más preocupado por trascender como actor con capacidad para contar otras historias que en seguir disparando golpes y patadas a diestra y siniestra. Me pregunto si, de haber vivido, Bruce Lee hubiera alguna vez intentado algo parecido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-4287024048785678938?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/4287024048785678938/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=4287024048785678938&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4287024048785678938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/4287024048785678938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/10/jackie-chan.html' title='Jackie Chan'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-880231439922289836</id><published>2010-09-28T16:36:00.000-07:00</published><updated>2010-10-01T12:03:03.117-07:00</updated><title type='text'>Manamana (Actualizado)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TKJ-vw989rI/AAAAAAAAAxo/3BfCpdiCnro/s1600/Manamana.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 244px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TKJ-vw989rI/AAAAAAAAAxo/3BfCpdiCnro/s400/Manamana.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5522115452173350578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;turu tururuuu turu turu turuu turuuuu&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;patipi patipi patipititi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;manamanananana tiri tiriii tiri riri ti...ti.....&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati pitipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;patipi patipi patipititi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;parararapara pararapapara parapapara ra ri ri...ti....ti.....&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;patipi patipi patipititi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;piripiri piririii piriii turu ruruuu tu....ti....tu......&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;patipi patipi patipititi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tatatatatatatatata: manamana !!&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;patipi patipi patipititi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;pati patipi&lt;br /&gt;manamana&lt;br /&gt;patipi patipi patipititi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aló? ok, just a second...it's for you&lt;br /&gt;manamana!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(yo sé que, en algún punto de este inmenso mundo, haré a un niño feliz necesitado de conocer la letra de esta gran canción)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Misterio resuelto:&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Abd2utzNSxk?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Abd2utzNSxk?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NA90IlymdZ4?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/NA90IlymdZ4?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-880231439922289836?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/880231439922289836/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=880231439922289836&amp;isPopup=true' title='15 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/880231439922289836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/880231439922289836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/09/manamana.html' title='Manamana (Actualizado)'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TKJ-vw989rI/AAAAAAAAAxo/3BfCpdiCnro/s72-c/Manamana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5163936181386435727</id><published>2010-09-26T07:13:00.000-07:00</published><updated>2010-09-26T21:39:22.367-07:00</updated><title type='text'>Desastres ¿naturales?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TJ9YKxzTXiI/AAAAAAAAAxg/wWLXSBKAFy0/s1600/huracan011.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 372px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TJ9YKxzTXiI/AAAAAAAAAxg/wWLXSBKAFy0/s400/huracan011.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521228610369969698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Año con año, durante la temporada de huracanes, siempre nos solidarizamos con aquellas poblaciones costeras a las que, desafortunadamente, les pega un huracán y sufren sus consecuencias. Poblaciones que invariablemente se inundan, gente que pierde todas sus pertenencias, sus casas e incluso tienen la desgracia de tener familiares fallecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que podríamos minimizar bastante los efectos que deja un huracán si tuviéramos una cultura de la prevención de desastres. &lt;a href="http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&amp;id_nota=664809&amp;rss=1"&gt;Pero mientras haya camiones que llevan víveres a los damnificados con el nombre del gobernador en letras grandes (como si fuera él exclusivamente el que ayuda y se solidariza) jamás la vamos a tener&lt;/a&gt;. Los damnificados tienen un enemigo peor que los huracanes y se llama corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasa si empezamos con un proyecto que permita reubicar a toda la gente que vive en la costa en otro lugar de tal manera que no le afecte tanto los huracanes?, ¿Qué sucede si se implementa simulacros periódicos de desalojo?, ¿Qué sucede si se hacen trabajos de drenaje bien hechos y no a medias o mal hechos para chingarse parte del presupuesto para seguir &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=m9rz3I7lknY"&gt;“en la plenitud del pinche poder”&lt;/a&gt;?, ¿Qué sucede si implementamos controles efectivos para vigilar que realmente la ayuda llegue a quien la necesite?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los huracanes me sirven simplemente como botón de muestra. No se sorprendan si siguen sin capacitar perfectamente a los pilotos que transportan a funcionarios públicos después de la muerte de Mouriño. No se sorprendan si todas las guarderías del país siguen sin cumplir con todas las medidas de seguridad después del fallecimiento de 49 niños en Sonora. No se sorprendan si se continúa con predios irregulares y construcción de viviendas con materiales baratos e inseguros después del terremoto de 1985. No se sorprendan si las minas del país siguen sin medidas de seguridad después de la muerte de los mineros en Pasta de Conchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesitamos urgentemente de una cultura de la prevención de desastres naturales y, sobretodo, de los no naturales que esos sí para que vean están exclusivamente bajo nuestra responsabilidad. O veremos año con año escenas como las de Veracruz, Tabasco, Oaxaca o bien como la guardería ABC, La minería Pasta de Conchos, los desplomes de aeronaves y helicópteros con secretarios de gobernación, empresarios y diputados dentro. Ahi les encargo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-5163936181386435727?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/5163936181386435727/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=5163936181386435727&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5163936181386435727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/5163936181386435727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/09/desastres-naturales.html' title='Desastres ¿naturales?'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OFya2bgF2XU/TJ9YKxzTXiI/AAAAAAAAAxg/wWLXSBKAFy0/s72-c/huracan011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-339786681247430806</id><published>2010-09-20T19:35:00.000-07:00</published><updated>2010-09-20T19:44:21.731-07:00</updated><title type='text'>La increíble y triste historia de Tim Paterson y su patrón desalmado.</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;(Por Cosmos02)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues les voy a contar la historia como me acuerdo que la leí. Eso significa que no me pidan precisión en los datos o que me ponga a buscar referencias en Wikipedia o similares. En todo caso, si tienen alguna duda, pues ahí le buscan y me dicen que la regué en esto, en lo otro o aquello. No hay problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que cuentan que por ahí de finales de los 70's, ante el abrumador éxito que Apple tenía con sus primeras computadoras personales, IBM se puso a diseñar su primera computadora personal, más por razones de prestigio de la empresa que por razones de mercado. IBM era muy escéptico respecto al futuro de la informática personal. Tanto, que se puso a diseñar el hardware de lo que después sería la IBM-PC, pero decidió no distraer a nadie de su departamento de desarrollo de software para el diseño de un sistema operativo de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para eso, IBM negociaba con un joven genio llamado &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gary_Kildall"&gt;Gary Kildall&lt;/a&gt;, que había fundado una empresa llamada Digital Research y que tenía un sistema operativo llamado CP/M (Control Proccesor, Monitor o algo así) bastante adecuado para el procesador Intel que IBM planeaba utilizar en sus equipos, el célebre, por aquel entonces, claro, 8086.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, dicen también que no se concretó ningún acuerdo porque la esposa de Kildall no estaba de acuerdo con algunas cláusulas de confidencialidad que IBM exigía para el contrato. Otra versión dice que los ejecutivos de IBM se molestaron mucho porque Kildall los hacía esperar mientras volaba su avioneta (no se si de control remoto, una de a deveras, volaba en una y otro piloteaba o en vez de avioneta era una motocicleta, no se, como sea, no me acuerdo). Una tercera versión dice que una empresa del tamaño de IBM suele tener políticas de relaciones de negocios muy conservadoras, de modo que hicieron lo posible por deshacer el trato con Kildall cuando descubrieron que éste era medio hippie y gustaba de la cannabis, lo cual afectaba al prestigio de la empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra parte de los Estados Unidos, mientras tanto, dos miembros de la junta de administración de una asociación sin fines de lucro llamada United Way of no se qué conversaban de diversos temas después de una reunión formal. Se trataba de la señora Mary Maxwell y de John Opel, alto ejecutivo de IBM, que le confiaba los planes de la empresa para fabricar una computadora personal y de las dificultades que tenían para encontrar quién les hiciera el sistema operativo. La leyenda dice que la señora Maxwell le recomendó al señor Opel se entrevistara con su hijo, el cual tenía la empresa y el producto exacto para sus necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hijo de la señora Maxwell se entrevistó entonces con John Opel y le ofreció tener un producto en algunas pocas semanas. Sin embargo, no sólo no tenía tal cosa como un sistema operativo, sino que, además, no tenía la menor idea de cómo le iba a hacer para desarrollar uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces cuando aparece en escena &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tim_Paterson"&gt;Tim Paterson&lt;/a&gt;, empleado de una compañía llamada Seattle Computer Products, (que quién sabe a qué se dedicaba), el cual desarrolló un clon del sistema operativo de Kildall. Aunque él lo niega diciendo que desarrolló el código de cero, lo que comunmente se cree es que desensambló el código del CP/M, lo altero en diversas partes y lo presentó como propio bajo el nombre de Quick and Dirty Operating System o, abreviadamente, como QDOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hijo de la señora Maxwell se enteró del sistema operativo de Paterson y se lo compró, con todo y los derechos por supuesto, por 50,000 dólares. Paterson seguramente no hubiera pensado que era el negocio de su vida si se hubiera enterado que el convenio con IBM del hijo de la señora Maxwell era de 5 millones de dólares y sólo para la primera fase del convenio. Otra diferencia fundamental es que, en lugar de, a su vez, revenderlo a IBM, lo único que se le daba a IBM era una licencia de uso para que éste lo vendiera con sus computadoras como PC-DOS. El hijo de la señora Maxwell se reservó pues, la propiedad del sistema operativo y, además, se reservó también el derecho de venderlo por su cuenta a otros fabricantes bajo otro nombre.&lt;br /&gt;Dice la historia que al enterarse del asunto, Kildall se acercó a IBM planteándoles un grave problema legal, el cual, para acallarlo, llevó a IBM a indemnizar a Digital Research con 800,000 dólares y a firmar un convenio con él para que las primeras IBM-PC también pudieran adquirirse, optativamente, con CP/M (de Kildall) o con PC-DOS (ex de Paterson). Es decir, prefirieron no deshacer el convenio con el bien portado, buena familia y políticamente correcto hijo de la señora Maxwell, aunque fuera medio transa y darle una lana al marihuano para que no hiciera bulla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, el hijo de la señora Maxwell todavía tuvo la puntada de contratar una temporada a Tim Paterson para que hiciera modificaciones y mejoras al QDOS, ahora llamado MS-DOS (donde la "D" ya no es de "Dirty", sino de "Disk"), antes de que definitivamente saliera de la compañía. Si mal no recuerdo, creo que sí le dieron acciones de la empresa, por lo que &lt;a href="http://www.patersontech.com/"&gt;a Paterson con todo, no le debe ir tan mal en la actualidad. Habría que buscarlo en la red.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Adivinan cómo se llama el hijo de la señora Maxwell? Sipo, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bill_Gates"&gt;Bill Gates.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7500087818671299980-339786681247430806?l=eltianguisbloguero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/feeds/339786681247430806/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7500087818671299980&amp;postID=339786681247430806&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/339786681247430806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7500087818671299980/posts/default/339786681247430806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltianguisbloguero.blogspot.com/2010/09/la-increible-y-triste-historia-de-tim.html' title='La increíble y triste historia de Tim Paterson y su patrón desalmado.'/><author><name>El Agus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15434723329118647169</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-dbO5BjpCth4/TtPMiIKO68I/AAAAAAAAA5w/_0ICThCm0zE/s220/pinchifrio.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7500087818671299980.post-5949432984487724368</id><published>2010-09-11T23:59:00.000-07:00</published><updated>2010-09-13T07:51:55.867-07:00</updated><title type='text'>Feliz cumpleaños México</title><content type='html'>Si, porque tienes todos los climas del mundo en cualquier época del año. Porque tienes todas las especies animales también, extensa flora y montes, cerros, volcanes, cordilleras, cenotes, mares, lagos, golfos, costas y tantas cosas maravillosas. Porque tienes una gran riqueza histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque aquellos que se aventaban un partidito de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juego_de_pelota_mesoamericano"&gt;juego de pelota&lt;/a&gt; sabían que, si perdían, serían sacrificados y por eso no jugaban al estilo Carlos Vela o Guille Franco. Porque tuviste a los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mayas"&gt;mayas&lt;/a&gt; que se aventaron la invención del cero y, cuando estaban por llegar los conquistadores, se esfumaron cual presupuesto en el año de Hidalgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque aguantaste 300 años de dominación española hasta que &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Napole%C3%B3n_Bonaparte"&gt;Napoleón&lt;/a&gt; invadió España con el pretexto de atacar a Portugal y provocó la renuncia de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_IV_de_Espa%C3%B1a"&gt;Carlos IV&lt;/a&gt; y luego de su hijo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_VII_de_Espa%C3%B1a"&gt;Fernando VII&lt;/a&gt;. Después decidió poner como rey de España a su carnalazo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pepe_Botella"&gt;Pepe Botella&lt;/a&gt; (según porque era bien chupamirto) y asi, sin querer, generar un desmadrito aca que ayudó a que Primo de Verdad, Hidalgo, Allende, Morelos, Mina, Guerrero y demás insurgentes iniciaran la lucha por tu liberación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque te dijeron que ya eras libre con la entrada de Guerrero e Iturbide al frente de su &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ejercito_Trigarante"&gt;Ejército Trigarante&lt;/a&gt; pero no era verdad, siguieron con sus traiciones y sus luchas de poder, primero Iturbide poniéndose Agustin I (hasta eso se oye chido mi tocayo, pero la neta nel…) hasta que logró quitarlo, entre otros muchos personajes, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_L%C3%B3pez_de_Santa_Anna"&gt;Antonio López de Santa Anna&lt;/a&gt; que luego pasaría a la historia como un excelente vendedor de bienes raíces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz cumpleaños México que, a pesar de que te hiciste más chiquito en tu norte (California, Nuevo México, Arizona, Nevada y Colorado, 1848) creciste un poco en tu sur (Chiapas, 1824). Aguantaste vara con “Su Alteza Serenisima” de Santa Anna &lt;a href="http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/nacional/2010/05/19/1010/1047273"&gt;(que nunca “Santana” como recién dijo un reportero de Excelsior)&lt;/a&gt;. Santa Anna, al igual que en nuestros días, se sacó de la manga nuevos impuestos como aquel que se debía pagar dependiendo el número de ventanas de nuestras casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz cumpleaños porque tuviste a seis niños héroes que defendieron el Castillo de Chapultepec de la invasión norteamericana.  Incluso no se arrugaron para aventarse con todo y bandera para que no cayera en manos de los gringous (aunque existe la versión de que en realidad el buen &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Escutia"&gt;Juan Escutia&lt;/a&gt; se tropezó y lo único que encontró para evitar el guamazo fue pepenarse de la bandera…en fin).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz cumpleaños luego de que, por fin, Santa Anna se fue a la goma, los gringous también (bien contentotes con sus nuevos terrenitos). Todo relax por fin y, como andábamos aburridos, llega &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Benito_Ju%C3%A1rez"&gt;Benito Juárez&lt;/a&gt; y le dice a Francia, Estados Unidos y a Inglaterra aquello de “debo no niego, pago no tengo” y Francia decide cobrarse a lo chino mandando a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Maximiliano_I_de_M%C3%A9xico"&gt;Maximiliano&lt;/a&gt;. Tan guerito él, tan bonachón, tan barbudito, llegó pensando que nosotros lo queríamos como rey. Pobrecito. Terminó como coladera después de varios años de obligar a Juárez a huir por todo el país. Y que decir de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carlota_de_M%C3%A9xico"&gt;su mujer&lt;/a&gt;, tan guapa ella, tan bonita y terminó loca y recluída en el Palacio de Miramar, en Italia con un muñeca a la que cariñosamente le llamaba “Max”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz cumpleaños México que, al fin, ya estábamos en calma cuando, sin avisar, se nos muere Benito Juárez y llega &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sebasti%C3%A1n_Lerdo_de_Tejada"&gt;Sebastián Lerdo de Tejada&lt;/a&gt; a la presidencia. Y empezó &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Porfirio_Diaz"&gt;Porfirio Díaz&lt;/a&gt; a hacérsela de jamón y ahí vamos de nuevo, planes desconociendo a Lerdo de Tejada y, vieran ustedes que cosas: Díaz enarbolando la bandera de la “no reelección”. Levan
